Hoy tenemos una nueva jornada de cielos despejados así que nos vamos a visitar otra zona desconocida para nosotros: ADELBODEN
La única información que encontramos sobre esta zona estaba en alemán y algo más resumida en inglés, así que decidimos descubrirla un poco a ciegas, a ver qué nos encontrábamos...y nos sorprendió muy gratamente, quedando apuntada como destino ineludible en la próxima visita a Suiza.
Pusimos el gps rumbo a Adelboden, que es una de las localidades que da nombre a ese valle, y llegamos con la furgo hasta el mismo centro, aparcando en un parking de pago, como no; muy cercano a la oficina de turismo.
Allí preguntamos por rutas para familias que no tuvieran excesivo recorrido y sin lugar a dudas nos recomendaron "Vogellisi Der Erlebnisweg".
Para comenzarla había que llegar al teleférico de Oey, situado en la parte baja de Adelboden. Hasta allí se puede llegar cogiendo otro teleférico más que te baja hasta las mismas taquillas o bajar dando un paseo que fue lo que hicimos nosotros, en unos 40 minutos, ya que vamos despacio.
Al llegar a las taquillas, nos explican que la ruta tiene 3,5 kilómetros, que se suele realizar en una hora y diez minutos sin apenas paradas, es a partir de 6 años y no está adaptada a carritos de bebé ni sillas de ruedas (pero sí que vi en la oficina de turismo un par de rutas pensadas para ellos). Nos parece una ruta bastante corta, pero es que tenía truco, luego lo descubriréis.
Con los tickets nos dan unos pasatiempos que hay que resolver en cada una de las paradas del recorrido de Vogel Lisi, y tenemos la enorme suerte de que al abrilo para ver en qué consistían, estaban hechos...uff de la que nos hemos librado. Porque eso de saber que si resuelvo los enigmas me dan un premio y no enterarnos de los propios enigmas, lo llevamos un poco mal...
Bueno pues como decía la ruta empieza cogiendo el teleférico de Oey (tiene macro parking si no queréis alejaros más) y tenemos que subir hasta Sillerenbühl, a 1974 metros de altura. Allí empieza el recorrido que baja hasta Bergläger, a 1491m, estación donde cogeremos el teleférico de vuelta a Oey.
Arriba, antes de empezar la ruta, encontramos un súper parque de cuerdas como nunca antes habíamos visto, os dejo una foto:
La zona estaba a tope de gente, ya que arriba había un hotel-restaurante, además de un parque infantil con vehículos para que los pequeños conduzcan. También parten de allí las famosas trotti bikes, así que entre unas cosas y otras agobiaba un poco el ambiente.
Pero todo cambió cuando empezamos la ruta, la gente fue desapareciendo e hicimos el recorrido practicamente solos.
Os preguntaréis quién es la tal Vogel Lisi, o de qué va este sendero; venga que os cuento un poco: Lisi era una niña que vivió siempre en el bosque rodeada de animales y especialmente de pájaros. Tenía otra gran pasión que eran las plantas medicinales, con las que hacía ungüentos y se los proporcionaba al doctor de la aldea de Adelboden. La niña crece hasta convertirse en anciana y en amiga inseparable de un cuervo del bosque. finalmente fallece a la edad de 90 años víctima de una caída,y el gran cuervo muere de pena con ella.
Básicamente esta es la historia, y por lo tanto las paradas de la ruta hacen honor a las diferentes aventuras que vive Lisi en su bosque, apareciendo constantemente los pájaros y el cuervo.
Hay una extensa literatura sobre esta muchacha en Suiza, incluso tiene su propia canción muy popular en Adelboden. De ahí que le hayan dedicado un sendero.
Aquí comienza el camino de Lisi, y estos son los postes informativos y con el acertijo que ibas encontrando en cada parada:
No os voy a desvelar los entresijos de la ruta para que la disfrutéis y os sorprenda como a nosotros si váis. Sólo deciros que merece mucho la pena y el paisaje es espectacular. Escalaréis nidos de águilas, las haréis volar con un sencillo mecanismo, descubriréis entradas secretas en el bosque...y terminaréis en la casita de Lisi, acondicionada con barbacoas, donde nosotros comimos. Nos llevamos unas salchichas y pan y fue de las comidas que mejor nos supieron en todo el viaje. Os ilustro el recorrido, solo lo justo:
Después de comer, cruzamos la meta de Vogellisi (suena su "famosa" canción al cruzarla) y pensamos que allí mismo estaría el teleférico de vuelta. Nos encontramos un cartel que nos informa de que aún queda una hora de camino hasta la misma...
Papá nos coge la delantera porque su ticket era sólo de subida, así que inicia descenso hasta el mismo Adelboden. Nosotros vamos más despacito y cogemos el teleférico de vuelta.
Una vez abajo canjeamos nuestras soluciones, que tanto trabajo nos ha costado conseguir,
Hugo estaba k.o, y el coche todavía estaba arriba, así que subimos solo una parte del trayecto y esperamos a que papá baje con el coche a recogernos. Siesta reglamentaria de Hugo en la furgo,y cuando vamos debatiendo qué hacer encontramos esta maravilla por el camino:
Nos hemos vuelto muy de puentes colgantes qué queréis que os diga, y éste en concreto está en Rohrbach, creo recordar. Si nos impresionó el del primer día, este nos dejó con el corazón en un puño, porque es un puente particular, privado, debes pagar un franco para cruzarlo, dinero que destinan a su mantenimiento, y se mueve que te mueres. De hecho no puede cruzar una segunda persona a menos de 16 metros de la primera. Tal es su movimiento que hay que cruzar agarrado al cable que hace las veces de barandilla.
Como Hugo está dormido como una marmota, nos quedamos en la furgo con él y primero cruzó uno y luego el otro, para no dejarle solo.
Decidimos terminar la jornada con un último baño por este verano en el lago de Thun.
Regresamos a casa, tenemos que recoger y preparar maletas porque mañana dejamos Suiza muy a nuestro pesar....









