Después del desayuno, y mientras hacemos tiempo para coger el tren, entramos al ayuntamiento (gratis). Entrando a la derecha encontramos una pequeña sala con una de las joyas que alberga, el reloj astronómico de Jens Olsen. Con 25 años el entonces cerrajero Olsen viajó a Estrasburgo, donde se encontraba una de las maravillas técnicas de la época, el reloj astronómico de la catedral. Esta máquina le fascinó. Estudió su funcionamiento con atención y fue tomando notas sobre sus complejas funciones. Jens Olsen se estableció en Basilea donde trabajó como oficial mientras estudiaba en la Universidad. La idea de construir un reloj astronómico rondaba por su cabeza.
En 1902, tras cinco años de viajes, Jens Olsen regresó a su patria, Dinamarca, donde se estableció como relojero. En 1906 fue uno de los fundadores de la Sociedad Astronómica Danesa. Mientras, no había dejado de planificar su reloj.
En 1943, la Asociación de Empresarios Daneses otorgó al proyecto la suma de 100.000 coronas danesas (unos 13.500 euros). Jens Olsen y su amigo el ingeniero Axel E. Flint trabajaron muy duro en los planos de los miles de piezas que llegarían a componer el reloj. Se contrató a tres ayudantes y el Instituto Tecnológico puso a su disposición sus instalaciones. En 1945, cuando los trabajos de 10 de las 11 partes del artefacto estaban bien avanzados, Jens Olsen enfermó y murió el 17 de noviembre. La responsabilidad de completar el reloj recayó sobre el joven relojero Otto Mortense. Aún quedaba una de las cosas más difíciles por hacer, el calendario perpetuo.
Se celebró un concurso para diseñar el exterior del reloj, que ganó el arquitecto Gunnar Biilmann Petersen. Partes del reloj tuvieron que adaptarse a su diseño de acero inoxidable.
En otoño de 1955, las 15.448 piezas individuales del reloj terminaron. Habían pasado 50 años de diseño y 12 años de fabricación. El reloj fue puesto en marcha a las 15:00 horas del 15 de diciembre por el rey Frederik IX y Birgit Olsen, nieta de su creador.
El cuadrante superior de la sección de la izquierda muestra la ecuación de tiempo, la hora local en Copenhague y el tiempo solar verdadero. El cuadrante de la izquierda muestra la hora en cualquier parte del planeta. El cuadrante de la derecha muestra las horas de salida y puesta del sol en tiempo local y tiempo solar verdadero. El cuadrante está equipado con piezas blancas y negras que indican la duración del día y de la noche. El calendario gregoriano muestra el año, el día de la semana, la fecha y el mes.
En la sección central, el cuadrante superior dividido en 12 horas muestra el tiempo medio local – tiempo de Europa Central, la hora a 15º este del meridiano de Greenwich en horas, minutos y segundos. El calendario perpetuo consta de 5 cuadrantes que indican: la letra del Domingo, la epacta, el círculo solar, la indicción y el círculo lunar. Además, hay un calendario que muestra los 12 meses del año, los días y fechas de la semana, la fase lunar y la fecha del Domingo de Pascua, las demás festividades se establecen de acuerdo al Domingo de Pascua. El calendario perpetuo se ajusta automáticamente cada día de Nochevieja justo cuando cambia el año. Está calculado para funcionar correctamente durante los próximos 2500 años.
El reloj muestra también el mapa estelar del cielo danés. La rueda más lenta de este reloj tarda 25.753 años en dar una vuelta.
Otro cuadrante muestra una órbita geocéntrica con la Tierra en el centro. Se pueden ver los eclipses de Sol y de Luna, la distancia de la Tierra a la Luna, la línea de los ápsides y la línea de los nodos.
El cuadrante de la derecha muestra el Sistema Solar con los planetas Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno alrededor del Sol. Finalmente también marca el año y la fecha juliana, cuyo período es de 7.980 años. Los astrónomos utilizan la fecha juliana para el cálculo de efemérides astronómicas.
Vamos, toda una joya en un sistema complejísimo.
El patio de columnas es amplio y diáfano. En un lado había una pequeña muestra dedicada al Tour de Francia, que parece que empezará en Copenhague.

No encontramos la sala de bodas. Quizás estaba cerrada. De hecho, había unos novios esperando.
Cogemos el tren a Helsingor (4 por hora). Llegamos en 45 minutos. Nada más salir ya vimos los ferries que van a Suecia y el castillo de lejos.
Dimos un paseo por la calle principal, Stengade. Hay muchas casas de colores y tiendas. Entramos al primer Tiger que veo en Dinamarca y me compré unas gafas divertidas para celebrar mi cumpleaños.
Helsingør (Elsinor) es una ciudad portuaria situada en el extremo nororiental de la isla de Sjaelland y al norte de Copenhague. Enfrente está situada la ciudad de Helsingborg en Suecia, separada por el estrecho de Øresund. Helsingør prosperó gracias a la ubicación en el estrecho que une el mar del Norte y el Báltico, principalmente bajo el mandato de Erik de Pomerania.

El nombre de Stengade se cita por primera vez en 1449. Muchas de sus vistosas casas con entramado de madera, construidas en los siglos XVII y XVIII, pertenecieron a comerciantes y banqueros. El número 64 fue construida por el comerciante Nikolaj Dahl en 1739. En la calle hay un grupo de casas barrocas de la década de 1730.
En Stengade 59 está el Helsingør Rådhus, el ayuntamiento de la ciudad. El actual se construyó en 1853-1855 por el arquitecto Johannes Henrik Bernhard Seidelin (1820-1863). El edificio se construyó en el período temprano del historicismo en estilo neogótico. El edificio lateral con el aguilón con techo de levas contra Stengade se construyó simultáneamente y contiene un salón de banquetes. El ayuntamiento más antiguo, perdido en un incendio, databa de 1561. El ayuntamiento ha estado en este lugar desde que Erik de Pomerania otorgó derechos a la ciudad en 1426.

Nos vamos ahora hacia la Catedral(gratis). Su historia se remonta al siglo XIII, cuando fue creada como una pequeña iglesia rural de estilo románico. En 1961 se convirtió en la catedral luterana de San Olaf. Se pueden ver numerosos epitafios que recuerdan a los ricos comerciantes y habitantes de la ciudad, aquí enterrados. La catedral, tal y como la vemos ahora, se terminó en 1559, tras haber sido agrandada con nuevos añadidos de ladrillo. El chapitel de torre occidental es una obra de 1897-1898. Sustituyó a un chapitel anterior, llamado popularmente la 'doncella de Elsinor' ('Helsingørs Jomfru'), que era demasiado delgado y fue derribado por un huracán en 1737. En el interior hay un crucifijo gótico del siglo XV, un púlpito renacentista de 1568 y un altar de madera tallada y decorado con pan de oro. Fuera se ubica la plaza de la iglesia, que es el antiguo cementerio. La catedral se restauró en 2001.

Nos dirigimos ahora a la Iglesia de sta María y priorato (hay wc gratis). Su horario, como el de la catedral, de 10 a 14 horas. Se trata de un edificio gótico, construido en la segunda mitad del siglo XV, que perteneció a los carmelitas. Está considerado uno de los monasterios mejor conservados de Escandinavia. Entre sus atractivos destaca la sala capitular con bóveda de cañón y el salón de las aves, decorado con frescos ornitológicos. Se cree que en los jardines está enterrada Dyveke, la amante de Christian II, que murió en 1517. Su iglesia, Sankt Maria Kirke, está decorada con frescos recientemente restaurados que datan de 1480-1490 y dispone de un espléndido órgano barroco de 1662-1663.

El museo municipal está muy cerca. Estaba cerrado.
La plaza mayor de Helsingør, cuya historia se remonta al siglo XVII, suele acoger un mercado dos días en semana. Allí vemos una estatua sedente de Erik de Pomerania, rey polaco y sobrino de Margarita I que ocupó el trono de Dinamarca entre 1397 y 1439. Tras la ruptura de la Unión de Kalmar y su posterior destronamiento en 1439 a favor de Christoffer III de Baviera, el ex monarca se trasladó a la isla sueca de Gotland, donde se dedicó a la piratería. En su vejez, Erik regresó a Pomerania y está enterrado en la ciudad polaca de Darlowo.
Vamos hasta el castillo. Kronborg se conoce popularmente como el castillo de Hamlet y es uno de los monumentos más visitados de Dinamarca.

Los orígenes de Kronborg están en una fortaleza, Krogen, construida en la década de 1420 por el rey Erik de Pomerania. El rey insistió en el pago de un peaje por todos los buques que deseaban entrar o salir del Mar Báltico. Para ayudar a cumplir sus demandas, el rey construyó una poderosa fortaleza que controlaba el peaje, una serie de edificios rodeados por un muro.
Kronborg adquirió su nombre actual en 1585, cuando fue reconstruido por Federico II en un magnífico palacio renacentista, único de los más grandes y espectaculares de Europa. Federico fue un mecenas de artistas al que le encantaba el teatro. Muchos actores realizaron representaciones en el palacio cuando él tenía su corte allí en 1579.
En 1629, el descuido causó que la mayor parte del castillo ardiera en llamas (todo menos la capilla). Cristian IV logró reconstruir la fachada pero el interior nunca recuperó su antiguo esplendor.
El castillo de Kronborg fue conquistado por Suecia en 1658, en una guerra en la que Dinamarca perdió lo que hoy es el sur de Suecia y en la que casi fue aniquilada como país. Las pinturas fueron saqueadas y la fuente del patio, fundida para hacer balas de cañón.

Una vez recuperado, y a finales del siglo XVII se reforzaron sus defensas. Kronborg se consideró por entonces la fortaleza más fuerte en Europa. Desde 1739 hasta el 1900 se usó como prisión. Allí estuvo presa la reina Carolina Matilde (la princesa Carolina Matilde de Gales), hermana de Jorge III y esposa de Cristian VII, por cometer adulterio con Struensee, consejero real.
Recorremos primero las salas históricas (aunque el mobiliario no original). La más impresionante es el salón de baile. El salón mide aproximadamente 62 metros de largo y 12 metros de ancho y en la época de Frederik II era el más grande del norte de Europa. El rey lo usaba para dar banquetes suntuosos.

Vemos también una exposición con fotos de recreaciones históricas y algunos de los trajes usados, obra del diseñador Jim Lyngvild. Los retratos miden 3 metros de altura.
Visitamos también la capilla, la cocina y las casamatas (suelo muy irregular y apenas luz). Aunque la capilla no ardió en el incendio, cuando el castillo fue reutilizado en el siglo XVIII como guarnición militar, el espacio se utilizó para almacenamiento y entrenamiento. En la década de 1840 volvió a usarse como iglesia.
En las casamatas encontramos a un habitante silencioso del castillo. Ogier el Danés (en danés, Holger Danske) es un personaje legendario que aparece por primera vez en un cantar de gesta escrito en francés antiguo, en el conjunto de poemas Geste de Doon de Mayence o Los cuatro hijos de Aymón. Ogier no está relacionado con ningún hecho histórico en Dinamarca. Sin embargo, hay una crónica del monasterio de San Martín en Colonia que asegura que el monasterio fue saqueado por los sajones en 778, y que fue reconstruido por un tal «Olgerus Daniae dux". En la leyenda danesa Ogier se convierte en un rey en la montaña. Se dice que mora en el castillo de Kronborg, su barba creció hasta tocar el suelo, para dormir ahí hasta un momento en que Dinamarca esté en peligro mortal; llegada la ocasión, se levantará y salvará a la nación.

Cuando Dinamarca presidió la Unión Europea en 2012, la reina Margarita celebró una cumbre con 25 primeros ministros europeos en el castillo de Kronborg. Las habitaciones no tienen luz eléctrica y las principales salas no disponen de baño. No sé si estarían muy cómodos.
En cuanto a Hamlet, el personaje no fue una creación de William Shakespeare. La primera aparición del mito del príncipe danés aparece alrededor del año 1200, en unos textos históricos daneses, que en 1514 se retoman por otro escritor danés. Digamos que el dramaturgo inglés solo tuvo que inspirarse en ellos para escribir una de sus obras más célebres.
La tradición de representar Hamlet en el castillo de Kronborg se remonta a 1816, cuando la obra se representó por primera vez aquí con motivo del bicentenario de la muerte de Shakespeare.

En 1937, Laurence Olivier y Vivien Leigh interpretaron a Hamlet y Ophelia en el patio del castillo. Desde entonces, otros aclamados actores han representado Hamlet allí.
Delante del castillo, y bajo tierra, se encuentra el museo marítimo. Entramos con la Copenhaguen card. El museo está dedicado al transporte marítimo danés desde el siglo XV hasta la actualidad. Se fundó en 1915 y se ubicó inicialmente en el castillo de Kronborg en Helsingor. En 2013, se trasladaron a su ubicación actual, el antiguo dique seco de Helsingør.
Además de maquetas, mascarones de proa y demás, hay una exposición sobre Margarita de Dinamarca y el mar, con el Barco Real Dannebrog, que este año cumple 90 años.
Comemos en cafetería: Javi 2 smorrebrod a elegir (89 dkk los dos) y yo el menú de niños (sandwich de jamón y queso caliente, trocito de pollo, crudités con salsa, una sardina de chocolate y un barquito de adorno-79). Cogemos dos pasteles (45 dkk cada uno).
Dejamos las mochilas en consigna y vamos al cercano acuario de Oresund. Es pequeñito. Forma parte de la Universidad de Copenhague, Reúne fauna y flora marina de la zona. Cogemos estrellas de mar en las dos "piscinas táctiles". Los visitantes pueden acariciar cangrejos, erizos de mar, etc.
Vemos los ferries que pasan a Suecia. Es bastante habitual, cuando se dispone de tiempo, coger el ferry que hace el trayecto Helsingør-Helsingborg. Apenas dura 20 minutos. Helsingborg es una de las ciudades más antiguas de Suecia, en la provincia conocida como Escania. Su monumento más representativo es la Kärnan, una torre que se alza sobre una colina. La torre tiene una antigüedad de más de 600 años, tiene 34 metros de alto y unos muros de ladrillo de casi cinco metros de ancho. Tiene varios pusos conectados entre sí con una escalera de caracol.
Justo al lado de donde paran los ferries está el Ayuntamiento. Por lo que he visto, es bastante resultón. Tiene una gran torre de 65 metros de altura y su fachada de ladrillo rojo. Se trata de un edificio de estilo neogótico diseñado por el arquitecto Alfred Helleström y finalizado a finales del siglo XIX.
Fuera del centro de Helsingborg está el Palacio Sofiero, un regalo de la familia real sueca a la ciudad de Helsingborg en 1973 y que cuenta con bonitos jardines.
Nosotros no disponíamos de mucho tiempo y el día, nublado y ventoso, no acompañaba mucho. Decidimos seguir aprovechando la Copenhaguen card e ir a ver la casa museo de la famosa escritora Karen Blixen.
Vamos a coger el tren, con la desagradable sorpresa de que, por algún motivo que no sabemos, no paran en Kungsten Styr, pese a existir esa parada en ruta. Tenemos que bajar en Kokkedal y coger bus 383. Por suerte está allí esperando y sale en breve. Usamos la Copenhaguen card aunque el conductor no la pide. Tarda una media hora en llegar frente a la estación de Kungsten Styr.
Caminando algo más de 1 km, y por el camino del bosque, llegamos a la casa de Karen Blixen. También se puede ir por carretera pero parece que este camino es más bonito (aunque lioso si no sabes dónde está la casa).

Quizás algunos no sepan quién fue esta señora; lo diré de modo sencillo. La autora del libro que dio pie a la aclamada y premiada película Memorias de África.

Karen Christentze Dinesen nació en Dinamarca en 1885. Cuando tenía diez años tuvo lugar el primer hecho traumático de su vida, el suicidio de su padre, enfermo de sífilis. Gracias a la ayuda de la familia, Karen y sus hermanos pudieron estudiar en prestigiosas escuelas. Desde muy joven escribía y pintaba.
Se enamoró de Hans, su primo segundo. Él no la correspondió y finalmente se casó con el hermano de éste, el barón Bror Blixen-Finecke, con quien se trasladó a Kenia para gestionar una plantación de café (de ahí lo de "Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies").
El matrimonio no fue bien. Él era infiel y le contagió la sífilis. Se separaron a los seis años.
Karen Blixen se integró rápidamente en África y llegó a apreciar y respetar sus costumbres. En Nairobi, Blixen conoció a Denys Finch Hatton, un cazador británico afincado en Kenia. Tuvieron una relación amorosa con más de un altibajos. Él se mató en 1931 al estrellarse su avioneta.

La granja también fracasó y ese mismo año Karen regresó a Dinamarca para vivir con su madre. Aunque lo hubiera querido, nunca pudo volver a África.
Empezó a escribir, con el seudónimo de Isak Dinesen. Fue su hermano Thomas, con quien estaba muy unida, quien la animó a escribir. Su primer libro, Siete cuentos góticos, se completó en 1933, pero tuvo dificultades para encontrar una editorial. Lo hizo con seudónimo, en Estados Unidos y gracias a un contacto de Thomas.
Publicó Memorias de África en 1937. Fue un éxito. Cinco años después de la publicación de Out of Africa, Blixen publicó una colección de cuentos cortos llamados Winter's Tales, que fueron su consagración. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Dinamarca fue ocupada por los alemanes, Blixen comenzó su única novela completa, la historia introspectiva The Angelic Avengers, bajo otro seudónimo, Pierre Andrezel. No fue hasta 1956 que admitió que era suyo.
En 1955 sufre dos operaciones, de estómago y de la espina dorsal. Su salud quedó muy mermada. Nunca más volvió a pasar de los 35 kilos.
Más tarde publicó otros cuentos, entre los que se incluye El festín de Babette, que dio pie a otra famosa película.
En 1959 viajó a Estados Unidos. Allí conoció a Pearl S.Buck, Maria Callas o Marilyn Monroe (a quien pidió conocer expresamente). Fue candidata al Nobel de Literatura en 1962.
En 1948, Blixen conoció al poeta Thorkild Bjørnvig en un acto de la revista de la que él era redactor jefe. Ella tenía 63 años; él, 30. Hicieron un curioso pacto (que ha inspirado una peli reciente). Él lo dejaría todo (su vida, su familia) y se iría a vivir con ella. Blixen le instó a aprender idiomas, a formarse, a escribir y a relacionarse con grandes personalidades pero a cambio de estar sometido a su voluntad, prácticamente encerrado. Una relación que dio una imagen de bruja a la escritora. A mí en sus fotos de mayor me recordaba a Norma Desmond de El crepúsculo de los dioses.
Blixen murió en 1962 en Rungstedlund, la finca de su familia, a la edad de 77 años. Está enterrada en el bosque cercano a la casa.
La casa es preciosa, con salas intactas y fotos. Hay explicaciones de su vida y obra. Hay primeras ediciones de las obras y ropa u otros objetos personales. Y no faltan recuerdos relacionados con África. Vamos pasando por las estancias, como si aún viviera alguien, con patucos en los pies.
Volvemos por bosque, convertido en refugio de aves por expreso deseo de Blixen, pero no vemos tumba (aunque parece que pasamos muy cerca).
Cogemos el tren a Copenhague (va a Goteborg).
Vamos a cenar. Queremos ir un griego que tenía buenas críticas en Internet pero ha cerrado. Otro griego que también tiene buenas críticas está muy lleno.
Vamos a Riz Raz, de comida mediterránea. No vienen a pedirnos qué comeremos y beberemos. La atención es bastante deficiente aunque el buffet vegetariano está bien (aunque no entiendo el sentido de poner olivas en una paella). Exigimos agua después de media hora. Buffet + botella de agua del grifo con limón 349 coronas (los dos).