Hoy era el gran día, teníamos mucha ilusión de ir con los niños a Disney, a nosotros nos encanta y ya ir con ellos nos hacía ilusión, vale que apenas se acordarán, pero nosotros éramos felices con solo ver sus caras cuando señalaban y decían: uh uh uh… y es que dos niños de año y medio poco te pueden decir jajajajajja
Si todos los días nos tomábamos el desayuno con tranquilidad, aquel día madrugamos más y todo fue más rápido, queríamos llegar a las 10h hora de apertura para aprovechar al máximo. Aunque podíamos ir andando, el apartamento apenas está a 15-20 min andando, cogimos el bus gratuito que pasa por la parada enfrente del piso, es un bus que ponen los hoteles del barrio para sus clientes, hace varias paradas, suele pasar a las 10h – 10:05h por allí, nos subimos y en 5 min estábamos en el parque.
Allí alucinábamos todos, y eso que ya habíamos estado e incluso estuvimos en Orlando, pero estábamos emocionados, decíamos: ¡mira eso! ¡Mira lo otro! ¡El niño apenas nos hacía caso, claro!
Nos lo tomamos con tranquilidad, íbamos a montarnos a las atracciones que podíamos subir con ellos, toda la zona de fantasyland y Autopia y Buzz Lightyear de Discoveryland. Cuando se quedaron durmiendo en su siesta mañanera, los mayores aprovechamos para subir a Star Tours y Space Mountain, pero sobre todo íbamos disfrutando del parque con ellos y en sus atracciones.
Además, no había mucha gente e hicimos muy pocas colas, la que más en Dumbo y fue como 30 min. No fuimos a ver ningún personaje, porque vimos a Pluto por el parque y a mi hijo le dio un miedo que lo tuvimos que coger en brazos así que preferimos subir en cacharritos en vez de hacer colas para fotos con personajes.
It’s small world, dumbo, autopia y buzz lightyear, fueron las atracciones que más le gustaron, creo que subimos a todas las que podían subir.
Nos llovió al mediodía justo a la hora de comer, así que, en cierta manera, nos vino bien, comimos en la pizzería Bella Notte, no estuvo mal y estuvimos calentitos y tranquilos.
Luego vimos también la parade, y seguimos de visita, no pudimos subir a Big Thunder porque ya no daban fast pass y no nos dimos cuenta de cogerlo antes, bueno, no nos importó seguimos paseando y para rematar fuimos a comprar un vestido de Blancanieves para la niña, iba la mar de salada…nos tomamos un café calentito y charlamos un rato a media tarde que nos vino genial para descansar.
Entre unas cosas y otras se hizo la hora del espectáculo en el castillo, ese día cerraban a las 21h lo que nos venía genial para cenas y baños de los niños, habíamos aprovechado muy bien el día. Nos quedamos a ver el espectáculo que nos encantó y no os quiero ni decir como abrían los niños los ojos, estaban alucinados con la música y los fuegos artificiales.

Después nos fuimos paseando a casa (los niños en las sillas de paseo ¡benditas sean! Jajaja), tardamos unos 20 min.
Había sido un día genial, los niños en ese día se lo pasaron en grande, disfrutaban y se sorprendían por todo, puede que no se acuerden bueno y qué, pues ya volveremos ¡eso está clarísimo!, pero la emoción y la ilusión de ese día fue increíble, y los papas lo recordaremos siempre.