El nuevo año ha consistido en seguir el ritmo. Me he pillado un Uber a las 6 y me ha dejado en la estación para coger el bus a Monteverde. La estación de buses es incluso mejor que la de Murcia, casi que echo de menos los buses de Guatemala...
En unas 4 horas he llegado a Monteverde. La primera sensación es que esto no es Centroamérica. Parece europeo. Gente con perros con correas, casas y hoteles grandes, cero basura, poco tráfico... Se me hace super raro.
He ido andando hasta el camping en el que me quedo. El camping es la caña. "Camping verde" Lo lleva un tico que se llama Charlie. Tiene un terreno en el que ha metido un autobús en el que vive, ha construido un aseo y en el espacio restante lo alquila para acampar. Está chulísimo el sitio y el tío es un personaje tremendo. Hemos estado un buen rato hablando mientras que se posaban unos pájaros preciosos que se llaman Guardabarrancos, en inglés motmot. Después de la charla he montado la tienda y me he ido al pueblo a comer.
Aquí ha venido mi crisis y mi choque de realidad con Costa Rica. Los precios. Buscando en Google me he metido en el bar más cutre de todo el pueblo y me ha costado comer 10€ "Soda shangrila comidas típicas y Tradicionales". Un plato de pollo con arroz que en Ecuador o Nicaragua no hubieran sido ni 3€. Después de tres meses comiendo por 5€ o menos pues se clava en el alma. Mientras comía e intentado ver qué hacer en Monteverde y nueva crisis, cualquier cosa a precios desorbitados. O cambio el chip o yo esto no lo disfruto.
Resulta que Monteverde es una zona de bosque nublado muy grande. Hay dos reservas importantes, la de Monteverde y la de Santa Elena. El problema es que TODO el bosque nublado es propiedad privada. ¿Qué pasa entonces? Pues una situación que a mi juicio es una cagada. El bosque está parcelado, cada propietario ha montado en su finca un hotel restaurante y ha creado un atractivo turístico para explotar la finca. Que si uno ha montado un mariposario, otro un jardín de orquídeas, otro ha metido murciélagos, otro un ranario, otro senderos donde han metido ranas y venden tours nocturnos, otros han metido perezosos, otros han puesto tirolinas que llaman "Canopy"... La cuestión es que a la hora de explotarlo todos tienen el mismo sistema, un precio desorbitado y guía obligatorio, incluso para el mariposario o el jardín de orquídeas!! No hay nada que sea de libre acceso. Por poner ejemplos:
Mariposario: 20$
Ranario: 20$
Jardín de orquídeas: 17$
Tour nocturno: 30$
Así suma y sigue. La reserva de Monteverde, la importante, son 25$ sin guía. Con guía son 85$. Pero es que las entradas sin guía son limitadas por lo que se acaban pronto y te obligan a coger con guía. Para mañana, por ejemplo, no hay y he tenido que pillar para pasado mañana. Es absurdo. Yo mira que quiero verlo con mis ojos, pero dudo que haya una diferencia que justifique el precio que no haya visto en el bosque nublado de Nicaragua, Honduras o de Guatemala.
El tema de los otros tours en reservas privadas es que es de risa. Los tours nocturnos juntan como a 20 personas, en el trozo de bosque de un hotel, y se turnan para ver la rana de turno o el perezoso. Que sinceramente dudo que esos animales hayan llegado a esa finca por sus propios medios. Estoy convencido que no será raro el caso en que se recojan de su entorno y puestos en la finca de fulanito para explotarlos. Así está el panorama, no pienso pagar 30€ por ver una rana o un perezoso al lado de un hotel con 30 guiris alrededor, me niego. Después de entender el funcionamiento de esto me he quedado un rato encajándolo. Voy a asimilar que no puedo llevar el mismo ahorro que hasta ahora y que me voy a gastar más dinero del que pensaba y a intentar disfrutarlo.
Voy a visitar mañana Santa Elena y el miércoles Monteverde. El hombre del camping me ha dado un contacto de un guía que me hace un tour nocturno, me asegura que no es una turistada, pero fijo me cobra 50€. Lo haré mañana o pasado.
Me he acercado a una oficina y he contratado el transfer de Monteverde a Manuel Antonio. 50€. Aquí no hay otra que cogerlo. Yendo en bus normal me costaría unos 20€ pero tendría que ir de Monteverde a San José (4 horas) y de San José a Quepos (4 horas) más llegar a las estaciones y las esperas. Con el transfer va directo a Manuel Antonio y solo tarda 4 horas. La mitad y sin transbordo. Es caro pero me merece la pena.
Después de pillar el transfer he ido al super. Está claro que no puedo comer y cenar de bares. Los precios del super son como el doble que en España todo. Litro de leche casi 3 euros. El queso en lonchas, no baja de 6 euros. Venden jamón serrano, el paquete de 100 gramos a 15€. Increíble. Los ticos que viven aquí tienen que pasar apuro seguro. Porque me quedo en el camping pero no hay ni un alojamiento que baje de 50€.
De vuelta al camping he dejado las cosas y me he ido a dar un paseo por el único camino público que sube a unas antenas por en medio del bosque nublado. Las vistas al golfo de Nicoya son muy bonitas. El resto bosque nublado, algún colibrí y una serpiente de coral falsa pequeñísima han sido lo más interesante.
A la bajada he vuelto a comprar cosas en otro super que había visto, algo más barato. De camino ha coincidido el atardecer y parece ser que todo el mundo va al mismo punto a verlo. Sin exagerar había como doscientas personas en un mirador viendo el atardecer, hasta buses parados en medio de la carretera para que los turistas vean el atardecer... No existe amanecer bonito rodeado de doscientos turistas posando para instagram.
Me he vuelto a mi camping. Me he pegado una ducha caliente, una buena charla con charlie y a escribir el diario. Hoy ha sido un día de reajuste. Voy a abrir mi mente porque quiero disfrutarlo. Es difícil despegarme de la sensación de ser timado constantemente pero lo intentaré. Pequeña crisis viajera.