De la Catedral lo único que recuerdo es que había una gran carpa delante que no permitía verla en su esplendor.

La ciudad tiene varias iglesias, plazas y la Residenz que es un palacio muy ornamentado y suntuoso con una terraza con unas vistas muy buenas de la catedral y de la plaza con la estatua de Mozart.


En cuanto a las plazas hay una, la kapitel platz, que tiene una escultura de una bola dorada con la figura de un hombre parado encima. Curiosa y no pude entender el significado.

La anécdota es que en un momento que diluviaba estábamos a punto de cruzar el puente del rio y empezó a levantarse el agua de la calle, que se estaba inundando, y nos tuvimos que refugiar en un negocio de suvenir para no meter los pies en el agua. Un negocio muy lindo, dicho sea de paso. La buena noticia es que Amalia a pesar de la lluvia no se fue al suelo (como pasó en el Vaticano, Amsterdam y Munich).