Pues sí, repetimos el FIRST Y EL LAGO BACHALPSEE, y es que han pasado 6 largos años desde que lo visitamos por primera vez, y tenemos el recuerdo de haber sido una excursión excesivamente corta, rápida y de la que no pudimos disfrutar al cien por cien. Así que este año, decidimos tomárnoslo con calma y pasar allí el día entero.
Recuerdo que cuando subimos al First durante nuestro primer verano en Suiza, fue llegar y coger el teleférico. Pero este año...
Consejo: sacar las entradas por internet. Porque en ese torno no había nadie.
También recuerdo que aquel 2014 aún no estaba construido el puente colgante (First Cliff Walk), así que ese era otro de los motivos de nuestra excursión, y os aseguro que merece la pena.
Nada más salir de la estación sigues las indicaciones a la izquierda y rápidamente te encuentras en la plataforma que lleva al puente colgante. Eso sí, cola de nuevo.
Después de pasar cerca de una hora entre el puente y la terraza del Bergrestaurant, empezamos ahora sí, el camino hacia el lago Bachalpsee. Es un camino precioso, creo que de los senderos más bonitos que hemos hecho en Suiza. Y aunque sencillo, de llano tiene poco la verdad.
Las vacas y las cabras campan a sus anchas y para los peques es todo un espectáculo. Hay bancos donde parar a descansar a lo largo del camino, que dura alrededor de una hora hasta llegar al lago.
Cuando llegamos, estaba tomado por turistas, y aunque desde cualquier ángulo la estampa es única, nos tocó bordearlo hasta encontrar un pequeño reducto de paz y soledad donde comimos, y Hugo se bañó a pesar de las gélidas aguas de este precioso lago dividido en dos por una presa natural.
Nosotros preferimos admirar el Shreckhorn como telón de fondo de aquella bonita postal.
Una vez llegados a este punto, Hugo y yo deshacíamos nuestros pasos para volver a llegar a la estación de First, mientras marido, como no, seguía caminando y nos encontraríamos en la estación intermedia de Bort, en el gran parque alpino.
En Bort merendamos y Hugo jugó un rato en el parque hasta que llegó papá y continuó la bajada en Trotti bike, tras esperar de nuevo su respectiva cola, que demoró la bajada casi media hora...o Suiza ya no es lo que era, o este año ha venido todo el mundo aquí!!
Hugo estaba agotado, así que nos fuimos a casa, paramos hacer algo de compra en nuestro lidl de Matten y a descansar en nuestra terraza planeano la ruta a seguir mañana.





