Aterrizamos en San Francisco después de casi 13 horas de vuelo. Nos toca pasar en control de pasaportes y hay una cola que sobresale hasta del caminito retorcido de las cintas.... fueron casi 2 horas de interminable procesión.
Tras recoger las maletas nos dirigimos hacia el BART. Aun hoy no tengo claro si es un tren o un metro. El primer cortocircuito lo tenemos para comprar los billetes porque somos un poquito inútiles y no sabemos inglés. No hay nadie en taquillas y no entendemos la máquina. Al final nos ayuda una pasajera pues resulta que no se puede poner el destino....sino que hay que poner el importe que cuesta ir a tu parada con botoncitos de sumar y restar, además hay que comprar los billetes uno por uno...todo muy fácil e intuitivo, si señor !! El billete sencillo hasta Powel son 9,65 $. Nada más salir de la estación ya se ve el inicio/final donde giran los míticos tranvías. Allí nos subimos en el primero que indica Powel-Maison con nuestros maletones. 7 $ el billete sencillo. Le pedimos al conductor que nos avise en Columbus para seguir arrastrándonos hasta el Hotel San Remo, a dos calles.
Este hotel está súper bien ubicado. A dos calles del Fisherman’s Wharf. Nos salió la noche a unos 100 eur con baño compartido. La habitación era una caja de cerillas con una cama bastante incómoda y moqueta.... y digo yo... que pasa con las moquetas en USA? Las regalan o algo?
Al día siguiente fuimos a desayunar a un Denny’s para recordar viejos tiempos y ya salí cabreada del sablazo que nos pegaron... casi 40 $ mas la graciosa “gratuity” obligatoria de mínimo el 18%.
Nos dio tiempo de ir al Pier 39 a ver los leones marinos. Y ya desde ahí llegamos al puerto en unos 10 minutos de paseo.
Salliendo de San Francisco:
Aquí pasando por el Golden Gate:

Y con vistas de la prision Alcatraz:

El embarque fue en el Pier 27 y accedimos al barco casi con 2 horas de antelación. Todo muy fácil, la acogida fue inmejorable.
Los siguientes dos días serían de navegación hacia el norte recorriendo la isla de Vancouver. Tuvimos relativo buen tiempo, sol y nubes y temperaturas de alrededor de 18 grados.
Por si alguien fuera a hacer este mismo crucero comentaros que tardamos dos días en descubrir que la limonada la tenían escondida a saber donde y solo te la traían si la pedías sentadito a un camarero.
