DIA 1, 30/8: Salimos de Sevilla en Ave a las 13,40. Calor en Madrid, y tras dejar las maletas y mochilas en consignas, nos fuimos a ver la exposición de Caixa-Forum “Música en la antigüedad”, que aunque después vendrá a nuestra ciudad, nos apetecía verla, nos quedaba cerca del tren, nos resultaba gratis y nos gustó mucho, sobre todo una placa de arcilla de unas mujeres tocando la flauta a lomos de un dromedario, procedente de Siria y en la actualidad en el Museo del Louvre, la fotografié con el deseo de que no tarde el tiempo en que en ese bello y acogedor país pueda volver a escucharse música libremente y que sus gentes se puedan trasladar de un lugar a otro como nosotros, viajeros por placer.
Un té y vuelta a Atocha para dirigirnos al Aeropuerto. Allí aún nos quedaría trasladarnos en un autobús a la A1, de donde salen los aviones de bajo costo. Volamos con Icelandair, saliendo a las 22,05.
La llegada estaba prevista a las 00:25, hora local, pero en realidad llegamos una media hora más tarde, con una lluvia infernal y con fuertes vientos.

¡Vaya bienvenida! y qué constraste de temperatura, como lo imaginábamos, en la mochila llevábamos un anorak pleglable y el chubasquero, aquí con estos vientos los paraguas sobran, no trajimos.

El traslado estaba incluido con Flybus, que es incómodo y lento, lo coges fuera del aeropuerto sin marquesinas ni nada, en contacto con los elementos, te llevan a la Estación Central de Autobuses, también al relente, hay que bajar el equipaje y esperar resguardados en una sala hasta que el microbús que te corresponda llegue, salir de nuevo al exterior y volver a meter equipaje y que te deje en una zona cercana a tú Hotel, en nuestro caso el HOTEL SKUGGI, al que llegamos a las 4:00 de la mañana. C/ Hverfisgata, 103. +3545907000. Buen Hotel, cercano al centro, bien equipado, cama muy cómoda en la que caímos como fardos, estupendo desayuno y personal muy agradable. Muy recomendable
