Dia 11. Día en Gijón
Desayunamos en Johy, la cafetería del hotel que funciona como cafetería independiente. El personal es muy amable y los cruasanes deliciosos.
Es pronto, así que paseamos por la Playa de San Lorenzo y el Paseo hasta la escultura de Sombras de Luz. Con la marea baja y la luz de esta hora, las fotos salen perfectas. Las de mi móvil, pasables que son las que he colgado en el diario...

Yo tengo hora reservada para la visita guiada de las TERMAS DE CAMPO VALDES, unas termas romanas del siglo II dC que hace muchos años visité, y me apetecía volver ( es gratis). Mientras R tiene entrada para ver el Museo Fernando Alonso, en Llanera, a una media hora desde Gijón. ( 15 euros). Si eres muy fan de Fernando, óbviamente es un MUST que debes visitar, y como aficionado al motor, es igualmente interesante. Están todos los coches con los que ha competido, desde los primeros Karts hasta los coches del mundial de resistencia, muchos trofeos, cascos, monos, y un auténtico delirio si eres mitómano. A pesar que la compra online te marca un horario, en estos días, puedes entrar si llegas mucho antes, como ha sido el caso.
Nos reencontramos en Cimadevilla, y paseamos un buen rato por la Plaza Mayor, la Casa Natal de Jovellanos aunque no hay nada de él, ahora se ha convertido en un Centro Cultural y museo de Arte donde muestra obra de autores locales, la torre Hevia, el antiguo Mercado Municipal, la muralla, la Torre del Reloj, y el Parque de Santa Catalina donde está el magnífico EELOGIO DEL HORIZONTE, de Chillida ( que da un poco de pena por las pintadas que hay), el puerto, las famosas letras rojas de GIJON, donde todos se hacen la famosa foto. …
Ya es casi la hora de comer, y como marca la tradición, hay que comer unes FABES.. Aunque cenamos ayer, es nuestro último día en Astúrias, así que buscamos en la web donde comer la mejor fabada y allí que nos vamos. Pero está cerrado, y el web no avisaba. Muy cerca, pasamos por un lugar que pinta muy bien, y un cartel donde aparecen premios y el anuncio del “ Premio al Mejor Cachopo del 2018”. Nos quedamos. Recomendable. LA COMTIENDA, en la calle Felipe Menéndez. Menú del día, 11’90. Raciones grandes, y siempre, en el menú del día hay una fabes y cachopo. Aunque no lo combinamos en el mismo menú. Después de esas opiosa comida volvemos al hotel a descansar.
A media tarde, Con el coche, nos acercamos al Parque Arqueológico de la Campa Torres, un lugar al que quería volver ya que en los 90 estuve excavando como prácticas de la carrera de Historia. Paramos previamente en el Bar Restaurante Les Cabañes a tomar un café. La gente está aún en la sobremesa, y todo son locales, así que debe ser cierta la fama que tiene... Y por lo que leemos tiene muy buena fama de hacer un cordero a la brasa ( al palo, creo que lo llaman ) delicioso. Otro día.
La Campa Torres está a unos 15 minutos de la ciudad, y se tiene que ir en coche porque el transporte público no va muy bien hasta allí.

Las vistas son espectaculares. Una colina y una pradera totalmente abierta al público ( entrada gratuita), un acceso al faro que por temas de Covid está cerrado, y el yacimiento arqueológico en sí, que es una parte de castro astur, donde vivieron los cilúrnigos, un pueblo que trabajo la metalurgia, con su muralla construida en zigzag, un foso defensivo, sus pequeños hornos de fundición y un ejemplo de casa astur.

Aquí también hay un Museo de sitio que explica muy gráficamente, el paso del mundo astur al mundo romano. La visita guiada la hace Luis, un educador muy majo que además te va contando otras historias de la ciudad, buenas y malas, de Gijón. En invierno, no te digo nada del biruji que debe hacer, pero ahora la temperatura es fantástica y apetece pasear.

Terminada la visita, regresamos a la ciudad y aparcamos en Cimadevilla para hacer algunas compras. Entramos por casualidad en SOMIEDO una tienda Gourmet donde caen unos cuantos productos y como no, sidra. Y para rematar, un par de bollos preñaos que serán nuestra cena. Entre la cena de ayer y la comida de hoy, ya basta...
Leemos que existe una tarjeta que compras en la Oficina de Turismo, el el Gijon Goloso, que te permite hacer 10 degustaciones en las mejores pastelerías de la ciudad por 13 € . Cosa buena, pero estamos al final del viaje y notamos que el cinturón aprieta un poco más así que, como hicieron los astures, nos resistimos.