A la mañana siguiente, damos un pequeño paseo para despedirnos de Kranjska Gora y cogemos el autobús a la capital (2hs, 9 euros)
Ljubliana (280 mil habitantes) es una animada ciudad en verano, con un cuidado centro histórico, donde se concentran sus principales atractivos turisticos, como son el Castillo, los diferentes puentes sobre el río Ljubljanica, destacando el de los Dragones, que ofrece una de las estampas más típicas de la ciudad y el Triple Bridge, el Ayuntamineto o la Catedral de San Nicolás. Todo el centro es peatonal, y es muy agradable para pasear. Además, cuenta con innumerables y variados cafés, terrazas, bares y restaurantes, a precios europeos.


En Ljubliana, nos alojamos en el Atticus Hotel (65 eur, habitación doble con desayuno) situado en el centro.
El último día del viaje, lo dedicamos a visitar el Castillo, situado en lo alto de la ciudad, al que se llega tras una empinada subida o mediante un funicular. La entrada cuesta 7.50eur, aunque se puede visitar la muralla y disfrutar de las vistas sin coste.
Esa misma tarde, volvimos a Madrid via Londres.