Bien temprano nos vienen a buscar, hoy toca un largo día de autobús hasta Chivay, subiendo en altura todo el rato hasta llegar al máximo de 4000 metros.
Chivay se encuentra a 3635 metros.
En una van con un conductor Arnold y una guía encantadora Ruth que nos acompañaran durante dos intensos días hasta Puno.
Cómpranos hoja de coca, caramelos y 5 litros de agua para mi mujer y para mí, ya que es lo que mas te puede aliviar el maldito embote de cabeza.
He de decir que la hoja de la coca ni te coloca ni te sientes mas eufórico, nos contaban (sino recuerdo mal) que tenías que tratar 1000 kilos de coca para sacar 1kg de la sustancia ilegal, eso si la hoja, aparte de ser un ritual bastante entretenido de como prepararla, se te adormece la boca allá donde la tienes alojada.
Otro remedio es tomarte infusiones que las tienen en todos los lugares, y un lugareño me contaba que era un excelente desayuno tomarte aparte del café y demás, una infusión de coca y muña, que no es mas que otra planta y sirve para los dolores de estómago. La verdad es que yo deje de lado el café en mi viaje y me tomaba el te de las dos plantas y ayudaba mucho.
Durante nuestro trayecto a Chivay, paramos para ver el paisaje, ver alpacas, llamas y vicuñas. Una carretera con muchísimo trafico de camiones y autobuses, pero con buen firme, ancha y sin ser peligrosa.
Aquí no puedo deciros mucho, nada mas que los paisajes son únicos en este mundo, y una maravilla poder contemplar volcanes tanto dormidos como en erupción a lo lejos.
Nuestra llegada a Chivay nos sirvió para ir a comer, conocer el pueblo con su mercado en ebullición, yo como siempre, a observar y preguntar a las vendedoras por sus productos y los cientos de variedades de patatas o maíz que tenían.
A media tarde, nos fuimos a nuestro hotel Pozo del Cielo donde las vistas del pueblo desde su comedor son muy bonitas a descansar, ya que el mal de altura te agota, tumbado en la cama durmiendo, para levantarnos, irnos a cenar y volver a la cama.
Os aseguro que el sueño lo arregla todo. Nos contaba nuestra guía y después la conocimos, una señora debió tener oxigeno toda la noche y estuvieron a punto de evacuarla debido al mal de altura. He de decir que el mal de altura te puede dar, seas o no atlético, seas o no mayor o joven, todo depende de tu cuerpo y de como se adapte a la altura.
