El día anterior a este viene de el diario de Nicaragua. De AQUÍ
Hoy es 31 de Diciembre, último día del año. Cuando viajas solo estos días más que fiesta son una historia porque o bien no hay servicios o están saturados.
La llegada a la frontera ha sido bastante fácil. El dueño del hostal me ha llevado a la parada de bus y, mientras esperaba, un taxi me ha ofrecido taxi compartido por 5 dólares hasta la frontera. Una vez en la frontera nada más bajar un hombre me ha ofrecido bus turístico con wifi, aire y reclinable por 15 y encima una mujer me vende una tarjeta sim por 5. Viendo el día que es me he dado el capricho y me he cogido el bus bueno para ir a San José de Costa Rica. No me iba a salir mucho más barato el bus normal y seguro que habría tenido que esperar más e ir incómodo.
La salida de Nicaragua ha sido rápida y la entrada a Costa Rica igual. En el lado contrario la cola era kilométrica, miles de nicaragüenses volviendo para las fiestas. Está claro que quien emigra es el nicaragüense a Costa Rica y pocos ticos son los que se van a Nicaragua.
Para entrar a Costa Rica te exigen billete de salida por tierra, mar o aire. Si viajas como yo es un problema. Yo saldré de Costa Rica por tierra pero no sé ni cómo ni cuándo. La propia empresa de buses te ofrece billetes de salida para comprarlo con el fin único de enseñarlo en la frontera. Yo he estado más listo, como escuché en un podcast, modificando un billete de avión poniendo San José a Madrid ha bastado. Ellos con mirarlo les vale, no tienen forma de saber si es auténtico o no.
De la frontera a San José han sido 5 horas en las que he ido organizando días venideros. He llegado a San José a las 14:00. He pillado un uber al alojamiento y me he ido a comprar uvas para hacer la videollamada a las 17:00 y tomarme las uvas con mis amigos, a pesar de la diferencia horaria. Me he pegado un paseo por la ciudad.
La ciudad es pequeña y feota. Tiene un paseo agradable pero se ve bastante mala pinta y mucha gente pidiendo. Hablando con la mujer del hotel ha estado rajando de los inmigrantes media hora. Es un problema parecido al que tenemos en España, aunque en España el problema está multiplicado por 1000. Aquí aún no hay barrios puramente de inmigrantes y, quieras o no, que compartan idioma y religión ayuda mucho a la integración. Al final todos los países que reciben inmigración terminan con problemas parecidos. Dicho sea que la mujer es colombiana, pero ella "ha venido aquí a trabajar".
Me he tomado las uvas en videollamada a las 5 de la tarde. Hoy es un día para estar allí con los mios y no aquí pero bueno, todo no se puede. Después de las uvas hora española, me he ido a dar una vuelta. No hay mucho ambiente, según me cuenta la mujer del hostal, en San José, en cuanto hay fiestas se van todos a la playa. Hay una calle comercial larga en la que hay multitud de puestos y de gente vendiendo fuegos artificiales y carnicerías. A los petardos que en España llamamos "cebolletas", los típicos para los críos pequeños que se lanzan contra el suelo, aquí les llaman "espantasuegras". La ciudad me recuerda mucho a la ciudad de Guatemala pero con un toque más desarrollado. Pero tanto en la estructura, como en el ambiente es muy parecido. Curiosamente hay un barrio chino, pero de chino he visto la puerta que da acceso al barrio y cuatro tiendas.
Me he comprado algo para cenar en la habitación y para el alojamiento. Las uvas me las he comido hora española y mañana madrugo, así que a las 10 estaba durmiendo tan a gusto.