En Atenas nos alojamos muy cerca de la Plaza Syntagma, donde esta el Parlamento, la principal del centro de la ciudad, y a muy pocas cuadras de la calle peatonal, pero lo mejor que tenia eran las vistas a la Acropolis, el Partenon, desde la terraza, donde se desayunaba, recuerdo unas visas increíbles, de dia y de noche.

En la plaza Syntagma hacen todos los días el cambio de guardia con unos trajes muy vistosos y una coreografia que realmente parecían pasos de baile, muy bonito, pero hay que estar un buen rato antes si es época de mucho turismo, para poder tener una ubicación que permita ver justamente el paso que hacen los soldados.
En la visita guiada nos llevaron a ver el Estadio Olimpico (desde la calle, no entramos), el Templo de Zeus Olimpico, es como una gran plaza en medio de la ciudad que contiene las ruinas del templo, increíble, y la Acropolis.
La acropolis, aparte del monumento propiamente dicho tiene unas vistas de la ciudad y del Agora fabulosas, una pena que cuando fuimos la Acropolis estaba en obras y los andamios la afeaban un poco. En cambio el Templo de las cariátides igual que el Agora, lucian todo su esplendor.

Tambien me encanto la vista en el atardecer desde la Colina de Likavitos, a la cual se puede acceder en funicular y donde después del atardecer nos quedamos a cenar en un lugar muy lindo, mas apropiado para parejas a la luz de la luna que para 5 mujeres de 50 y piquito….

De ese lugar nos llevamos una anécdota que compite para el primer puesto de este viaje.
Resulta que para volver ya de noche, nos parecio mas adecuado tomar un taxi para volver al hotel, hasta ahí todo normal, es lo que haría cualquier turista en cualquier parte del mundo, asi que ahí nos subimos las 5, si las 5 porque los griegos no son o al menos no eran muy estrictos al respecto. Lo que nadie nos advirtió es que la Plaza Syntagma es como nuestro obelisco o la Plaza de Mayo para los argentinos, lugar de festejos y/o protestas o manifestaciones.
Ya dije que corria el año 2011, año de la crisis griega.
En un momento el taxista se quedo detrás de un escuadron de uniformados con escudos, cascos y herramientas para disuadir, y nos dice que nos bajemos que no puede seguir por la manifestación, que resulta había en la plaza y que los uniformados estaban dispuestos a disolver. Y nos bajamos, viendo con terror que el hotel quedaba justo cruzando en medio de policías y manifestantes, nos fuimos por la primer calle que encontramos tranquila para rodear el descalabro y, por supuesto, nos perdimos, preguntamos a los pocos que nos cruzamos (los negocios estaban cerrados), hasta que dimos con un empleado de un hotel que salia por la puerta de atrás y nos puso nuevamente en camino, sino estaríamos todavía buscando nuestro hotel. Esa fue la bienvenida de los atenienses para hacernos sentir como en casa, (por lo de las manifestaciones digo) JAJA.
Un dia decidimos separarnos y una parte de nosotras nos fuimos al Museo que es muy bonito y al final de la recorrida fuimos a tomar algo a la cafetería y para nuestra sorpresa nos dibujaron el café, era la primera vez que lo veíamos.

Tambien un dia nos tomamos un ratito para ir a conocer el puerto del Pireo y sus alrededores, no vale la pena a mi criterio el viaje desde el centro de la ciudad.
Atenas tiene muchos lugares lindos, piedras viejas, historia, cultura, comida rica, y la Acropolis que es sin lugar a dudas la frutilla del postre.

A muchos Atenas del deja sabor a poco, a mi me encanto, ver esa maravilla de cerca fue otro sueño cumplido, y el camino de regreso de la Acropolis, caminando, pasando por el Agora y el museo, que termino en una calle típica angosta con tavernas (si con v corta) con las mesas y sillas en la vereda, angostisimas, es hermoso, por no hablar de la comida, ahí comi la primera de muchas Mouzakas, porque no me avergüenza decir que comi la misma comida prácticamente en todos lados, quería saber si todos la cocinaban tan rica como la que comi esa vez, y al final no pude decidirme, la Mouzaka la hacen riquísima en toda Grecia.