El segundo dia volvimos a empezar el recorrido en la Plaza Roja con la intención de visitar el mausoleo de Lennin, pero cuando vimos la larguisima cola que habia desistimos, asi que nos encaminamos hasta la Catedral de Cristo Salvador. Comenzamos a caminar por encima de los jardines de Alexander... y cual sería nuestra sorpresa cuando al llegar al final de la calle nos dimos cuenta que era imposible cruzar. Esto es muy común en Moscu, tienes que tener cuidado con que acera coges... porque las calles son muy anchas, con muchos carriles y no hay muchos sitios donde cruzar. Total, que después de investigar nos dimos cuenta de que teníamos que volver al principio de la calle y cruzar atravesando la estación de metro.
Un inciso, para movernos por Moscu utilizamos los mapas offline de la app MyMaps. Funcionaban mucho mejor que el google maps y ademas te indica los números de las salidas del metro, lo cual es muy util porque hay estaciones que tienen varias salidas y distantes unas de otras.
Total, que como ya estabamos en el metro decidimos ir directamente al Mercado de Izmailovo. Cuidado con la parada de metro del mercado, porque no es Izmailovo, sino la anterior la que te deja justo enfrente. El mercado es una pasada, pero entre semana no hay puestos. Yo había leido que el fin de semana era mejor porque habia más puestos... pero nosotras fuimos un martes y no es que hubiera menos, es que estaba todo cerrado. Aun asi opino que merece la pena ir, porque es muy bonito.
Lo curioso es que en el recinto hay una capilla de bodas y vimos varias novias.... un martes! nos resulto realmente curioso.
Dimos una vuelta por el recinto y nos fuimos, pues solo habia como digo dos tiendas de souvenirs abiertas.
Ya era la hora de comer y decidimos ir a la famosa taberna Taras Bulba, que estaba cerca del Kremlin, nuestra próxima parada. También nos gustó mucho. Tienen cartas en todos los idiomas y los camareros van vestidos con unos trajes folclóricos.... el que nos atendió era bastante simpático y la comida buena, ya digo que en general comimos muy bien. Pedimos varias cosas para compartir y unas tartas buenísimas de postre. El pago fue en efectivo, no aceptan tarjeta, asi que no se exactamente cuanto fue en euros, pero según nuestros cálculos fueron unos 10 euros por persona de nuevo. Como anécdota decir que en el baño tenían fotos de toreros, incluidas varias de Ortega Cano.....
Despues de comer nos dirigimos al kremlin. Compramos la entrada alli mismo, no habia apenas cola, solo para la Plaza de las Catedrales, la verdad que yo no soy de ir a museos. La plaza es grandiosa. Entramos en las distintas iglesias y nos dimos una vuelta por los jardines de alrededor.... esta todo tan cuidado y es tiene tal magnitud..... impresiona.
Salimos hacia los jardines de Alexandro y nos dimos una vuelta por el centro comercial que hay debajo. Un centro comercial sin más. Atravesamos los jardines y nos dirigimos (esta vez por el lado correcto) a Cristo Salvador.
Después de ver tanta catedral en el Kremlin esta no impresiona ya... pero la verdad que la vista desde el puente la hace diferente. Cruzamos el puente y vimos una terraza monísima enfrente para tomarnos algo. He de decir que nos trataron fatal. Las vistas muy bonitas, pero yo no iría. Camareras desagradables, tratándote fatal si no cenas (a las 6 de la tarde..... y con las mesas vacías) en fin. Descansamos un rato (en un taburete al sol, no te dejan otra cosa si no cenas) y seguimos el camino.
Seguimos cruzando, esta vez por un puente muy coqueto que tiene unos "arbolitos" metálicos con candados y un arco en forma de corazón hasta Zamoskvorechye. Desde alli las vistas del Kremlin al otro lado del rio son impresionantes.
Paseamos por la zona, muy animada, con mucha gente joven, muchas terrazas, músicos callejeros de nuevo.... la zona está muy bien, sobre todo la calle Pyatnitskaya, la más animada llena de restaurantes.
Cenamos allí, en un restaurante muy coqueto, con platos más bien modernos.... todo muy bueno. "Home Cafe" se llamaba. Nos salio unos 38 euros, muy bien.
Ya de ahí el metro y a descansar.




