Para ir desde Orderville a Las Vegas, pasamos por el Pink Sand Dunes State Park. Se trata de una duna muy grande y un paisaje curioso, parece que estuvieras en una playa con esa arena tan fina.

No es algo espectacular que merezca la pena hacer muchos km para visitar, pero a nosotros nos pillaba de paso y nos supuso menos de una hora visitarla. Hacía mucho calor y sólo nos acercamos a un mirador para hacer fotos, dimos un paseo por la arena y nos marchamos, no subimos a lo alto de la duna.
En este trayecto vas cambiando otra vez de paisaje, desde las granjas de Utah al desierto de Mojave otra vez, con sus joshua trees y montañas a lo lejos.
Llegamos a Las Vegas al mediodia y nos fuimos con el coche directamente a la tienda de empeños "Gold & Silver Pawn Shop". Es una tontería, porque los que salen en la tele ya no están allí, pero a mis hijos les hacía gracia estar allí porque este programa les encantaba y la verdad es que es curioso verte como un decorado de la tele. Sólo compramos una camiseta.
De aquí nos fuimos al Peppermill a comer. Cuando vi en este foro que se hablaba de este restaurante no me llamaba mucho la atención y pensaba que a estas alturas del viaje ya estaríamos hartos de comer hamburguesas, pero en realidad sólo habíamos comido un par decentes (sin contar el burger king), así que decidimos darnos un homenaje. Las raciones son enormes, así que sólo pedimos dos hamburguesas y un new york steak (un filete enorme) para los cuatro. Las guarniciones (aros de cebolla, ensalada) son como un plato más. Si os gusta la carne tipo chuletón, lo que llaman New York es una especie de entrecot y está buenísimo, pero es muy caro, en Peppermil por ejemplo costaba 42$. De aquí ya nos fuimos al hotel, el Paris.
Alojamiento: Hotel Paris. Este hotel está super bien ubicado, en todo el centro del Strip al lado de los hoteles más emblemáticos, enfrente de las fuentes del Bellagio (se veían de refilón desde nuestra habitación) y cerca del César, Venetian, etc. Por fuera tiene una torre Eiffel y por dentro está decorado como si fuera una calle de París. La verdad es que los hoteles en Las Vegas entre semana no son muy caros y ya que vas mola alojarse en uno temático como este. Pensaba pedir el upgrade a una habitación con vistas a la torre Eiffel, pero al final nos quedamos con la que nos dieron, que bastante caro es ya todo en Las Vegas para seguir gastando. El parking es de pago, 18$ al día, y puedes entrar y salir todas las veces que quieras.
Como queríamos salir por la noche y hacía muchísimo calor, nos echamos la siesta y salimos ya sobre las 6 o las 7. El contraste viniendo de los parques nacionales y el pueblito de Utah donde nos alojamos fue brutal. Había muchísima gente, luces por todas partes y lo de los casinos, aunque lo hayas visto en películas y leido mil veces, nos dejó locos. Los niños se supone que no pueden "entrar" en los casinos y yo pensaba que eran recintos cerrados con una puerta, pero realmente están en medio de los hoteles y aunque no quieras tienes que pasar por ellos, así que los niños no pueden pararse a jugar o mirar como juega alguien al Black Jack o la ruleta, pero pasar, pasan al lado.

Salimos del hotel París y fuimos por el Strip hacia el sur, un poco sin rumbo fijo y entrando en las tiendas y los hoteles que nos encontramos, como la tienda de Coca Cola, una tienda gigante de chuches y los hoteles Aria, MGM y Cosmopolitan. Imprescindibles las paradas en los Walgreens (es medio farmacia medio super con bebidas y algo de comida) para comprar bebidas, porque te deshidratas. De noche, el hotel que más nos gustó fue el New York, con su montaña rusa y su estatua de la libertad.

Aquí por fin pude usar el trípode con el que había cargado todo el viaje y hacer fotos de larga exposición. Me hubiera quedado media hora haciendo fotos, porque estas fotos no las puedes controlar (hay que esperar a que abra el semáforo, depende del tipo de coches que pasen, etc.) y hay que hacer varias hasta dar con una buena, pero cada vez que sacaba el trípode mis hijos empezaban a protestar. Al final hice 3 o 4 y al menos conseguí una digna.

Aunque en los mapas el Strip parece pequeño y las distancias cortas, hace mucho calor y es muy cansado. Sólo llegamos hasta el hotel Excalibur y vimos la pirámide del Luxor de lejos. Debían ser ya las 22:30 o así y mi hijo estaba empezando a quejarse de cansancio, así que volvimos hacia el Bellagio para ver el espectáculo de las fuentes y nos fuimos para la cama.

Yo me hubiera quedado un rato más haciendo fotos y paseando, pero cuando viajas con niños o adolescentes a veces te tienes que amoldar a su ritmo y si están cansados se ponen muy pesados. Aquí otra larga exposición en el Hotel Paris.
