En nuestro segundo dia en San Petersburgo tocaba visitar el palacio Peterhoff. Las entradas las habiamos comprado online, pero solo las de acceso a los jardines ya que para entrar al Palacio tienes que comprar las entradas en la taquilla. Nos levantamos pronto para estar alli a las 11, para el encendido de las fuentes, pero al final no fue posible.... primero tardamos una eternidad en el desayuno, despues fuimos a coger el bus, que tambien tardó un poquito y el que cogimos, el 3, no nos dejo tan cerca del muelle... en fin, que al final no llegamos, pero tampoco pasa nada.
El plan era ir en barco y cuando llegamos a comprar la cola iba un poco lenta... al final se fue el barco que estaba alli y tuvimos que esperar media hora mas... salimos del muelle en el de las 11. El barco merece la pena sale 800 rb creo... peor es un paseo agradable, y te deja en los mismos jardines inferiores en unos 30 minutos.
LLegamos, pasamos la entrada que ya teníamos por un lector y para dentro. Segun entras la vista es espectacular, con el canal de agua que sale de las fuentes y el palacio al fondo. Además de la fuente pricipal hay un monton de pequeñas fuentes por los jardines y otros edificios repartidos por la gran extensión de jardines.
Una vez recorridos subimos las escaleras hacia el palacio con la intención de comprar el ticket para entrar. No esta muy bien indicado pero al final dimos con la gran cola para la taquilla. La verdad, no entiendo porque no venden tambien esa entrada online, porque al menos ese dia la cola era de más de media hora...
Al final logramos entrar. El palacio es bonito, tiene estancias muy lujosas.... resulta interesante entrar a pesar de la cola. Tras hacer el recorrido salimos otra vez a los jardines, pero para visitar los jardines superiores hay que salir del recinto y no puedes volver a entrar y como queriamos volver en barco y no sabiamos si podriamos acceder al embarcadero desde alli... pasamos de ir y nos fuimos directas al barco. Esta vez no habia cola para el ticket y ademas los barcos salian más amenudo... asi que en un momento estabamos camino a San Petersburgo de nuevo.
La idea era comer en el georgiano pero estaba otra vez lleno
Despues de comer nos fuimos a dar una vuelta por el malecon del palacio, subiendo por los jardines de verano hasta salir por la parte de arriba de Nevsky para bajar la calle hasta la Catedral de Kazan. Tambien entramos en los almacenes Eliseev, y nos tomamos algo en la casa singer, con unas vistas espectaculares a la catedral.
A la hora de cenar fuimos a Biblioteka, en Nevsky, que en la planta baja tienen comida informal y nos comimos unas hamburguesas, no estaban mal pero nada especial. Y a dormir, que después de tantos días las fuerzas escaseaban.




