Esta es nuestra segunda visita a Disneyland en California. Estuvimos aquí hace dos años y medio en nuestra luna de miel.
El complejo Disneyland Resort en Anaheim incluye, además de varios hoteles, dos parques: Disneyland y Disney California Adventure.
Antes de las siete de la mañana ya estamos en la puerta de Disneyland. Es el parque original que construyó Walt Disney hace 64 años y el único que pudo ver en funcionamiento. Cuando murió todavía faltaban 5 años para que se abriera Walt Disney World en Florida, que se inauguró en 1971.
A la fecha de la redacción de este diario y tras la apertura de la nueva zona de temática Star Wars este pasado mayo, el parque cuenta con nueve zonas distintas. En abril, cuando visitamos el parque, esta última estaba todavía en construcción (se inauguraría sólo un mes y medio más tarde
Hoy el parque oficialmente abre a las 8:00 pero para los que tenemos un tícket de tres días podemos entrar una hora antes (sólo un día a elegir).
A esta hora hay poca gente y se está de maravilla. Aprovechamos para montar en algunas atracciones de Fantasyland que durante el día tendrán una cola de casi una hora.
A las 10 de la mañana tomamos un exótico snack en el Tropical Hideaway de Adventureland y poco a poco el parque se va llenando de gente.
Por suerte, Anaheim tiene un clima paradisíaco, nada que ver con el calor de ayer en Palm Springs.
Una de las atracciones más antiguas del parque son las Davy Crockett’s Explorer Canoes, en las que los asistentes remamos por el lago llamado Rivers of America mientras el guía va explicando peculiaridades de las zonas por las que vamos pasando, rematando todo con hilarantes chistes.
Algo parecido es Jungle Cruise, pero la barca es motorizada y se visitan escenarios de varios ríos tropicales de Asia y África.
Nos divierte especialmente explorar los muchos recovecos y sorpresas que tiene la “guarida del pirata” (Pirate's Lair) en la isla de Tom Sawyer, en medio del lago.
Y nos fascina la asombrosa semejanza de las fachadas de New Orleans Square con la sureña ciudad que le da el nombre, que visitamos el pasado verano.
Desde la anterior vez que estuvimos aquí no hemos podido olvidar el Montecristo, una delicia ultra calórica y ultra sabrosa que sirven en el Café Orleans.
Digerimos tal descomunal comida con un trayecto en el tren que da la vuelta a todo el parque. Casualmente al apearnos en Main Street USA está desfilando la animada cabalgata de carrozas, músicos, bailarines y personajes de la factoría Disney.
Por la tarde seguimos por las zonas que nos falta ver: Tomorrowland, de estética retro-futurista y Mickey’s Toontown, la más infantil de todas, pero los adultos también nos lo pasamos en grande.
Después de cenar unos nuggets (la única comida relativamente económica es fast food
Por la noche uno de los espectáculos, en el momento de nuestra visita (abril 2019), es una versión distinta del típico show con proyecciones y fuegos artificiales en el castillo.
En este caso, Mickey’s Mix Magic es un psicodélico caleidoscopio de imágenes y música de ambiente festivo y ritmo electro swing que se proyecta en las fachadas de los establecimientos de Main Street USA, y convierte esta tranquila zona en una divertida fiesta.

