Ésta vez cambiamos la rutina y decidimos dejarles durmiendo mientras bajábamos por separado a desayunar, para estar más tranquilos y ellos mas descansados, subiéndoles alguna tostada, zumo y algo de embutido para que comiesen algo también al despertarse.

Tras haber reservado sitio en las tumbonas en primera linea de piscina, de nuevo, volvimos dispuestos a disfrutar del sol marroquí y del excelente ambiente que se vivía en la piscina, con los socorristas, supermajos con nosotros y los niños, siempre atentos, no como en muchas piscinas que me sé yo aquí en Asturias que les veo con los móviles más que mirando al agua; muchas de las canciones cuyos ritmos árabes se nos pegaron en la piscina las he encontrado luego en la lista de Hit Fm Marruecos, como por ejemplo "Zouhair Bahaoui - Hasta Luego ft TiiwTiiw & CHK".

Comer nuevamente junto a la piscina, spaguettis boloñesa, ensalada y pizza vegetal, y a los niños potitos que nos calentaban en el restaurante del hotel sin problema, pasándolo ellos en grande jugando tanto fuera como dentro del agua con los juguetes y flotadores que nos habíamos traído de Asturias.

Nos cambiamos y nos fuimos de nuevo a los alrededores de la Plaza a hacer compras de bolsos y demás recuerdos para la familia y amigos; una de las "desventajas" de viajar con niños es renunciar, por decirlo así, a ese turismo de verlo todo como cuando viajamos solos, es decir, como todos los palacios, las tumbas saudíes etc cerraban a las 17, nos negamos a renunciar a la piscina con los niños por ir a ver estos lugares por adentro, amén de que dudo mucho que fuera posible con las sillas de bebé, así como otros lugares, a los que yo tenía muchas ganas, como pueda ser recorrer el Atlas y llegar al Ksar de Ait Ben Haddou....supongo que algún día iremos





Ésta vez queríamos probar uno de los puestos de la Plaza Jemaa el-Fna para cenar, y, a pesar de lo pesados que son, nos sentamos en uno cuyo "relaciones públicas" era muy majete y parecía que se podría comer bien; mientras mi mujer iba a echar un ojo, osbretodo pensando en los niños, te ponen pan y aceitunas mientras esperas, y claro, los niños es ver pan y querer...




Destaco siempre cuando cogíamos el coche y salíamos a la avenida general, junto a la plaza, por lo caótico de la incorporación y la marabunta de motos, coches, carros de caballos y demás, digno de vivir
MARRAKECH Y ESSAUIRA CON MELLIZOS