4 y 5 de agosto
Para aventura la de estos dos días. Nunca nos hubiéramos imaginado que la ruta que hemos hecho fuera tan salvaje y selvática

Os cuento, siguiendo las instrucciones del sherpa Joe Trek(que majo, a las chicas nos hizo unas pulseritas hechas de bambú, y a los chicos con un trozo de bambú, hizo un vaso que una parte era para el whisky y la otra para la cerveza), salimos temprano de Chiang Mai junto con 4 catalanes más que se apuntaron a la ruta. 2 horas de furgoneta tuc-tuc, parada en un mercado de pueblo para comprar las provisiones para estos dos días, 2 horas mas de furgoneta tuc-tuc, y llegada al poblado Akha Village, ya entrando en la jungla. Descargamos la furgona y empezamos el ascenso, trekking durate unas 3 horas y media aproximadamente, penetrando por la jungla llena de cobras, osos, tigres, miles de mosquitos y todo tipo de animales salvajes (no es broma), hasta llegar al poblado, donde pasaríamos la noche. Poblado del cual, según nos dijo el sherpa, es el mas indígena de la provincia de Chiang Mai. La experiencia de dormir en el suelo de una cabaña hecha de paja y cañas de bambú personalmente no la olvidaré nunca, sinceramente, no he escuchado tantos ruidos de animales en mi vida mientras dormía. En cuanto a la gente del poblado eran fantásticos y no dejaban de sonreir, con nada y menos no os podéis imaginar lo felices que eran, sin luz, ni agua corriente, y toda su vida viviendo en un poblado de 5 casas en medio de la nada... cuánto tenemos que aprender de esta gente!
Por la mañana tempranito, realizamos el tramo en elefante, cruzando ríos, barrancos,.. toda una experiencia! Y estos elefantes no eran como los de Chiang Mai con su toldito y su asiento cómodo, no no, llevaba un trozo de madera para sentarte, y agárrate como puedas!! Xavi, mi pareja, le tocó ir subido encima del lomo del animalito, al bajarse le temblaban las piernas, de la tensión y el esfuerzo por no caerse jajaja
Y finalmente realizamos ya el descenso(un tanto accidentado) hasta la carretera más cercana en una balsa hecha de troncos de bambú, ellos le llaman, "bambú rafting". Cuando escucháis la palabra rafting, la primera imagen que tenéis es de un rio bravo, pues si, imaginaos el panorama descendiendo con un puñado de cañas de bambú por un rio bravo, tremendo!!. Os explico porqué fue acidentado el descenso, al índigena que llevaba la balsa se le escapó la caña de bambú que usaba a modo de timón, y me arreó en toda la nariz(un poco más abajo y me la rompe), consecuencia: un corte, un dolor de cabeza insoportable, y morado en en los ojos como recuerdo de mi paso por la jungla. Por cierto, esto me pasó el día de mi cumpleaños... que recuerdo me llevé de Tailandia, aún tengo la marca... tb, decir que Xavi se cayó al agua, y pasamos un rato malo... Al otro grupo no le pasó nada, pero fue porque llevaban un índigena con mucha más experiencia.
Después de 2 horas de descenso lleno de peripecias por el río, llegamos a la carretera, comemos arroz (para variar) y volvemos dirección Chiang Mai, antes parando en una granja de serpientes... por si hubiera tenido poco con el descenso accidentado, después de ver el show de las cobras y demás serpientes, ofrecieron ponerse una pitón(menudo bicho), y allá que me hice la foto de rigor...
Mañana nos desplazamos al Triángulo del Oro.


