Esta vez me levanto bastante más tarde. La fiesta anoche se alargó un poco más de la cuenta jajaja Ya tengo el billete de bus, así que puedo ir con más tranquilidad. Mientras recojo mis cosas, me escribe un chico italiano que conocí la noche anterior, que me invita a desayunar. Quedo con él y vamos a tomarnos un café y un crepe como el de ayer, pero esta vez relleno de miel. Doblemente bueno. Además, me invita él, así que desayuno perfecto
Despues de dar una vuelta por la medina y ver una manifestación del profesorado que estaba en huelga, fuí al piso y esta vez si que recogí mis cosas definitivamente jajaja Me despedí de Aziz, le agradecí todo y me fuí al tranvia. El día de antes había ido a la estación en taxi por unos 20 dirhams, pero el tranvia te deja a unos 10-15 minutos a pie por 6 dirhams (parada Ibn Rochd). Llegué a la estación y esperé hasta que llegó el bus a las 15h. Me senté al lado de un chico supersimpático que me estuvo ofreciendo fruta y frutos secos durante el viaje. El viaje dura como unas 5 horas, por kilómetros de campos y montañas verdes, pasando y haciendo un par de paradas en pueblos que son pura África: puestecillos de fruta, carromatos de caballos, rebaños de ovejas, tenderetes con corderos colgando donde tu te eliges la pieza que quieres que te asen... una locura de contrastes. La pena es ver a niños vendiendo pañuelos o llevando el ganado. En las grandes ciudades los niños estan escolarizados y hay todo tipo de comodidades (smartphones, internet, agua corriente, luz, McDonalds, etc...), pero en las zonas rurales la vida es más dura y veías a la gente ir a por agua al pozo o carreteras sin asfaltar, por ejemplo.
Sobre las 20h llegaba el bus a Chefchaouen. Fue una gozada ver esa perla azul entre los últimos rayos del sol. Por fin estaba allí. Me eché la mochila a la espalda y me fuí hacia al hostel. La estación está en la parte baja del pueblo, así que hay que subir unas buenas rampas (nada dificil, no vale la pena coger un taxi) y conforme entraba el pueblo iba notando su vida, estaban las calles llenas de gente. Llegué al Hostel Souika. En principio, tenía reservada la noche anterior y esa, pero claro, el dia de antes no acudí y me cancelaron la reserva. Por suerte, había una cama libre y solo tuve que pagar esa noche (60 dirhams).
Me instalé. Era un hostel un poco antiguo, pero bastante aseado y con todo lo necesario. Además, está en el mismo centro. Le pregunté a una chica con la que compartía habitación por un sitio para cenar y recomendó una bueno y barato. Pero, al llegar ya habían cerrado la cocina, así que me fuí a uno que había leído por internet. Me apetecía sentarme en un restaurante y darme una buena cena. Fuí al restaurante Sofía, cerca de la plaza de la Kasbah. Pregunté y estaban a punto de cerrar, por lo que no les quedaban muchas cosas, pero aún podía cenar. Pedí una sopa harira, un cuscus de verduras, pan marroquí y té de menta. Todo buenísimo y por 60 dirhams, a la fresquita en la terraza. Además, en la mesa de al lado había dos españolas con las que estuve toda la cena hablando. Una cena genial.
Di un paseo y me acerqué a un estanco a comprar tabaco. Ahí ya la sorpresa fué mayúscula, un paquete de Chesterfield por 20 dirhams (unos 2 euros)!!. Volví al hotel, me subí a la terraza a relajarme y me fuí a la cama.
Gastos:
- Comida: 65 dirhams
- Transportes: 6 dirhams
- Alojamiento: 60 dirhams
- Tabaco: 20 dirhams