Tenemos el vuelo a las 15:30 pero al ser 30 de Julio, Día de la Coronación, fiesta nacional, desayunamos tranquilamente y nos vamos al aeropuerto sobre las 12 de la mañana tras haberlo recogido todo y no tener que abonar nada en el hotel, al venir ya todo pagado en el pack.
Con la gente de Trocadero habíamos quedado en dejarle el coche en el mismo parking del aeropuerto donde lo recogimos, a su agente, y si no estaba, meter el ticket del parking y las llaves en la guantera y listo; como no vemos a nadie, lo dejamos tal cual sin problema (al llegar a España ya me llegaría la confirmación de que lo habían recogido y que muchas gracias por todo etc, gente maja).

Tras el habitual lío de sillitas, una con cada mano, y mi mujer llevando el carro con la maleta grande y las dos de mano, llegamos a la cola de Ryanair, aun no esta abierta la facturación; hemos preferido no correr riesgos y venir tan pronto, 4 horas antes, en parte por temor a que al ser día de fiesta hubiera mas trafico o más seguridad y en parte por no ir a las carreras, ya que podíamos haber apurado más y pasar parte de la mañana en la piscina; de todas formas hay una pequeña retención porque vemos una moto tirada en el suelo, en las cercanías del aeropuerto, y una manta tapando un cuerpo pequeño...que nos deja mal cuerpo, pero que no nos extraña visto como viajan en moto hasta 3 chavales sin ningún tipo de protección, casco etc.
Ésta vez si que el vuelo sale puntual, tras las huelgas de los días anteriores y que hemos tenido mucha suerte de librar, sin tener que rezarle a nadie:

En resumen, Marrakech nos ha encantado a todos, a pesar de no haberla podido exprimir como hacemos viajando nosotros dos sólos, el hecho de verles a ellos mirándolo todo, sorprenderse con los carros de caballos y el ambiente de la plaza y pasándolo en grande en la piscina nos llena plenamente y nos hace estar deseando la siguiente escapada familiar
Algunos suvenires se vinieron con nosotros, por supuesto

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MARRAKECH Y ESSAUIRA CON MELLIZOS