Día 3 – Punta Jandía | Playa de Cofete | Morro Jable
Teníamos por delante un par de horas de carretera para llegar a nuestro primer objetivo del día, El Faro de Punta Jandía, situado al otro extremo de la isla a 145 kilómetros de Corralejo, por lo que salimos bastante temprano para aprovechar la mañana. Si bien los primeros kilómetros fueron por autovía, después cambiaron a carretera nacional y a partir de Morro Jable se transformó en una pista de tierra de unos 20 kilómetros en buen estado que cruza unas espectaculares llanuras semi desérticas de tierras volcánica.

Punta Jandía
Tal y como teníamos previsto llegamos al faro a las 10h., situado en el extremo Sur-oriental de la Punta Jandía, por desgracia estaba cerrado, no se si por el Covid o porque ya no abren, se veía a través de las cristaleras que tenia una zona de bar y servicios, pero no estaban en funcionamiento.


Como es costumbre en la isla, al situarnos sobre el acantilado para contemplar las vistas hacia un fuerte viento, lo que no nos permitió estar muy contemplativos con los paisajes, así que hicimos las correspondientes fotografías y regresamos al coche.

En mitad de la llanura, a escasos 1000 metros del faro, se encuentra la pequeña población, aunque parece más un asentamiento de roulottes, llamada El Puertito de La Cruz, de apenas 40 habitantes, donde me tomé un café en el Restaurante Punta de Jandía que justo en aquel momento coincidió estaban abriendo, más que nada para hacer uso de los servicios. El Puertito es un lugar curioso para vivir en mitad de la nada.

Retomamos la pista de tierra que regresa a Morro Jable, para pasados unos tres kilómetros, tomar el desvío a la izquierda que nos llevaría a La Playa de Cofete, habíamos leído que la pista estaba en muy mal estado, pero supongo que como ha sucedido con otras pistas de tierra, con la pandemia han aprovechado para allanar todas estas pistas de acceso principales, así que nos encontramos con una pista en muy buen estado que cruza el Macizo de Jandía, que son las montañas más altas de la isla. Al llegar a la cima a 230 metros de altura, paramos en el Mirador Degollada Agua Oveja, desde donde pudimos disfrutar de unas bellísimas vistas de la playa, el único inconveniente era el fortísimo viento que nos azotaba constantemente.


Playa de Cofete
La Playa de Cofete es espectacular, si cuando la vimos desde el mirador de Degollada Agua Oveja ya nos impresionó, una vez estuvimos pisando la arena nos dio la sensación de encontrarnos en una playa infinita, con sus más de nueve kilómetros de longitud y la niebla creada por el agua en suspensión proveniente del oleaje no lográbamos ver donde terminaba la arena.


Hicimos un largo paseo por la orilla admirando el entorno mientras las olas nos iban refrescando los pies, un lugar fascinante y salvaje que gracias a la dificultad de su acceso sigue conservándose sin apenas construcciones, a excepción de la aldea de Cofete y la [b]Casa Winter.

Subimos con el coche hasta la Casa Winter, situada en la ladera de la montaña, que fue propiedad de Gustav Winter, un alemán que tenía arrendada toda la Península de Jandía y que se construyó esta casa, de la cual se rumorea fue utilizada por los espías nazis y como base de abastecimiento de los submarinos alemanes durante la segunda guerra mundial.

Actualmente en la casa está ocupada por Pedro Fumero, que es el sobrino de los cuidadores de la finca, la familia Matos, que está en litigios con los antiguos propietarios, pues estos vendieron la propiedad a la empresa Lopesan para transformar la casa en un hotel restaurante.


Para poder visitar la casa hay que pagar la voluntad, durante el recorrido nos explicó todos los datos que ha recopilado sobre el origen nazi de la casa y de sus propietarios, nos contó que tenían previsto refugiarse allí varios oficiales nazis incluido el mismísimo Adolf Hitler y que están intentando localizar unas cuevas submarinas donde según su teoría amarrarían los submarinos, por otro lado la familia Winter desmiente todas estas teorías conspiranoicas aludiendo que la casa se construyó pasada la segunda guerra mundial y que es imposible la construcción de cuevas secretas para que pudieran entrar los submarinos nazis.

Iniciando el camino de regreso, nos detuvimos para hacer unas fotos en la playa de Roque del Moro, para acceder, hay que tomar un desvío a la derecha pasados unos seis kilómetros de playa de Cofete, la pista desciende hasta una esplanada donde se puede aparcar perfectamente.


Morro Jable
Sobre el mediodía llegamos a Morro Jable, con la intención de comer en un restaurante que nos habían recomendado, llamado Leo’s situado en la avenida de Tomás Grau Gurrea que es el paseo marítimo de la población, a pesar de que no habíamos reservado previamente , tuvimos la suerte de poder elegir una mesa frente al mar.


Comimos excelentemente, atendidos por un personal muy amable, elegimos una ensalada, gofio y de segundo unas barracudas que estaban riquísimas, así que es un restaurante que os recomiendo.

La playa frente al paseo marítimo es preciosa, con unas aguas de tonos azules esmeralda que bañan la arena dorada, además el mar estaba en calma, íbamos a bañarnos en esta playa pero pensamos, erróneamente, que mejor hacerlo en la playa de los gorriones un poco más adelante.

Saliendo del casco antiguo de Morro Jable, nos encontramos con la zona turística frente a la Playa del Matorral , llamada Solana Matorral repleta de inmensos hoteles para los turistas internacionales.

[url=https://www.civitatis.com/es/morro-jable/avistamiento-cetaceos-morro-jable/?]Avistamiento de cetáceos desde Morro Jable[/url]
[url=https://www.civitatis.com/es/jandia/tour-segway-jandia/?]Tour en segway desde Jandía hasta Morro Jable[/url]
[url=https://www.civitatis.com/es/jandia/excursion-corralejo-el-cotillo-ajuy/?]Excursión a Corralejo, El Cotillo y Ajuy[/url]
Playa de Sotavento
Seguimos ruta hacia el Norte realizando una parada en mirador de Mal Nombre de donde disfrutamos de unas excelentes vistas a la playa de Sotavento, una playa de diez kilómetros de longitud con una especie de laguna natural entre el mar y la arena, como podéis apreciar en las fotografías, la fina arena forma unas ondas de color más claro en el mar turquesa que la hacen muy fotogénica.

Al llegar a la playa de Sotavento, a la cual llegamos a través de una pista de tierra en buen estado, hacia un viento fortísimo ideal para practicar el kitesurf , pero para los que solo queríamos pasear por la playa, nos encontramos con que la arena que llevaba el viento era como pequeñas agujas que se te clavaban en las piernas, hicimos varias fotografías y vídeos de los kitesurf y caminamos un poco por la playa, pero con tanto viento decidimos regresar al coche .


Costa Calma
Fuimos hasta la zona de Playa esmeralda, Costa Calma y Playa de los gorriones, un lugar mucho más turístico lleno de hoteles de lujo, donde teníamos pensado bañarnos, pero como seguía haciendo bastante aire desistimos de hacerlo. Las playas son muy similares a la de sotavento, aguas turquesa y arena fina dorada pero algo más resguardadas, a pesar de ello el aire seguía siendo bastante molesto para bañarse.


Playa de la pared
Cambiamos de costa y nos fuimos a la zona occidental de Fuerteventura, como estamos en la zona más estrecha de la isla, en tan solo diez minutos llegamos a la playa de la Pared, con su mirador del mismo nombre, la playa es de arena oscura con bastante piedra, pero un poco más a la izquierda se encuentra la Playa del Viejo Rey de 800 metros de longitud, de arena fina dorada mezclada con arena negra volcánica, .donde se concentran todos los surfistas,


Esta playas ya aparecían en los primeros planos de Torriani a finales del siglo XVI, como Porto Novo, tomo el nombre de la pared a causa del muro que dividía la isla en los reinos el de Jandía y Maxorata.

Gran Tarajal
Volvimos a cambiar de costa esta vez para dirigirnos hacia la población de Gran Tarajal situada en la costa oriental, se trata de un pueblo costero de unos ocho mil habitantes frente a una playa de arena negra con vistas a “La Punta del Camellito”, una pequeña colina con forma de camello, dispone de un importante puerto pesquero .


Paseamos por su paseo marítimo admirando las vistas hasta llegar al puerto donde dimos media vuelta para regresar al centro donde nos sentamos en uno de lo bares frente a la playa para tomarnos un refresco.

Puesta de sol en El Cotillo
Teníamos más o menos una hora de coche para regresar a Corralejo, pero cuando ya casi estábamos llegando a mi pareja se le ocurrió que quería ver la puesta de sol.

Así que cambiamos otra vez de costa y nos fuimos al Castillo de El Cotillo donde llegamos justo a tiempo para ver el atardecer, lástima de algunas nubes que nos impidieron ver el momento justo donde toca el mar.

Cenamos en Corralejo, en el restaurante al lado del apartamento, llamado Waikiki Beach Club, es de estilo hawaiano y se come bastante bien.
