El día amanece muy feo, lloviznea continuamente y hace frío, se nota que estamos en Suiza y atrás quedaron las altas temperaturas alemanas.
Desayunamos, recogemos furgo y nos ponemos en marcha. La idea es ir acercándonos a Beatenberg, a nuestra casita de todos los años, y si despeja a lo largo del día, parar en algún sitio interesante.
Pues bien, de camino llevaba apuntado el
SENDERO MOORACULUM, en
SORENBERG, y decidimos probar a ver si el día despejaba con un poco de suerte...
Mooraculum tiene como traducción : páramo. Pero el sendero nos pareció cualquier cosa menos un páramo. Trata más bien sobre las posibilidades de la naturaleza, un consumo responsable, el respeto hacia la misma, y los animales que habitan en los bosques.
Para llegar hay que tomar el teleférico en Sörenberg, o bien subir a pie durante 1h y cuarto hasta la estación superior de Rossweid. El precio nos pareció bastante asequible, 12chf.- ida y vuelta... Subimos Hugo y yo y mi marido sube y baja a pie.
En las taquillas nos dan un mapa con el recorrido que hay que hacer y cómo resolver el acertijo. Elegimos la opción en inglés (solo hay alemán e inglés). Tras hacer el recorrido circular de Mooraculum tienes que ir buscando imágenes escondidas en las distintas atracciones que hay (pequeñas cabañas, recorridos de agua, columpios, parque de cuerdas...) e ir doblando en la tarjeta que te entregan la que tiene el color correcto. Por ejemplo: en la tarjeta salen varias ranas en círculos de diferentes colores, cuando la encuentres en el parque doblas la que coincide con su color, y así con todas las imágenes. De forma que cuando has encontrado todas y las tienes dobladas ves una serie de letras con las que tienes que componer una palabra o frase. Es sencillo, pero oye, que le dedicamos su buen rato porque había imágenes que costaba encontrar eh.
Os dejo un ejemplo de una de las imágenes:
Nosotros comenzamos haciendo el sendero circular por si llovía que no nos pillara lejos de la estación. Y después como el día mejoró notablemente pasamos el resto de la mañana en el parque con la dichosa búsqueda.
El sendero como os decía es circular y se hace en una horita escasa, se tarda más en ir parando en las estaciones y haciendo los juegos que en el recorrido en sí. El paseo es muy sencillo, sin apenas desnivel.
Allí puedes encontrar tumbonas de madera para escuchar la naturaleza, juegos de memoria, prismáticos para el avistamiento de aves, zonas de relax y masaje hechas con madera, senderos kneipp, incluso algunas paradas tenían un botón que al pulsarlo desprendía un aroma, ya que hacía referencia a las flores. Y todo, relacionado con la naturaleza, las abejas,...A nosotros nos encantó.
Os dejo fotos del sendero:
Después dimos vueltas y vueltas por el parque buscando las imágenes y jugando en las diferentes paradas y atracciones: del columpio, si os fijáis bien, tenía lluvia incorporada. Pulsabas un botón, y te calabas. La verdad es que fue divertidísimo, y como empezaba hacer calor se agradecía.
También habia circuitos de agua, otros para ver el crecimiento de los renacuajos hasta convertirse en ranas, etc...
Comimos en los merenderos unos bocatas que habíamos preparado y fuimos a canjear el premio al restaurante. El regalo fue una chuche en forma de rana.
Tras esto nos bajamos porque Hugo estaba empapado, entre el columpio y la zona de agua no hubo forma de salvarse, y no llevábamos ropa de cambio.
Una vez abajo, y tras cambiarse y darle tiempo a papá a que llegara, cogemos la furgo y nos vamos al rodelbahn que hay en la misma localidad.
Un par de bajadas súper divertidas y damos por finalizado el día...aún queda llegar a nuestra casita en Beatenberg, que aunque solo nos separa una montaña, rodearla con el coche nos lleva hora y media.
Y es que desde Sörenberg puedes subir en teleférico hasta el Brienz Rothorn, y de allí coger el tren nostálgico hasta Brienz. Es otra forma de cruzar al otro valle si no tienes coche.
Una vez en casa dedicamos lo que quedaba de tarde a organizar armarios, maletas, nevera y demás, y repetimos lo de cada verano...una cervecita en la terraza con estas maravillosas vistas.
Nos sentimos como en casa, es el sexto verano que pasamos aquí, más alguna navidad también, así que yo creo que nos deberían convalidar la nacionalidad por lo menos jaja. Y es que ya sabéis que para nosotros es el destino ideal, mires donde mires ves color verde, muchos tipos de verde. Y es que el 62% del país está ocupado por montañas, puede haber destino más saludable?
Este año tiene una particularidad, es el último que pasaremos en esta maravillosa casa. El hijo de Ernst necesita el apartamento y han decidido dejar de alquilarlo, así que este invierno tengo la tarea de buscar nuevo alojamiento si queremos repetir Suiza.
Con muchos planes en el cabeza para los próximos 7 días nos vamos a la cama, fijando destino para el día siguiente, que por cierto, dan tiempazo!!