Hoy hace una semana que llegamos a Florencia. ¡Cómo pasa el tiempo!. Toca traslado: nos vamos a Siena.
Siena es una bellísima ciudad, rica en historia, arte y belleza arquitectónica que ha conservado su estilo gótico desde el siglo XV. El centro histórico ha sido declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1995, por considerar que es la encarnación de una ciudad medieval.
Según la leyenda, Siena fue fundada por Senio y Asquio, hijos de Remo. Esto explica que haya estatuas de la loba que amamantó a los míticos Rómulo y Remo, fundadores de Roma, por toda la ciudad. Lo cierto es que empezó siendo un poblado etrusco que se convirtió en colonia romana, Saena Julia, a principios del siglo I d.C. Su máximo esplendor lo alcanzó entre los siglos XII y XIII, como República de Siena.
Desde la estación de ferrocarril, después de un montón de escaleras mecánicas, estamos en el nivel de la calle. Cinco minutos después llegamos a Vacenze Senesi, el B&B donde pasaremos los próximos días. Las atenciones que Carlo, su dueño, ha tenido con nosotros han sido excepcionales. Tanto que casi nos hacemos tifosi del Bari.
Tras dejar el equipaje en la habitación, es el momento de empezar a patear la ciudad. Atravesamos la Porta Camolia, una de las más bellas de Siena, para entrar en el centro histórico de la ciudad. Recibe su nombre de Camulio, el líder enviado por Romulo para capturar a sus sobrinos Aschio y Senio. Y justo en este lugar es donde Camulio instaló su campamento. La actual puerta es de 1604 y tiene una inscripción que dice “Cor magis tibi sena pandit”, que significa “Siena te abre un corazón más grande”, dedicado a todos los que atraviesan la puerta. ¡Madre mía! Todavía no he visto nada y ya sé que esta ciudad me va a encantar.

Nada más atravesar la Porta Camolia, una terraza a mano izquierda ofrece unas espléndidas vistas del paisaje de la Toscana. Nos quedaríamos más, pero el hambre empieza a apretar.


Seguimos por Via Camolia y, tras echar un vistazo rápido, muy rápido, por el centro de Siena y haber comprobado el ambientazo que hay, nos decidimos por seguir el consejo de Carlo y comer en Osteria La Piana . Y siguiendo su recomendación, escogemos un solo plato y mejor no pedimos “pici”, porque Siena no está al lado del mar. La verdad es que el pollo al limón que tomamos estaba buenísimo, pero un poco escaso como para pedir un solo plato cada uno.
Una vez en la calle, no hay duda: tenemos que ir a comer. Afortunadamente, en el número 59 de Via Camolia, hay un local de pizza para llevar. Cada porción o taglio de pizza vale 1,00€ y está bien surtida de ingredientes y por otro euro tienes bebida fresca: ahora sí que hemos comido y tenemos fuerzas para lo que nos espera...
Ni que decir tiene que lo primero que hacemos es dirigirnos a Piazza de Il Campo, el corazón de la ciudad. El ambiente que hay es increíble: hay un montón de españoles con la camiseta del Real Madrid y del Atlético de Madrid. Sí, es la final de la Champions League, y aunque la final se juega en Lisboa... Bueno ya veremos esta noche qué pasa.
En nuestro paseo llegamos a la Piazza Salimbeni, donde se encuentra el Palacio Salimbeni, un palacio urbano de estilo gótico. Actualmente es la sede de la Banca Monte dei Paschi di Siena, uno de los bancos más antiguos del mundo. En el centro de la plaza está la estatua de Sallustio Bandini, un archidiácono, economista y político italiano, defensor del libre comercio y la eliminación de los aranceles y peajes feudales locales. Un poco más adelante, en la Piazza Tolomei, hay una columna con la loba capitolina.


Seguimos hasta la Loggia della Mercanzzia, con tres arcos de estilo gótico tardío. En las pilastras que sostienen estos arcos, hay tabernáculos con estatuas de santos. Esta loggia es la muestra del poder mercantil en Siena durante la Edad Media.

Y ya llegamos. Creo que una de las cosas que no se me olvidará es la sensación que se siente cuando accedes a Il Campo por uno de sus estrechos accesos: impresionante. Il Campo es una plaza en forma de abanico, rodeada de altas torres, enormes palacios y otros edificios medievales. Como está construida en la confluencia de tres promontorios, está inclinada. Al parecer su origen data del siglo XII, y era el lugar donde se celebraba el mercado de la ciudad. En el siglo XIII, cuando el consejo que gobernaba la ciudad, el Consejo de los Nueve, empezó a adquirir terrenos para construir la plaza, ésta era la única zona del centro que no pertenecía a ninguna de las parroquias o contrade y, por tanto, estaba al margen de las rivalidades que dividían la ciudad. El pavimento, de ladrillos y mármol, es del siglo XIV, y se divide en nueve partes en memoria del gobierno de los “Nueve Señores” o del Consejo de los Nueve. Dicen que esta forma también representa al manto de la Virgen que protege a la ciudad.


Aquí, en Il Campo, tiene lugar cada año la carrera de Il Palio. Nosotros, después de ver todas las banderas de las contradas, nos decantamos por ONDA, por el color blanquiazul. Y lo que son las casualidades, al volver a Barcelona, comentándolo con un amigo, nos indicó que esta contrada es la que ganó el pasado palio de agosto y es a la que pertenece un amigo suyo, residente en Siena.

Una de las cosas que hay que hacer, sí o sí, cuando estás en Il Campo es gratis: sentarte en el suelo y disfrutar del espectáculo que hay ante ti. Lo recomiendo.
En esta plaza hay una fuente monumental, la Fonte Gaia, que recuerda la dicha (gaia) de los habitantes de la ciudad por la llegada del agua al centro de la ciudad en 1346. Su autor es Jacoppo della Quercia. Cada uno de los lados está decorado con relieves de figuras que sobresalen de unos arcos. Estos relieves representan temas de la creación de Adán y Eva, Expulsión del Paraíso, la Virgen y las Virtudes y temas de la mitología romana como la representación de Aca Larentia con Rómulo y Remo y Rea Silvia.


El edificio más impresionante de la plaza es Palazzo Pubblico o Comunale, de finales del siglo XIII que es uno de los edificios góticos más importantes y elegantes del mundo. Es el símbolo de la independencia y riqueza de Siena. Era el centro del gobierno republicano: se reunían las oficinas y tribunales en un solo edificio y de esta forma se reducía el poder simbólico de los nobles feudales.
Destaca el campanario, la Torre del Mangia, con 102 metros de alto. Su nombre significa “del que come” más o menos y, al parecer, deriva del gran sueldo de su cuidador, Giovanni di Balduccio, conocido como “comebeneficios” (mangiaguadagni), por ser amante de la comida y el despilfarro. Se puede subir a lo más alto, claro que para eso hay que superar 503 escalones bastante irregulares. Las vistas desde lo algo de la torre son de quitar el hipo. La campana se utilizaba para señalar el final de la jornada laboral, así como la apertura y el cierre de las puertas de la ciudad, por la mañana y por la tarde.
Justo en la base de la torre está la Cappella di Piazza, una logia de piedra, que se edificó para conmemorar el final de la epidemia de Peste Negra de 1348.


El interior de Palazzo Publico alberga el Museo Cívico. Nosotros compramos la entrada combinada para el Museo y la Torre. Hay que tener en cuenta que para subir la torre asignan hora, de forma que puedes ver el Museo mientras esperas. Me sorprendió que no había mucha gente visitándolo y creo que merece la pena.

Una de las salas más bellas es la Sala del Mappamondo, donde se encuentra una Virgen entronizada o Maestà de Simone Martini, en la que el niño lleva un pergamino con el lema de Justicia de la ciudad. Enfrente se encuentra el retrato ecuestre de Guidoriccio de Flogiano, que hasta hace poco también se atribuía a Simone Martini, pero que ahora se empieza a poner en cuestión.
En la Sala della Pace están los frescos de Las alegorías del buen y mal gobierno de Ambrogio Lorenzetti. Estos frescos lo que hacen es mostrar los efectos de las buenas y malas normas cívicas en una ciudad, que puede ser Siena. Así en el fresco del Buen Gobierno hay una figura sentada en un trono que representa al Consejo de los Nueve y que va vestida con los colores de la ciudad. A su lado una figura vestida de blanco representa la Paz. En el fresco de El Mal Gobierno la figura central es el demonio, el miedo, rodeado de vicios y los efectos del mal gobierno se representan en campos de cultivo arrasados, calles llenas de basuras, edificios en ruinas...
Como ya va siendo habitual en este viaje, no dejan hacer fotografías, pero que queréis que os diga ¡me encanta internet!.
Y llega el ascenso a lo más alto de la torre. ¿Merece la pena o no?


Salimos de Il Campo por Via Rinaldini hasta Via Banchi di Sotto, desde donde hay una bonita perspectiva de la Torre del Mangia. Aquí está el Palazzo Piccolomini, de estilo renacentista, que pertenecía a la familia Piccolomini, una familia de banqueros que van a aparecer más veces en esta ciudad. En la fachada hay dos escudos de esta familia.


Justo después del palacio se encuentra las Logge del Papa de 1462, levantadas por orden del papa toscano Pío II. Hay que seguir recto hasta la iglesia barroca de san Martino y la Via del Porrione, una de las calles más antiguas de la ciudad. Estamos en el antiguo barrio judío de la ciudad, con callejones estrechos. Y llegamos a la Piazza del Mercato, en la parte posterior del Palazzo Publico. Desde la terraza se disfruta de una buena vista de la ciudad y de Santa Maria dei Servi.

Aquí surge un dilema ¿dónde vamos ahora? ¿a Sant’Agostino o a Santa Maria dei Servi? Nos decantamos por Sant’Agostino que al parecer tiene grandes joyas artísticas, como una Majestà de Ambrogio Lorenzetti. Pero claro, son más de las 19:00 horas y está cerrado. Pero la caminata no ha sido en vano. Descubrimos que esta es la parroquia de la Contrada de Onda, “El color del cielo, la fuerza del Mar” es su lema.

De vuelta al hotel pasamos delante de la Catedral, bellísima. Decidimos comprarnos un helado y tomarlo sentados en los poyetes de la fachada de Ospedale di Santa Maria della Scala frente al Duomo, disfrutando tanto del helado como de la catedral.

En la fachada se ven dos estilos. La parte inferior fue realizada por Giovanni Pisano y tiene tres arcos de medio punto, es decir, está construida en estilo románico. Pero estos arcos están rematados por lunetas y frontones góticos. El segundo nivel tiene también tres cuerpos rematados por tímpanos con mosaicos. En el cuerpo central, un cuadrado contiene un rosetón circular. Los mosaicos son de 1878, y fueron realizados por artistas venecianos. El mayor de ellos representa la Coronación de la Virgen y los dos menores la Presentación de María en el Templo y la Natividad de Jesús. Las esculturas de la fachada son obra de Giovani Pisano representan profetas, filósofos y apóstoles.



Regresamos al B&B, pero antes pasamos por el supermercado que hay en la estación para comprar la cena: hoy toca ver la final de la Champions.