Llegamos al aeropuerto de Charleroi sobre las 9:55 horas y lo primero que hacemos una vez que hemos recogido nuestra maleta es comprar los billetes de autobús para ir a Bruselas. La empresa se llama Lelan (http://www.voyages-lelan.be/xml/page.html?LANG=es) y la taquilla de venta de tickets se encuentra justo a la derecha cuando sales por la puerta de recogida de equipajes, no tiene pérdida. El precio de los billetes es de 13 € en caso de ida o de 22 € en caso de ida/vuelta. Al lado de la taquilla hay un stand de información de Bélgica en el que os dan mapas de Bruselas y donde podéis pedir el horario de los autobuses tanto de ida como de vuelta. Nosotros tomamos el autobús de las 10:45 horas porque el de las 10:15 horas se marchó antes de que saliera la maleta. La parada está a la derecha nada más salir por la puerta del aeropuerto, no tiene pérdida.
El autobús te deja en la Rue de France, una de las entradas a la Gare du Midi después de unos 40 minutos. Nosotros fuimos a coger el Metro, nada más entrar seguimos por dentro de la estación hacia la izquierda dirección Thalys y desde allí se puede acceder a la entrada del Metro. Nuestro hotel, el NH Grand Place Arenberg (Rue d'Assaut 15) estaba a unos 200 metros de la Gare Centrale así que tuvimos que hacer un trasbordo en la estación Arts-Loi. El precio del billete sencillo es 1,70 €.
Llegamos al hotel y la habitación perfecta, no muy grande pero en perfecto estado y muy limpia. El personal de recepción habla español y te dan un mapa de Bruselas si lo necesitas. Está situado como decía a 200 metros de la Gare Centrale, al lado de la iglesia de Saint-Michel et Gudulé y a unos 300 metros de la Grand Place.
Empezaba el paseo... nada más salir del hotel y a mano derecha se sube la Rue d'Assaut y llegamos a la catedral. Aprovechamos para entrar, la entrada es gratuita, por fuera tiene un cierto parecido con la catedral de Notre Dame de París y por dentro la verdad que es muy bonita.
Una vez que salimos vamos hacia la Place de L'Albertine, pero de camino compramos una baguette para hacernos nuestros bocadillos con el embutido que hemos traído de España. Atravesamos el Mont des Arts y vemos en la parte izquierda un curioso reloj con figuras al que no nos podemos acercar demasiado porque la plaza estaba en obras. Subimos las escaleras del Mont des Arts y llegamos al edificio del Old England, que acoge el museo de instrumentos musicales (MIM). El edificio por fuera es muy bonito pero no entramos en el museo. En la parte contraria al edificio del Old England se encuentra el Museo de Bellas Artes y un poco más arriba nos encontramos la Place Royale con la Iglesia de Coudenberg. La vemos por dentro y al salir tomamos la calle de la derecha para llegar a la Place des Palais, una avenida adoquinada donde se encuentra la entrada al Palacio Real y la entrada al Parc de Bruxelles. Vemos el Palacio Real por fuera, se permitía la entrada gratuita a alguna de las salas pero como era hora de comer decidimos atravesar el Parc de Bruxelles y comer en uno de los bancos a la sombra. Nos preparamos nuestros bocadillos, y a comer se ha dicho.
Cuando terminamos de comer, acabamos de atravesar el parque que no es muy grande y nos encontramos con el Palacio de la Nación, o lo que es lo mismo, el Parlamento Belga. El edificio en sí no tiene nada que merezca la pena (habiendo visto el Parlamento de Budapest ...) pero estaba dentro del itinerario planificado. Bajando por la Rue de la Loi llegamos de nuevo a la catedral de Saint-Michel et Gudulé. Es hora de ir al centro de Bruselas.
Esta vez bajamos la calle del hotel y tomamos la calle Warmoesberg donde pasamos por el famoso “La Mort Subite” antes de atravesar las Galerías Saint Hubert. Estas galerías están divididas a su vez en otras tres galerías: Galería de la Reina, Galería del Rey y Galería de los Príncipes.
Salimos a la Grasmarkt y en la calle Colline Heuvel nos encontramos con la primera tienda de chocolates Leónidas... que decir, pues que nos compramos unas fresas (vienen 5 fresas en un palo de madera de pincho moruno) que nos mojaron en una fuente de chocolate que puede ser blanco, negro o con leche. Nosotros pedimos las fresas con chocolate con leche, su precio fue de 3 € y espectacular, muy bueno.
Una vez dado el capricho entramos en la Grand Place, una maravilla, la plaza más bonita que he visto nunca, todos los edificios eran espectaculares, a cada cuál más bonito. La plaza estaba abarrotada de gente, imagino que es lo que tiene estar en Agosto en Bruselas, y estuvimos un buen rato viendo todos los edificios y leyendo la historia o lo que decía la guía que llevábamos de cada uno de ellos:
Grand Place (edificios) – Información sacada de la “Guía Total Bélgica – Luxemburgo”
Partiendo del Hôtel de Ville, hacia la izquierda, se encuentra en el flanco meridional, en el número 8 la Maison de l'Etoile: bajo su bóveda se halla el monumento en bronce al héroe Everard't Serclaes que, en en 1356, liberó la ciudad de las tropas de ocupación del Conde de Flandes; en el número 9 está la Maison au Cygne, de 1698, en estilo Luis XIV perteneciente al gremio de carniceros; en el número 10 se encuentra la Maison de l'Arbre d'Or o des Brasseurs, del siglo XVII, coronada por la estatua equestre de Carlos de Lorena (1854); en ella está instalado el Musée des Brasseurs-Biermuseum dedicado a la historia de la fabricación de la cerveza; en el número 11 se encuentra situada la Maison de la Rose, construida en el año 1702, y en el número 12 se halla la Maison aux Trois Couleurs, o Le Mont Thabor, que data del año 1699.
Todo su flanco este está ocupado por el Palacio de los Duques de Brabante. A la izquierda se encuentra La Maison de la Balance, en la que destaca un balcón decorado con cariátides de 1704.
El flanco norte está ocupado en su mayor parte por la Maison du Roi. Antes de ella, en el número 24-23 está la Chaloupe d'Or o Maison des Tailleurs; en el número 26-27 el Pigeon (Casa de los Pintores), habitada por Victor Hugo en 1852; en el número 28, la Chambrette de l'Amman, magistrado del Duque de Brabante; en el número 35 se halla la Maison du Paon(1697) y en el número 47, la Maison du Chêne.
El flanco oeste de la plaza es el más pintoresco y rico. En el número 1-2 está la Maison des Boulangers, llamada también “del Roi d'Espagne” construida en 1697. En su fachada se encuentran los tres órdenes clásicos y está adornada con un busto del rey Carlos II de España y coronada por estatuas y una cúpula octogonal. En el número 3 se encuentra la Maison de la Brouette de 1644. En el número 4 se ve la Maison du Sac, perteneciente al gremio de los ebanistas, construida en 1644; en el número 5 se halla la Maison de la Louve, construida en 1691, con un relieve de Rómulo y Remo amamantados por la loba, sobre la puerta, y las estatuas alegóricas del ático: la Verdad, la Mentira, la Discordia y la Paz. En el número 6 se encuentra la Maison du Cornet, del gremio de los barqueros, construida en 1697, con los frontones en forma de popa de barco. En el número 7 está la Maison du Renard, del gremio de los merceros, construida en 1699.
-------------
Salimos por la calle Karel Bulsstraat, donde se encuentra pegada a la pared una escultura de bronce con alguna parte desgastada, evidentemente tenemos que frotar la figura y seguir con la tradición para volver de nuevo a Bruselas. Continuamos por la Rue de L'etuve y pasamos por el Hotel Amigo, dicen que uno de los mejores de la ciudad. La verdad que está situado perfectamente y tiene una pinta muy buena... quizá en otro viaje ;-). Caminando unos dos minutos llegamos al famoso Manneken Pis y sí, de verdad que es muy muy pequeño, unos 50 centímetros pero estaba rodeado de gente haciéndole fotos y haciéndose fotos a su lado. No tenía traje puesto, según la hoja que estaba al lado de la verja, en el mes de Agosto creo recordar que estaba vestido los días 1, 15 y 23 así que nuestro gozo en un pozo. Justo en la esquina del Manneken Pis se encuentra la conocida cervecería Poechenellekelder. Poco antes de llegar al Manneken nos encontramos uno de los múltiples murales del comic que se encuentran en la ciudad, en la Rue de L'etuve, es el “Mural Hergé – Tintin”.
Desde allí tomamos la Rue des Grands Carmes y llegamos a la Iglesia de Notre Dame des Bons Secours a la que entramos porque estaba abierta. En la parte de atrás hay un mural del comic, en concreto el “Mural Tibet & Duchâteau – Ric Hochet”, después de verlo y hacer unas fotos seguimos por el Boulevard Anspach hasta llegar al edificio de la Bolsa. Justo enfrente hay un supermercado Delhaize en el que podéis pararos a comprar tabletas de chocolate, de precio es el mejor de todos, aunque en la misma calle un poco más adelante hay un Carrefour Express de dos plantas que también tiene buenos precios y mucha variedad de chocolates y cervezas.
Por la Rue Ste-Catherine llegamos a la plaza del mismo nombre donde se encuentra la Iglesia de Ste. Catherine que estaba en obras y, por tanto, a la que no pudimos entrar. Justo al lado se encuentra la llamada torre negra, muy vieja y sucia, quizá por eso se llame torre negra. Este punto del recorrido se puede saltar porque no merece la pena y además la Iglesia estaba en obras. Por detrás de la torre negra sale la Rue de l'Evêque que nos lleva hasta la Place de la Monnaie, justo donde se encuentra la Ópera de Bruselas.
Desde el edificio de la Ópera vamos caminando dirección a la Bolsa hasta alcanzar la Rue Tabora, donde se encuentra la Iglesia de San Nicolás. Justo al lado se encuentra una friteria que vi recomendada, la Friterie Tabora, donde paramos más tarde.
De aquí tomamos la Rue au Beurre, donde paramos a comprar una jarra de la famosa cerveza kwak (9,90 €) en el Carrefour Express que hay para traerla de recuerdo y entramos de nuevo a la Grand Place. Estuvimos otro rato admirando los edificios y la cantidad de gente que había sentada en las terrazas y en el suelo de la plaza. Queríamos hacer un descanso para tomar una cerveza y nos dirigimos al mejor lugar posible.
Tomamos la calle Petite rue des Bouchers, donde se encuentra el Toone, que es un museo de marionetas y al llegar a la Rue des Bouchers giramos a la izquierda para llegar al Impasse de la Fidelité donde se encuentra otro de los emblemas de Bruselas, la Jeanneke Pis o niña meona. Justo enfrente se encuentra la mansión de los cerveceros, el conocido Delirium Café. Tiene el record guinness de variedades de cerveza, en su carta indica que tiene 2004 tipos de cerveza diferentes, no esta mal ¿verdad?. Estuvimos un buen rato, probamos dos cervezas cada uno, eligiendo de la carta de cervezas de barril (personalmente me gustan más que las de botella), aproximadamente unos 20 tipos diferentes, todo un espectáculo. Nos tomamos primero una Floris Pasion de 25 cl. por 3 € y una Kastell Red de 33 cl. por 3,50 € y después nos tomamos una Bersalis de 33 cl. por 3,50 € y una Delirium Tremens de 33 cl. por 3,20 €.
Después del descanso y las cervecitas, caminamos por la Rue des Bouchers, llamada antiguamente calle de los carniceros, que está completamente llena de restaurantes donde comer los famosos mejillones. En total hay 72 restaurantes, uno pegado a otro, con mesas en la calle, y que a mi parecer no son más que una trampa para turistas. Allí se encuentra el famoso Chez Leon que se ha comentado muchas veces en foros, pero sinceramente pagar 23 € por una cazuelita de mejillones con unas pocas patatas no era buena idea. La calle en sí está muy bien porque está llena de luces de todos los restaurantes, una cosa no quita la otra, y da directamente a las galerías Saint Hubert.
De ahí fuimos al hotel, una duchita y a dar una vuelta por la noche para ver la Grand Place y los alrededores iluminados. Tomamos en la Friterie Tabora un cucurucho de patatas con mayonesa y un poulycroc (era como un flamenquín de carne, salvando las distancias evidentemente, no tiene ni punto de comparación) y de postre un gofre de fresas con nata y chocolate en Le Funambule que se encuentra justo enfrente, que decir del gofre, estaba estupendo...
Precios de la fritería + postre
Cucurucho grande de patatas – 2,30 €
Salsa (mayonesa en nuestro caso) – 0,50 €
Poulycroc - 1,60 €
Gofre de fresas, nata y chocolate – 4 €
Después de cenar fuimos a la Grand Place y nos encontramos que esa noche había como un espectáculo de luces en la plaza que iluminaba los edificios a ritmo de la música, curioso aunque tampoco muy espectacular. Después de estar un tiempo por allí y hacer algunas fotos nos fuimos a descansar del largo día.
El autobús te deja en la Rue de France, una de las entradas a la Gare du Midi después de unos 40 minutos. Nosotros fuimos a coger el Metro, nada más entrar seguimos por dentro de la estación hacia la izquierda dirección Thalys y desde allí se puede acceder a la entrada del Metro. Nuestro hotel, el NH Grand Place Arenberg (Rue d'Assaut 15) estaba a unos 200 metros de la Gare Centrale así que tuvimos que hacer un trasbordo en la estación Arts-Loi. El precio del billete sencillo es 1,70 €.
Llegamos al hotel y la habitación perfecta, no muy grande pero en perfecto estado y muy limpia. El personal de recepción habla español y te dan un mapa de Bruselas si lo necesitas. Está situado como decía a 200 metros de la Gare Centrale, al lado de la iglesia de Saint-Michel et Gudulé y a unos 300 metros de la Grand Place.
Empezaba el paseo... nada más salir del hotel y a mano derecha se sube la Rue d'Assaut y llegamos a la catedral. Aprovechamos para entrar, la entrada es gratuita, por fuera tiene un cierto parecido con la catedral de Notre Dame de París y por dentro la verdad que es muy bonita.
Una vez que salimos vamos hacia la Place de L'Albertine, pero de camino compramos una baguette para hacernos nuestros bocadillos con el embutido que hemos traído de España. Atravesamos el Mont des Arts y vemos en la parte izquierda un curioso reloj con figuras al que no nos podemos acercar demasiado porque la plaza estaba en obras. Subimos las escaleras del Mont des Arts y llegamos al edificio del Old England, que acoge el museo de instrumentos musicales (MIM). El edificio por fuera es muy bonito pero no entramos en el museo. En la parte contraria al edificio del Old England se encuentra el Museo de Bellas Artes y un poco más arriba nos encontramos la Place Royale con la Iglesia de Coudenberg. La vemos por dentro y al salir tomamos la calle de la derecha para llegar a la Place des Palais, una avenida adoquinada donde se encuentra la entrada al Palacio Real y la entrada al Parc de Bruxelles. Vemos el Palacio Real por fuera, se permitía la entrada gratuita a alguna de las salas pero como era hora de comer decidimos atravesar el Parc de Bruxelles y comer en uno de los bancos a la sombra. Nos preparamos nuestros bocadillos, y a comer se ha dicho.
Cuando terminamos de comer, acabamos de atravesar el parque que no es muy grande y nos encontramos con el Palacio de la Nación, o lo que es lo mismo, el Parlamento Belga. El edificio en sí no tiene nada que merezca la pena (habiendo visto el Parlamento de Budapest ...) pero estaba dentro del itinerario planificado. Bajando por la Rue de la Loi llegamos de nuevo a la catedral de Saint-Michel et Gudulé. Es hora de ir al centro de Bruselas.
Esta vez bajamos la calle del hotel y tomamos la calle Warmoesberg donde pasamos por el famoso “La Mort Subite” antes de atravesar las Galerías Saint Hubert. Estas galerías están divididas a su vez en otras tres galerías: Galería de la Reina, Galería del Rey y Galería de los Príncipes.
Salimos a la Grasmarkt y en la calle Colline Heuvel nos encontramos con la primera tienda de chocolates Leónidas... que decir, pues que nos compramos unas fresas (vienen 5 fresas en un palo de madera de pincho moruno) que nos mojaron en una fuente de chocolate que puede ser blanco, negro o con leche. Nosotros pedimos las fresas con chocolate con leche, su precio fue de 3 € y espectacular, muy bueno.
Una vez dado el capricho entramos en la Grand Place, una maravilla, la plaza más bonita que he visto nunca, todos los edificios eran espectaculares, a cada cuál más bonito. La plaza estaba abarrotada de gente, imagino que es lo que tiene estar en Agosto en Bruselas, y estuvimos un buen rato viendo todos los edificios y leyendo la historia o lo que decía la guía que llevábamos de cada uno de ellos:
Grand Place (edificios) – Información sacada de la “Guía Total Bélgica – Luxemburgo”
Partiendo del Hôtel de Ville, hacia la izquierda, se encuentra en el flanco meridional, en el número 8 la Maison de l'Etoile: bajo su bóveda se halla el monumento en bronce al héroe Everard't Serclaes que, en en 1356, liberó la ciudad de las tropas de ocupación del Conde de Flandes; en el número 9 está la Maison au Cygne, de 1698, en estilo Luis XIV perteneciente al gremio de carniceros; en el número 10 se encuentra la Maison de l'Arbre d'Or o des Brasseurs, del siglo XVII, coronada por la estatua equestre de Carlos de Lorena (1854); en ella está instalado el Musée des Brasseurs-Biermuseum dedicado a la historia de la fabricación de la cerveza; en el número 11 se encuentra situada la Maison de la Rose, construida en el año 1702, y en el número 12 se halla la Maison aux Trois Couleurs, o Le Mont Thabor, que data del año 1699.
Todo su flanco este está ocupado por el Palacio de los Duques de Brabante. A la izquierda se encuentra La Maison de la Balance, en la que destaca un balcón decorado con cariátides de 1704.
El flanco norte está ocupado en su mayor parte por la Maison du Roi. Antes de ella, en el número 24-23 está la Chaloupe d'Or o Maison des Tailleurs; en el número 26-27 el Pigeon (Casa de los Pintores), habitada por Victor Hugo en 1852; en el número 28, la Chambrette de l'Amman, magistrado del Duque de Brabante; en el número 35 se halla la Maison du Paon(1697) y en el número 47, la Maison du Chêne.
El flanco oeste de la plaza es el más pintoresco y rico. En el número 1-2 está la Maison des Boulangers, llamada también “del Roi d'Espagne” construida en 1697. En su fachada se encuentran los tres órdenes clásicos y está adornada con un busto del rey Carlos II de España y coronada por estatuas y una cúpula octogonal. En el número 3 se encuentra la Maison de la Brouette de 1644. En el número 4 se ve la Maison du Sac, perteneciente al gremio de los ebanistas, construida en 1644; en el número 5 se halla la Maison de la Louve, construida en 1691, con un relieve de Rómulo y Remo amamantados por la loba, sobre la puerta, y las estatuas alegóricas del ático: la Verdad, la Mentira, la Discordia y la Paz. En el número 6 se encuentra la Maison du Cornet, del gremio de los barqueros, construida en 1697, con los frontones en forma de popa de barco. En el número 7 está la Maison du Renard, del gremio de los merceros, construida en 1699.
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Salimos por la calle Karel Bulsstraat, donde se encuentra pegada a la pared una escultura de bronce con alguna parte desgastada, evidentemente tenemos que frotar la figura y seguir con la tradición para volver de nuevo a Bruselas. Continuamos por la Rue de L'etuve y pasamos por el Hotel Amigo, dicen que uno de los mejores de la ciudad. La verdad que está situado perfectamente y tiene una pinta muy buena... quizá en otro viaje ;-). Caminando unos dos minutos llegamos al famoso Manneken Pis y sí, de verdad que es muy muy pequeño, unos 50 centímetros pero estaba rodeado de gente haciéndole fotos y haciéndose fotos a su lado. No tenía traje puesto, según la hoja que estaba al lado de la verja, en el mes de Agosto creo recordar que estaba vestido los días 1, 15 y 23 así que nuestro gozo en un pozo. Justo en la esquina del Manneken Pis se encuentra la conocida cervecería Poechenellekelder. Poco antes de llegar al Manneken nos encontramos uno de los múltiples murales del comic que se encuentran en la ciudad, en la Rue de L'etuve, es el “Mural Hergé – Tintin”.
Desde allí tomamos la Rue des Grands Carmes y llegamos a la Iglesia de Notre Dame des Bons Secours a la que entramos porque estaba abierta. En la parte de atrás hay un mural del comic, en concreto el “Mural Tibet & Duchâteau – Ric Hochet”, después de verlo y hacer unas fotos seguimos por el Boulevard Anspach hasta llegar al edificio de la Bolsa. Justo enfrente hay un supermercado Delhaize en el que podéis pararos a comprar tabletas de chocolate, de precio es el mejor de todos, aunque en la misma calle un poco más adelante hay un Carrefour Express de dos plantas que también tiene buenos precios y mucha variedad de chocolates y cervezas.
Por la Rue Ste-Catherine llegamos a la plaza del mismo nombre donde se encuentra la Iglesia de Ste. Catherine que estaba en obras y, por tanto, a la que no pudimos entrar. Justo al lado se encuentra la llamada torre negra, muy vieja y sucia, quizá por eso se llame torre negra. Este punto del recorrido se puede saltar porque no merece la pena y además la Iglesia estaba en obras. Por detrás de la torre negra sale la Rue de l'Evêque que nos lleva hasta la Place de la Monnaie, justo donde se encuentra la Ópera de Bruselas.
Desde el edificio de la Ópera vamos caminando dirección a la Bolsa hasta alcanzar la Rue Tabora, donde se encuentra la Iglesia de San Nicolás. Justo al lado se encuentra una friteria que vi recomendada, la Friterie Tabora, donde paramos más tarde.
De aquí tomamos la Rue au Beurre, donde paramos a comprar una jarra de la famosa cerveza kwak (9,90 €) en el Carrefour Express que hay para traerla de recuerdo y entramos de nuevo a la Grand Place. Estuvimos otro rato admirando los edificios y la cantidad de gente que había sentada en las terrazas y en el suelo de la plaza. Queríamos hacer un descanso para tomar una cerveza y nos dirigimos al mejor lugar posible.
Tomamos la calle Petite rue des Bouchers, donde se encuentra el Toone, que es un museo de marionetas y al llegar a la Rue des Bouchers giramos a la izquierda para llegar al Impasse de la Fidelité donde se encuentra otro de los emblemas de Bruselas, la Jeanneke Pis o niña meona. Justo enfrente se encuentra la mansión de los cerveceros, el conocido Delirium Café. Tiene el record guinness de variedades de cerveza, en su carta indica que tiene 2004 tipos de cerveza diferentes, no esta mal ¿verdad?. Estuvimos un buen rato, probamos dos cervezas cada uno, eligiendo de la carta de cervezas de barril (personalmente me gustan más que las de botella), aproximadamente unos 20 tipos diferentes, todo un espectáculo. Nos tomamos primero una Floris Pasion de 25 cl. por 3 € y una Kastell Red de 33 cl. por 3,50 € y después nos tomamos una Bersalis de 33 cl. por 3,50 € y una Delirium Tremens de 33 cl. por 3,20 €.
Después del descanso y las cervecitas, caminamos por la Rue des Bouchers, llamada antiguamente calle de los carniceros, que está completamente llena de restaurantes donde comer los famosos mejillones. En total hay 72 restaurantes, uno pegado a otro, con mesas en la calle, y que a mi parecer no son más que una trampa para turistas. Allí se encuentra el famoso Chez Leon que se ha comentado muchas veces en foros, pero sinceramente pagar 23 € por una cazuelita de mejillones con unas pocas patatas no era buena idea. La calle en sí está muy bien porque está llena de luces de todos los restaurantes, una cosa no quita la otra, y da directamente a las galerías Saint Hubert.
De ahí fuimos al hotel, una duchita y a dar una vuelta por la noche para ver la Grand Place y los alrededores iluminados. Tomamos en la Friterie Tabora un cucurucho de patatas con mayonesa y un poulycroc (era como un flamenquín de carne, salvando las distancias evidentemente, no tiene ni punto de comparación) y de postre un gofre de fresas con nata y chocolate en Le Funambule que se encuentra justo enfrente, que decir del gofre, estaba estupendo...
Precios de la fritería + postre
Cucurucho grande de patatas – 2,30 €
Salsa (mayonesa en nuestro caso) – 0,50 €
Poulycroc - 1,60 €
Gofre de fresas, nata y chocolate – 4 €
Después de cenar fuimos a la Grand Place y nos encontramos que esa noche había como un espectáculo de luces en la plaza que iluminaba los edificios a ritmo de la música, curioso aunque tampoco muy espectacular. Después de estar un tiempo por allí y hacer algunas fotos nos fuimos a descansar del largo día.