Nos levantamos y bajamos al buffete, con sus crepes, fruta, huevos revueltos, zumo natural etc, nada mal, y tras recargar pilas nos fuimos a la zona de la estupenda piscina del hotel, en donde, tras coger 3 tumbonas y una sobrilla nos plantamos a pasar la mañana por allí.


Vistas desde la habitacion, un auténtico vergel.
Los niños que al principio eran algo reacios al agua, acaban metiéndose conmigo sin problema y jugando con muchos otros niños que hay en la piscina infantil; además les habíamos llevado unos flotadores de estos que los metes en medio y quedan flotando sin peligro ninguno, para usarlos en la grande y bañarse con nosotros también.

Llegó la hora de comer y pedimos dos pizzas en el restaurante de la piscina, así como fruta, y sándwich que teníamos para ellos; tras pasar el día en la piscina nos volvemos a la habitación, en donde los peques se acuestan otro poco a dormir una siesta y posteriormente cambiarnos e irnos a hacer compras a un Carrefour que traía yo ya apuntado en el móvil; tras volver a la habitación a dejar la leche, potitos, fruta etc que compramos en la mininevera y lo que no coge afuera con el a/c puesto, ya que afuera hay unos 37 grados.

Volvemos a salir, pero esta vez rumbo a la famosa plaza de Yama o Jemaa el Fna que, al no ser aún de noche, todavía no tiene ese bullicio tan característico; decir que para aparcar, en la calle Tetuan, junto a la misma Plaza, y alrededores encontramos un parking de gorrillas, como el 95% en Marrakech, que por 30 Dirhams, 3€, lo podemos dejar 3 horas, suficiente para callejear con los niños y cenar.



Localización de la mencionada calle, con varios parkings de gorrillas y al lado de la Plaza
Así pues, entramos en la plaza y nos perdemos por los zocos adyacentes, mirando cientos y cientos de puestos con miles y miles de souvenirs etc para el turista, telas, babuchas, figuras de madera, camellos, dromedarios, aceite de Argán etc etc etc hasta todo lo que puedas imaginar.


Dando vueltas por la plaza y tras bebernos un estupendo zumo de Sandia con esos vendedores llamándote a voces y peleándose por atraer clientes los unos con los otros, todo un espectáculo jajaja, vemos el Toubkal, que yo conocía de los foros, y a él vamos a cenar; decir que la atención con los niños y dándonos facilidades para colocar las sillitas es excepcional y en él cenamos ensalada, tajine de pollo, cuscús de verduras, tortilla para los niños, pan y agua de litro (11€).


Tras la cena volvemos tranquilamente, ya de noche y viendo el gentío y el bullicio de la plaza con los vendedores, artistas, bailes, músicos, monos, cobras etc etc y contemplando la iluminación de la Torre Kotoubia al fondo, la hermana de la Giralda.

**Mención aparte para el trato que los marroquíes en general han tenido con los niños, supongo que es algo cultural, pero los idolatran, han jugado con ellos, les han hecho carantoñas, les han dado besos, así sin más, como en medio de un zoco cuando una mujer de burka se ha parado, y les ha dado un beso a cada uno en sus sillas y después ha seguido caminando sin decir palabra…la verdad que te llama la atención y te reconcilia con el ser humano que quieran así a los niños, algo que se ha perdido en Europa**
MARRAKECH Y ESSAUIRA CON MELLIZOS