Puerto del Rosario
Iniciamos las visitas del día con la capital de la isla Puerto del Rosario, antes llamado Puerto Cabras, está a una distancia de 32 kilómetros desde Corralejo que se recorren en media ya que todo el trayecto ese realiza por autopista y autovía.

Aparcamos en zona azul cerca del centro, casi al lado del Cabildo Insular, el tique de cuatro horas tiene un precio de 3,65€, vaya diferencia con Barcelona que eso es lo que cuesta una hora.

Nos hicimos unas fotos frente al letrero del nombre de la ciudad que está justo al lado del Parque de Playa Chica, frente a la playa del mismo nombre.
Seguimos por el paseo marítimo que va atravesando el puerto, donde nos encontramos con algunas de las conocidas esculturas de caracolas, en toda la ciudad hay originales obras de arte al aire libre.

Al llegar a la altura del centro histórico giramos a la izquierda para subir por la calle León y Castillo, donde nos encontramos con el ayuntamiento, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario y la Casa Museo Miguel de Unamuno, que es donde estuvo exiliado el famoso escritor Don Miguel de Unamuno durante cinco meses al haber sido desterrado por la dictadura de Primo de Rivera, en marzo de 1924. Hicimos una interesante visita a la casa, cuya entrada es gratuita, todo un detalle.


Paseamos un poco más por el centro, pero tampoco es que la ciudad disponga de mucho más por ver.
Las Salinas y los Hornos de Cal de Guirra
Salimos de Puerto del Rosario para dirigirnos hacia las Salinas, realizando una primera parada en La Playa del Castillo y después en los Hornos de Cal de la Guirra.

En toda esta zona se han construido en estos últimos años una gran cantidad de complejos hoteleros, estropeando según mi parecer el maravilloso paisaje costero.

Los hornos de cal están ubicados en el paseo marítimo de La Caleta frente al mar, se puede aparcar cómodamente en el Centro comercial Atlántico que está justo detrás, y se pueden visitar los hornos libremente, consta de tres hornos, un almacén y la que era la vivienda de los caleros.

Las salinas del Carmen, están situadas a pocos kilómetros de los hornos, a poco más de cinco en coche aproximadamente.

Al entrar al Museo de las Salinas nos ofrecieron comprar el bono para los 3 museos, el de las Salinas, el del queso Majorero y el de Los Molinos de gofio, así que no lo dudamos y adquirimos un par de bonos.


La visita a las salinas fue muy interesante, iniciamos la visita por una zona multimedia de exposición, para pasar posteriormente a los cocederos, según nos informaron, estas salinas son las únicas en Fuerteventura que siguen en funcionamiento, ocupan una superficie de 26.100 metros cuadrados, en las que hay diez cocederos y casi mil tajos.

Web del museo : museosalinasdelcarmen.es/
Al finalizar la visita dimos un breve paseo por las casas del Barrio las Salinas, algunas de ellas encaladas, con las ventanas y puertas pintadas de vivos colores, junto al barrio se encuentra la Playa del Muellito.

Antigua y el Museo del Queso Majorero
Al salir de las Salinas fuimos hacia la población de Antigua para visitar el Museo del Queso Majorero. El museo está instalado dentro de una casa Majorera encantadora incluyendo un cuidado jardín de cactus , un molino y la exposición, si llegáis antes de las 12 hay la posibilidad de hacer una cata de quesos, en nuestro caso llegamos a las 13, así que nos quedamos sin cata, nos comentaron que mejor reservar antes si la intención es hacer la cata.


Web del Museo : museoquesomajorero.es/
Una vez llegó la hora de comer, nos habían aconsejado ir al bar Hostal El Artesano situado en la misma población de Antigua, donde comimos un menú riquísimo, compuesto de un potaje de garbanzos y un arroz con pollo, es un restaurante muy recomendable y a muy buen precio.


Tras la comida visitamos los edificios del casco histórico de Antigua, la Iglesia de Nuestra Señora, el ayuntamiento, el Partón , que es donde se ubica la biblioteca municipal de Antigua.

Como teníamos el bono para la visita de los tres museos, nos dirigimos hacia la población de Tiscamanita donde se encuentra el Centro de Interpretación de los Molinos, situado en el interior de una casa tradicional, es quizás un poco más sencillo que los anteriores, pero igual de interesante.

A parte de poder ver todos los utensilios que se han utilizado durante años para moler el grano, nos explicaron las diferencias entre un molino y una molina. Al final de la visita nos dieron a degustar Pella de Gofio, un postre curioso cuyo sabor nos recordó a los panellets que solemos comer el día de Todos los Santos en Cataluña.


Cuevas de Ajuy
Al llegar a la población de Ajuy aparcamos el coche en un amplio aparcamiento que hay justo a la entrada de la población.

Una vez descendimos hasta llegar a la playa, que es de arena negra volcánica, nos dirigimos al camino que sale a la derecha que nos llevará hasta lo más destacado de la población, sus dunas fósiles, que son las más antiguas de la isla, formadas hace 70 millones de años.

Al final del camino se llega a unas cuevas basálticas con paredes alcanzan los 40 metros de altura. Todo el camino esta bien señalizado y es de acceso bastante sencillo exceptuando algunos pequeños tramos que estaban algo irregulares.

Playa de la Solapa, playa Vigocho y la Playa Garcey
En nuestra búsqueda incansable de las playas más bonitas de isla, nos fuimos hacia las playas de la Solapa, playa Vigocho y la Playa Garcey, a las que llegamos tomando una pista de tierra en bastante buen estado. Son unas preciosas playas salvajes sin apenas bañistas.

La más famosa de las tres es la playa de Garcey, que es donde naufragó el lujoso transatlántico American Star, ocurrido aquí el 18 de enero de 1994 mientras era remolcado, pero en la actualidad solo quedan unos pequeños restos del transatlántico que sobresalen sobre las olas.


Miradores de las peñitas y el Mirador del Risco de las Peñas
Finalizamos las visitas de día en los miradores de las peñitas y el Mirador del Risco de las Peñas cerca de la población de Vega de Río Palmas, desde donde hay unas vistas espectaculares de los agrestes valles circundantes.


Aquí iniciamos el regreso hacia nuestro campo base en Corralejo, donde llegamos al cabo de una hora de conducción, parecía que no pero habíamos bajado bastante al Sur, durante el trayecto pudimos observar decenas de hogueras que celebraban la vigilia de San Juan, una costumbre que antiguamente también se hacía en Cataluña pero que actualmente con tanto riesgos de incendios ya hace años que las prohibieron.


Para cenar nos fuimos a un restaurante que me había aconsejado mi compañera de trabajo, el Land of Freedom Restaurant, a pesar de que el nombre es un poco extraño, os puedo asegurar que se come de lujo, nosotros elegimos un par de bandejas degustación, una de la tierra y otra de pasta, seguidas de una de postres para compartir, nos quedamos que no podíamos más, estaba todo exquisito.


Para digerir semejante ágape nos fuimos a pasear un poco por el centro de Corralejo.
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