Día 28 de Octubre.
Después de veintisiete horas de vuelo más las escalas por fin aterrizamos en Auckland a las 05:00 con un poco de sueño pero con mucha ilusión y ganas de conocer este maravilloso país.
Pasamos rápido el control de pasaportes y como llevábamos material de montaña y un sobre de jamón envasado al vacío nos dirigimos a la zona que hay habilitada en el aeropuerto para declarar. La verdad que había mucha gente haciendo cola. Cuando nos tocó nuestro turno, le dijimos al agente que llevábamos un sobre de jamón al vacío, el agente lo miró y lo tiró a un cubo de basura. Así que nos quedamos sin jamoncito para degustarlo durante el viaje. Sabíamos de antemano que estaba la opción de que nos lo tirasen, pero había que intentarlo.
Ya una vez pasado todos los controles y antes de recoger las maletas nos detuvimos en la zona de Duty Free y compramos una tarjeta SIM de la compañía Spark con 5gb, la verdad que nos sobraron 2 gigas al final del viaje pero tiramos mucho de internet sobre todo para ver alojamientos y otras apps. De allí nos dirigimos a la terminal de vuelos domésticos porque todavía nos faltaba el último vuelo, Auckland - Nelson que nos llevaría a la isla sur e inicio de nuestro viaje.
Aterrizamos en Nelson sobre las 10:30 con un día espectacular con alrededor de unos 22 grados. Particularmente me encantan este tipo de aeropuertos pequeños en los que en una sala te encuentras con salida, llegas, recogida de equipajes, etc.
Como teníamos el coche reservado con Apex les llamamos una vez recogidas las maletas y un Shuttle nos llevó a la oficina y allí un encanto de señora nos entregó el coche, un Ford Focus gasolina con 147.000km.
Cómo hacía 22 grados nos acercamos a la playa de Nelson y vimos que había bastante gente dando un paseo, haciendo deporte o preparando barbacoas. Luego nos enteramos de que ese día era festivo, de ahí la cantidad de gente disfrutando de su tiempo libre en lunes.

Después de darnos un paseo por la playa nos fuimos al centro de Nelson a hacer la compra para los siguientes días. Compramos en un Countdown y nos dimos un paseo por el centro de Nelson que no tiene mucho que ver la verdad, tiendas, un par de restaurantes una catedral Art Decó y poco más.

Eso sí, hago una mención especial al buen hacer y al gran corazón de una mujer que encontró mi cartera, que había perdido tontamente en la calle principal de Nelson y la llevó a la comisaría de policía donde en ese preciso momento estaba yo poniendo la correspondiente denuncia. Doy de nuevo mil gracias a esta mujer!!
Una vez repuestos del susto cogimos el coche y pusimos rumbo al alojamiento situado cerca de la entrada del Parque Nacional Abel Tasman. Hicimos el check-in y nos fuimos a dar un paseo por la zona, estábamos muy cerca de donde se cogen los aqua taxi que te llevan a diferentes puntos del Parque. Pero entre el jet lag y las emociones fuertes como consecuencia de haber perdido-encontrado la dichosa cartera caímos rotos en la cama.
Foto alojamiento
