16 de agosto de 2024. Llegada a Cracovia (Kraków) y Ciudad Vieja

Ese día salimos de casa a las 07:30h, tomamos el cabify reservado y, al haber poco tráfico por la fecha, llegamos en 15' a la T2 del aeropuerto de Barcelona, desde donde opera la compañía húngara WizzAir.
Pasamos el control de seguridad y nos dirigimos hacia el módulo de salida. En pocos minutos asignaron puerta de embarque y embarcamos haciendo uso de la prioridad.
Pasamos el control de seguridad y nos dirigimos hacia el módulo de salida. En pocos minutos asignaron puerta de embarque y embarcamos haciendo uso de la prioridad.
Vuelo sin problemas y llegada puntual a las 12:10h.
El aeropuerto Juan Pablo II de Cracovia es bastante grande; por lo que tardamos unos minutos en salir hasta donde nos esperaba el conductor que habíamos reservado con bastantes días de antelación mediante la opción de Booking.

Cuando lo localizamos, intentó explicarnos algo sobre su compañero y el coche estropeado y que si no nos importaba esperar un rato para algo que bien no entendimos.
Le dijimos que podíamos esperar, pero que habíamos quedado con la gente del apartamento que nos esperarían a las 13:30h para hacer el check in, darnos las llaves y algún consejo sobre la ciudad. Ante esto decidió que nos íbamos ya. El trayecto fue de casi 25', correcto y en un coche cómodo.
Entre unas cosas y otras, llegamos a la dirección del alojamiento, el Saint Thomas Corner-by Upstairs, a la hora convenida (13:30h) y allí no había nadie esperándonos. Como ya he dicho en la etapa introductoria, recibí, a los pocos minutos de aterrizar, un mensaje del apartamento con los códigos de acceso. Así que accedimos al edificio y al apartamento y nos lo encontramos en proceso de limpieza
Tuvimos que salir del apartamento siguiendo las claras indicaciones de la "amable" camarera de piso que allí encontramos. Al menos en el pasillo de los apartamentos hay unos armarios con llave para dejar las maletas; por lo que nos fuimos a buscar sitio para comer sin el equipaje.

Entre unas cosas y otras, llegamos a la dirección del alojamiento, el Saint Thomas Corner-by Upstairs, a la hora convenida (13:30h) y allí no había nadie esperándonos. Como ya he dicho en la etapa introductoria, recibí, a los pocos minutos de aterrizar, un mensaje del apartamento con los códigos de acceso. Así que accedimos al edificio y al apartamento y nos lo encontramos en proceso de limpieza

Salimos a buscar algo para comer y muy cerca encontramos una cafetería, Cakester Cafe, que ofrece comida ligera sin gluten; por lo que no nos lo pensamos más y error. Mala y cara
Luego regresamos al apartamento, ahora ya disponible, vimos que, a pesar de ser lo mismo que habíamos visto en la web de Booking, las fotos no hacen justicia a lo real: demasiado pequeño, muy tocado (faltaba cortina interior, sofá cama pequeño y roto, toallas en estado lamentable, balcón impracticable... Pero bueno, se trataba de utilizarlo para dormir y poca cosa más.

Eso sí, el apartamento tiene una ubicación perfecta que permite llegar a la Bazylika Mariacka (Basílica de Santa María) y, por lo tanto, a la Rynek Główny (Plaza Central) en menos de 5' andando.


Interior de la Basílica de Santa María
Una vez en la zona de la plaza hicimos este recorrido

Recorrido por la Ciudad Vieja
En la plaza hay varios atractivos turísticos, además de la propia plaza. Nosotros empezamos su visita en la Iglesia de Santa Bárbara que se encuentra en la Mały Rynek, aledaña a la Rynek Główny


La pequeña iglesia gótica de Santa Bárbara se creó a finales del siglo XIV. Su construcción fue financiada parcialmente por la propia reina Eduviges, actualmente la santa patrona de Polonia. Inicialmente, la iglesia desempeñaba con probabilidad el papel de una capilla funeraria, dado que se encuentra en el terreno del antiguo cementerio que rodeaba la basílica de Santa María.
Junto a la iglesia, se hallan los edificios del convento de los jesuitas (en la esquina de la plaza Mały Rynek y de la calle Sienna). A finales del siglo XVIII, estos mismos edificios albergaban una clínica universitaria dirigida por el profesor Rafał Józef Czerwiakowski, padre de la cirugía y anatomía polaca que aquí realizaba autopsias y disecciones con los cadáveres de los condenados a pena capital o los cuerpos de personas pobres, comprados a los sepultureros. La noticia de que el profesor "rajaba a los muertos" provocó tanta indignación entre los cracovianos que durante algún tiempo el médico tenía que caminar por la ciudad escoltado por guardas municipales.
Véase también en la Iglesia:
• El conjunto de esculturas "El huerto de los olivos" gótico procedente de la escuela de Veit Stoss, creado a finales del siglo XV (situado en la pared occidental de la iglesia, del lado de la plaza Mariacki)
• La Pietà: escultura de principios del siglo XV, obra de uno de los llamados Maestros de las Vírgenes Bonitas (ubicada en la capilla a la izquierda del altar principal)
Véase también en la Iglesia:
• El conjunto de esculturas "El huerto de los olivos" gótico procedente de la escuela de Veit Stoss, creado a finales del siglo XV (situado en la pared occidental de la iglesia, del lado de la plaza Mariacki)
• La Pietà: escultura de principios del siglo XV, obra de uno de los llamados Maestros de las Vírgenes Bonitas (ubicada en la capilla a la izquierda del altar principal)
Muy cerca de ésta se encuentra una visita imprescindible, la Basílica de Santa María (Bazylika Mariacka)



Horario de visita: L - S:11.30h. - 18:00h. D y Festivos: 14:00h. - 18:00h.
Precios: Regular: 15 PLN; Reducido: 8 PLN (hasta 18 años, estudiantes internacionales de 18 a 26 años, personas mayores de más de 60 años). Las entradas se adquieren en la taquilla que se encuentra en la Plaza Mariacki 7
Ya en el año 1222, era la principal iglesia parroquial del pueblo. Este hecho nos explica por qué la basílica de Santa María está situada de forma oblicua con respecto a la Plaza Mayor: se debe a que cuando se erigió aquí el primer templo, la Plaza todavía no existía. Los restos de la primera iglesia románica se esconden 2,6 m por debajo del suelo del templo actual, al igual que fragmentos de la iglesia posterior de estilo gótico temprano.
La iglesia actual se remonta a la segunda mitad del siglo XIV. La primera etapa fue financiada por el comerciante Mikołaj Wierzynek, quien pagó el suntuoso presbiterio. Al poco tiempo, se añadió el edificio principal de tres naves, cerrado por el lado occidental (es decir, el de la Plaza Mayor) con dos torres de alturas desiguales. En los siglos XV y XVI, la iglesia fue rodeada por un conjunto de capillas laterales y en la segunda mitad del siglo XVII a la entrada principal se le añadió el atrio pórtico diseñado por Francesco Placidi, arquitecto y escultor romano considerado el mayor artista del barroco tardío.
En el exterior, en los muros hay numerosos epitafios de los burgueses cracovianos: son huellas del cementerio parroquial que había funcionado alrededor del templo hasta finales del siglo XVIII. Las torres. La más alta, de 81 m, (actualmente, agosto 2024, en rehabilitación) fue rematada con un yelmo tardo-gótico. Esta torre, llamada "de vigilancia" o "del toque de trompeta", porque desde la Baja Edad Media, fuera de noche o de día, había en ella un vigilante que advertía de incendios, enemigos que se acercaban a la ciudad y de otros peligros. Una de las responsabilidades del vigilante era dar el toque de trompeta: inicialmente, solo al amanecer y al atardecer, para avisar de la hora de la apertura o cierre de las puertas de la ciudad y más tarde, desde el siglo XVI cada hora. La melodía del toque de trompeta, llamada en polaco "hejnał", se convirtió en un símbolo musical de Cracovia. Se toca a los cuatro vientos, cada hora en punto. Pero, la melodía se corta bruscamente. Una leyenda habla de un vigilante que en el siglo XIII empezó a tocar la trompeta para advertir de la llegada de los guerreros tártaros que se estaban acercando a la ciudad. El vigía consiguió avisar a sus ciudadanos del peligro, pero en la mitad de la nota una flecha tártara atravesó su garganta y el trompetista murió. Por esta razón, el "hejnał" se corta de forma tan repentina en el mismo momento en el que dejó de tocarlo el valiente trompetista.
La torre más baja (de 69 m) esconde cinco campanas. La más antigua, llamada "Semi-Segismundo" data del siglo XV. Según cuenta la tradición, la torre fue construida solo por un hombre, el forzudo Stanisław Ciołek.
Hay una leyenda que explica por qué las torres son de diferentes alturas, aunque no lo justifican los planos arquitectónicos. Según se cuenta, las torres fueron erigidas por dos hermanos. Cuando el menor se dio cuenta de que su torre no era ni tan alta ni tan bonita como la torre de su hermano, estaba tan lleno de envidia que lo asesinó con un cuchillo. Sin embargo, le atormentaban los remordimientos y finalmente, el día de la consagración del templo, se clavó el mismo cuchillo en el propio corazón y se tiró desde una de las torres. El cuchillo que supuestamente usó el hermano está a día de hoy en la Lonja de Paños, recordando esta triste historia.
En la pared sur de la iglesia, justo al lado de la entrada, encontraremos cadenas de hierro que servían para encadenar a los pecadores. Uno podía ser condenado por adulterio y embriaguez o porque se evadía del matrimonio, no respetaba ayunos, trabajaba los domingos y festivos o cometía hurtos. Los que entraban en la iglesia podían echar tantas injurias como quisieran a los encadenados, así que cuando la pena fue finalmente abolida (a finales del siglo XVIII), muchos cracovianos respiraron con tranquilidad. La iglesia, actualmente la principal parroquia de la ciudad, gozaba del mecenazgo de adineradas familias burguesas, así que podemos encontrar aquí muchas obras de arte y otros objetos financiados por los patricios cracovianos.
Sin embargo, el ornamento más importante y valioso de la iglesia es el retablo mayor*, obra maestra de Veit Stoss y la realización escultural más destacada de la Baja Edad Media. La historia del retablo empezó con el derrumbe de la bóveda del presbiterio que tuvo lugar en 1442 y que destruyó el retablo antiguo. Ante esta situación, los concejales cracovianos resolvieron erigir un nuevo retablo, digno de la ciudad capital y le encargaron la obra al escultor de Nuremberg, Veit Stoss. Gracias a este encargo, el artista ganó riqueza, numerosos clientes y una fama póstuma. El escultor recibió 2808 florines por realizar la obra —suma equivalente al presupuesto anual de la ciudad —. El monumental retablo, en realidad un pentáptico, lo que significa que tiene cinco alas, la parte central con esculturas, un par de alas internas de apertura y un par de alas externas fija, fue realizado entre los años 1477 y 1489. Hecho de tres tipos de madera: la estructura está hecha de roble duro, el fondo está hecho de alerce más ligero, pero igual de fuerte, mientras que las figuras están esculpidas en tilo suave y flexible. Cuenta con 13 m de altura y 11 m de anchura. Las figuras de la escena principal ─Dormición de la Virgen María rodeada por apóstoles─ miden casi 3 m. En todo el espacio, se muestran escenas de la vida de la Virgen María y de Jesús. En total, hay 200 tallas esculpidas en madera de tilo. En la predela (es decir, en la parte inferior del retablo), Veit Stoss representó el Árbol de Jesé, o sea la genealogía de María y Jesús. En cambio, la parte superior está rematada con la escena de la Coronación de la Virgen María en compañía de tallas de los patrones de Polonia: San Adalberto y San Estanislao. Destaca su realismo; ya que las figuras creadas reflejan el aspecto físico de los cracovianos de la época, lo que incluye todos los detalles, también los menos bonitos: manos deformadas por el trabajo y la artritis, cabezas peladas, venas visibles debajo de la piel.
En el templo, llama la atención también la policromía del siglo XIX, obra del maestro Jan Matejko, quien tuvo la idea de decorar la bóveda con estrellas y de sus discípulos
Véanse también:La iglesia actual se remonta a la segunda mitad del siglo XIV. La primera etapa fue financiada por el comerciante Mikołaj Wierzynek, quien pagó el suntuoso presbiterio. Al poco tiempo, se añadió el edificio principal de tres naves, cerrado por el lado occidental (es decir, el de la Plaza Mayor) con dos torres de alturas desiguales. En los siglos XV y XVI, la iglesia fue rodeada por un conjunto de capillas laterales y en la segunda mitad del siglo XVII a la entrada principal se le añadió el atrio pórtico diseñado por Francesco Placidi, arquitecto y escultor romano considerado el mayor artista del barroco tardío.
En el exterior, en los muros hay numerosos epitafios de los burgueses cracovianos: son huellas del cementerio parroquial que había funcionado alrededor del templo hasta finales del siglo XVIII. Las torres. La más alta, de 81 m, (actualmente, agosto 2024, en rehabilitación) fue rematada con un yelmo tardo-gótico. Esta torre, llamada "de vigilancia" o "del toque de trompeta", porque desde la Baja Edad Media, fuera de noche o de día, había en ella un vigilante que advertía de incendios, enemigos que se acercaban a la ciudad y de otros peligros. Una de las responsabilidades del vigilante era dar el toque de trompeta: inicialmente, solo al amanecer y al atardecer, para avisar de la hora de la apertura o cierre de las puertas de la ciudad y más tarde, desde el siglo XVI cada hora. La melodía del toque de trompeta, llamada en polaco "hejnał", se convirtió en un símbolo musical de Cracovia. Se toca a los cuatro vientos, cada hora en punto. Pero, la melodía se corta bruscamente. Una leyenda habla de un vigilante que en el siglo XIII empezó a tocar la trompeta para advertir de la llegada de los guerreros tártaros que se estaban acercando a la ciudad. El vigía consiguió avisar a sus ciudadanos del peligro, pero en la mitad de la nota una flecha tártara atravesó su garganta y el trompetista murió. Por esta razón, el "hejnał" se corta de forma tan repentina en el mismo momento en el que dejó de tocarlo el valiente trompetista.
La torre más baja (de 69 m) esconde cinco campanas. La más antigua, llamada "Semi-Segismundo" data del siglo XV. Según cuenta la tradición, la torre fue construida solo por un hombre, el forzudo Stanisław Ciołek.
Hay una leyenda que explica por qué las torres son de diferentes alturas, aunque no lo justifican los planos arquitectónicos. Según se cuenta, las torres fueron erigidas por dos hermanos. Cuando el menor se dio cuenta de que su torre no era ni tan alta ni tan bonita como la torre de su hermano, estaba tan lleno de envidia que lo asesinó con un cuchillo. Sin embargo, le atormentaban los remordimientos y finalmente, el día de la consagración del templo, se clavó el mismo cuchillo en el propio corazón y se tiró desde una de las torres. El cuchillo que supuestamente usó el hermano está a día de hoy en la Lonja de Paños, recordando esta triste historia.
En la pared sur de la iglesia, justo al lado de la entrada, encontraremos cadenas de hierro que servían para encadenar a los pecadores. Uno podía ser condenado por adulterio y embriaguez o porque se evadía del matrimonio, no respetaba ayunos, trabajaba los domingos y festivos o cometía hurtos. Los que entraban en la iglesia podían echar tantas injurias como quisieran a los encadenados, así que cuando la pena fue finalmente abolida (a finales del siglo XVIII), muchos cracovianos respiraron con tranquilidad. La iglesia, actualmente la principal parroquia de la ciudad, gozaba del mecenazgo de adineradas familias burguesas, así que podemos encontrar aquí muchas obras de arte y otros objetos financiados por los patricios cracovianos.
Sin embargo, el ornamento más importante y valioso de la iglesia es el retablo mayor*, obra maestra de Veit Stoss y la realización escultural más destacada de la Baja Edad Media. La historia del retablo empezó con el derrumbe de la bóveda del presbiterio que tuvo lugar en 1442 y que destruyó el retablo antiguo. Ante esta situación, los concejales cracovianos resolvieron erigir un nuevo retablo, digno de la ciudad capital y le encargaron la obra al escultor de Nuremberg, Veit Stoss. Gracias a este encargo, el artista ganó riqueza, numerosos clientes y una fama póstuma. El escultor recibió 2808 florines por realizar la obra —suma equivalente al presupuesto anual de la ciudad —. El monumental retablo, en realidad un pentáptico, lo que significa que tiene cinco alas, la parte central con esculturas, un par de alas internas de apertura y un par de alas externas fija, fue realizado entre los años 1477 y 1489. Hecho de tres tipos de madera: la estructura está hecha de roble duro, el fondo está hecho de alerce más ligero, pero igual de fuerte, mientras que las figuras están esculpidas en tilo suave y flexible. Cuenta con 13 m de altura y 11 m de anchura. Las figuras de la escena principal ─Dormición de la Virgen María rodeada por apóstoles─ miden casi 3 m. En todo el espacio, se muestran escenas de la vida de la Virgen María y de Jesús. En total, hay 200 tallas esculpidas en madera de tilo. En la predela (es decir, en la parte inferior del retablo), Veit Stoss representó el Árbol de Jesé, o sea la genealogía de María y Jesús. En cambio, la parte superior está rematada con la escena de la Coronación de la Virgen María en compañía de tallas de los patrones de Polonia: San Adalberto y San Estanislao. Destaca su realismo; ya que las figuras creadas reflejan el aspecto físico de los cracovianos de la época, lo que incluye todos los detalles, también los menos bonitos: manos deformadas por el trabajo y la artritis, cabezas peladas, venas visibles debajo de la piel.
En el templo, llama la atención también la policromía del siglo XIX, obra del maestro Jan Matejko, quien tuvo la idea de decorar la bóveda con estrellas y de sus discípulos
• Los vitrales medievales (en el ábside de la iglesia)
• El cimborrio: obra renacentista del escultor Giovanni Maria Padovano con la píxide y su armadura arquitectónica (en la nave meridional)
• El crucifijo de Slacker lo esculpió en piedra Veit Stoss a encargo del monedero real Henryk Slacker; la austera, naturalista imagen de Cristo en la cruz que desde hace siglos se considera milagrosa; dicen que en el siglo XV Cristo habló al monje Świętosław Milczący que estaba rezando a los pies del crucifijo y le pidió que no se olvidara de cantar los salmos (en la nave meridional)
• La campana por los fallecientes (y muertos): la campana se tocaba cuando alguien moría, para calmar el alma del muerto y apaciguar su agonía (en la pared exterior de la torre más baja)
Se visita una mitad de la iglesia junto con el presbiterio y el altar mayor. La segunda mitad de la iglesia (entrada desde la Plaza Mayor) está destinada a oraciones individuales y está accesible todo el tiempo sin pago.
El templo se encuentra en Rynek Główny, la plaza mayor de la ciudad, donde está la Lonja de los Paños (MNK Sukiennice)


Entrada e Interior Lonja
Uno de los edificios más reconocibles de la ciudad, una perla de la arquitectura renacentista, el "centro comercial" más antiguo de Cracovia: la Lonja de Paños ("Sukiennice") es uno de los monumentos más importantes de Cracovia.
La Lonja de Paños era una de las instituciones más importantes de la ciudad —aquí se concentraba el comercio—. La primera Lonja de Paños, creada en el siglo XIII, cuando a Cracovia se le confirieron los derechos urbanos, estaba constituida por dos filas de tenderetes que formaban un paseo en el centro de la Plaza Mayor. Los dos extremos de este paseo se cerraban por las noches con rejas, para desanimar a los eventuales ladrones. El primer edificio de piedra, cubierto por un tejado, se construyó en este lugar en el siglo XIV. A día de hoy se han conservado algunas huellas de aquella edificación, en forma de puntiagudas arquerías laterales. El comercio realizado en la Lonja de Paños constituía una relevante fuente de ingresos para la ciudad. De acuerdo con el privilegio real, los comerciantes de paños que venían a Cracovia desde fuera de la ciudad podían vender sus mercancías solamente en este lugar.
Por lo tanto, no es de extrañar que, en 1555, después de que el edificio fuera destruido por un incendio, se iniciara inmediatamente su reconstrucción. El edificio renovado ganó un largo ático decorado con un friso ornamentado y con mascarones —grotescas cabezas humanas diseñadas por el eminente escultor italiano, Santi Gucci—. El mercado principal fue dividido en dos niveles. Así se creó una segunda planta, destinada al pequeño comercio de mercancías de diversos tipos. El nombre polaco de este espacio, "smatruz" proviene de la palabra alemana "schmettern" y hace alusión al ruido y chirrido producido por las mujeres que vendían aquí sus productos. A esta planta superior conducían dos logias con escaleras, situadas en los lados más angostos del edificio.
Como durante mucho tiempo no se realizó ninguna renovación, la Lonja de Paños empezó a perder su brillo. A finales del siglo XIX, el decaído edificio, al que desde el exterior se "pegaron" casetas de madera, ya no se parecía en nada a la antigua perla renacentista de Cracovia. Fue imprescindible una renovación a fondo. De hecho, el aspecto actual del edificio se lo debemos a la remodelación realizada en aquel tiempo: se derribaron las casetas, se añadieron galerías de arcos. No obstante, el comercio no desapareció de aquí por completo: actualmente la planta baja está llena de tenderetes en los que, en lugar de paños, se venden souvenirs de Cracovia, básicamente orfebrería y paños.
En el edificio de la lonja destaca, también:La Lonja de Paños era una de las instituciones más importantes de la ciudad —aquí se concentraba el comercio—. La primera Lonja de Paños, creada en el siglo XIII, cuando a Cracovia se le confirieron los derechos urbanos, estaba constituida por dos filas de tenderetes que formaban un paseo en el centro de la Plaza Mayor. Los dos extremos de este paseo se cerraban por las noches con rejas, para desanimar a los eventuales ladrones. El primer edificio de piedra, cubierto por un tejado, se construyó en este lugar en el siglo XIV. A día de hoy se han conservado algunas huellas de aquella edificación, en forma de puntiagudas arquerías laterales. El comercio realizado en la Lonja de Paños constituía una relevante fuente de ingresos para la ciudad. De acuerdo con el privilegio real, los comerciantes de paños que venían a Cracovia desde fuera de la ciudad podían vender sus mercancías solamente en este lugar.
Por lo tanto, no es de extrañar que, en 1555, después de que el edificio fuera destruido por un incendio, se iniciara inmediatamente su reconstrucción. El edificio renovado ganó un largo ático decorado con un friso ornamentado y con mascarones —grotescas cabezas humanas diseñadas por el eminente escultor italiano, Santi Gucci—. El mercado principal fue dividido en dos niveles. Así se creó una segunda planta, destinada al pequeño comercio de mercancías de diversos tipos. El nombre polaco de este espacio, "smatruz" proviene de la palabra alemana "schmettern" y hace alusión al ruido y chirrido producido por las mujeres que vendían aquí sus productos. A esta planta superior conducían dos logias con escaleras, situadas en los lados más angostos del edificio.
Como durante mucho tiempo no se realizó ninguna renovación, la Lonja de Paños empezó a perder su brillo. A finales del siglo XIX, el decaído edificio, al que desde el exterior se "pegaron" casetas de madera, ya no se parecía en nada a la antigua perla renacentista de Cracovia. Fue imprescindible una renovación a fondo. De hecho, el aspecto actual del edificio se lo debemos a la remodelación realizada en aquel tiempo: se derribaron las casetas, se añadieron galerías de arcos. No obstante, el comercio no desapareció de aquí por completo: actualmente la planta baja está llena de tenderetes en los que, en lugar de paños, se venden souvenirs de Cracovia, básicamente orfebrería y paños.
• La cafetería de Jan Noworolski (Noworolski – kawiarnia) con una decoración secesionista y policromías. Mirando desde la estatua de la plaza a la izquierda está este café por el que han pasado Lenin o los oficiales nazis durante la ocupación.
• El cuchillo de hierro: la herramienta colgada en el paso de la Lonja de Paños, por el lado del monumento a Adam Mickiewicz es un vestigio de la austera Ley de Magdeburgo que preveía el castigo de amputación de orejas en caso de ladrones y la pena capital en caso de delincuentes más peligrosos. Hay también una leyenda que asocia el cuchillo con la historia de los dos hermanos que construyeron las torres de la iglesia de Santa María.
• El cuchillo de hierro: la herramienta colgada en el paso de la Lonja de Paños, por el lado del monumento a Adam Mickiewicz es un vestigio de la austera Ley de Magdeburgo que preveía el castigo de amputación de orejas en caso de ladrones y la pena capital en caso de delincuentes más peligrosos. Hay también una leyenda que asocia el cuchillo con la historia de los dos hermanos que construyeron las torres de la iglesia de Santa María.
Luego, andando y en 3’ (250m) llegamos a Collegium Maius


Horario*: Hay visitas guiadas a la exposición principal que tienen lugar de lunes a viernes entre las 10:00 y las 13:00 (última entrada a las 12:30). Los recorridos comienzan cada 30’. El servicio de guía está disponible en polaco, inglés, alemán, francés, italiano, español y ruso.
Las visitas no guiadas a la exposición principal tienen lugar de lunes a viernes entre las 13:30 y las 16:00 (última entrada a las 15:30), los sábados entre las 10:00 y las 15:00 (última entrada a las 14:30).
Las visitas gratuitas (sin guía) tienen lugar los miércoles entre las 13:30 y las 16:00 (última entrada a las 15:30).
La cafetería está abierta todos los días entre las 9:00 y las 16:00.
*Hay que comprobar esos horarios
Las visitas no guiadas a la exposición principal tienen lugar de lunes a viernes entre las 13:30 y las 16:00 (última entrada a las 15:30), los sábados entre las 10:00 y las 15:00 (última entrada a las 14:30).
Las visitas gratuitas (sin guía) tienen lugar los miércoles entre las 13:30 y las 16:00 (última entrada a las 15:30).
La cafetería está abierta todos los días entre las 9:00 y las 16:00.
*Hay que comprobar esos horarios
• El patio del Museo está abierto todos los días entre las 9:00h y las 17:00h. En el patio se encuentra el Reloj musical que suena a las horas en punto impares entre las 09:00 y las 15:00h. (Juraría que lo vimos más tarde) El reloj actual es el cuarto en la historia. El primer mecanismo de reloj data del período anterior a 1465, ya que en ese año las crónicas señalan la reparación de un reloj "de un tamaño notable". Ese reloj fue destruido en el incendio de 1492 y luego reconstruido gracias a los esfuerzos de las autoridades de la Universidad y la reina Isabel de Habsburgo. El tercer reloj fue financiado en 1522 por el profesor y generoso benefactor de la Universidad, Maciej de Miechów. El nuevo reloj tenía una construcción inusual con símbolos del Sol y la Luna moviéndose a lo largo del mecanismo. La razón de la desaparición de este reloj sigue siendo desconocida. El reloj actual comenzó a funcionar el 30 de septiembre de 2000. El sistema informático instalado en él inicia una procesión de figuras históricas, acompañada de un motivo musical, que es un fragmento de una pieza de música de la corte compuesta por Jan de Lublin. El reloj también toca una versión instrumental de la canción académica Gaudeamus Igitur. Las figuras que se mueven al exterior se refieren a varias personas relacionadas con la historia de la Universidad: un bedel, la reina Jadwiga, el rey Ladislao el Jagielónico, St. Jan de Kęty, Hugo Kołłątaj y el rector Stanisław de Skalbmierz.
La exposición principal está compuesta por interiores históricos, como la Biblioteca (biblioteca), Stuba Communis (antiguo refectorio), el Tesoro, las salas de profesores, la residencia de Jan Kanty, la Aula (con una exquisita colección de pinturas).
El Aula o Salón Jagielónico es la antigua sala de conferencias de teólogos y cumple hoy en día una función representativa. Se encuentra en la sección más antigua del Collegium Maius. Una casa que fue comprada más tarde por el rey Władysław Jagiełło y donada a la universidad en 1400. Entre otros eventos, se llevan a cabo ceremonias de título honorífico y de habilitación en el Salón, así como conferencias y conciertos de música.
El portal de piedra revela la frase latina "Plus ratio quam vis" ("Por razón en lugar de por fuerza contundente") colocada allí por el fundador del Museo, el profesor Karol Estreicher. La frase se convirtió en el lema de la Universidad poco después.
El Salón cuenta con una galería que consta de 100 retratos que representan a las personas más significativas conectadas a la universidad: reyes polacos, obispos de Cracovia (cancilleres universitarios) y los profesores más distinguidos (incluidos los rectores) y exalumnos. Especialmente notables son los retratos del siglo XVII de la reina Hedwig Anjou, el rey Władysław Jagiełłło y el rey Jan III Sobieski (el único gobernante polaco que estudió en la Universidad de Cracovia) pintados por uno de los más grandes artistas barrocos polacos, Jan Trycjusz (Tretko). Un lugar especial está ocupado por cinco retratos que cuelgan sobre la ventana frente a la calle Jagiellońska que conmemoran a los profesores asesinados en los campos de concentración alemanes durante la II Guerra Mundial. Sobre la puerta central cuelga el retrato del Papa Juan Pablo II (pintado por Leszek Sobocki, 1980), un ex alumno y profesor de la Universidad Jagielónica. Durante la visita al Collegium Maius en 1980, el Papa recibió el doctorado honorario en el Salón. En el otro extremo de la sala, se puede ver la puerta con incrustaciones manieristas de 1593.
La exposición principal está compuesta por interiores históricos, como la Biblioteca (biblioteca), Stuba Communis (antiguo refectorio), el Tesoro, las salas de profesores, la residencia de Jan Kanty, la Aula (con una exquisita colección de pinturas).
El Aula o Salón Jagielónico es la antigua sala de conferencias de teólogos y cumple hoy en día una función representativa. Se encuentra en la sección más antigua del Collegium Maius. Una casa que fue comprada más tarde por el rey Władysław Jagiełło y donada a la universidad en 1400. Entre otros eventos, se llevan a cabo ceremonias de título honorífico y de habilitación en el Salón, así como conferencias y conciertos de música.
El portal de piedra revela la frase latina "Plus ratio quam vis" ("Por razón en lugar de por fuerza contundente") colocada allí por el fundador del Museo, el profesor Karol Estreicher. La frase se convirtió en el lema de la Universidad poco después.
El Salón cuenta con una galería que consta de 100 retratos que representan a las personas más significativas conectadas a la universidad: reyes polacos, obispos de Cracovia (cancilleres universitarios) y los profesores más distinguidos (incluidos los rectores) y exalumnos. Especialmente notables son los retratos del siglo XVII de la reina Hedwig Anjou, el rey Władysław Jagiełłło y el rey Jan III Sobieski (el único gobernante polaco que estudió en la Universidad de Cracovia) pintados por uno de los más grandes artistas barrocos polacos, Jan Trycjusz (Tretko). Un lugar especial está ocupado por cinco retratos que cuelgan sobre la ventana frente a la calle Jagiellońska que conmemoran a los profesores asesinados en los campos de concentración alemanes durante la II Guerra Mundial. Sobre la puerta central cuelga el retrato del Papa Juan Pablo II (pintado por Leszek Sobocki, 1980), un ex alumno y profesor de la Universidad Jagielónica. Durante la visita al Collegium Maius en 1980, el Papa recibió el doctorado honorario en el Salón. En el otro extremo de la sala, se puede ver la puerta con incrustaciones manieristas de 1593.
Por la calle Świętej Anny, en 1’ andando y 100m llegamos a Iglesia universitaria de santa Ana (Kościół św. Anny w Krakowie

Uno de los ejemplos más espléndidos del barroco tardío de Polonia.


La actual colegiata universitaria de Santa Ana fue fundada a caballo entre los siglos XVII y XVIII a iniciativa de los profesores de la universidad cercana, apoyados por el rey Juan III Sobieski, antiguo estudiante de la escuela. El arquitecto del templo, Tylman van Gameren, se inspiró en la iglesia Sant’Andrea Della Valle de Roma. La nueva iglesia, que agradaba los gustos de los académicos, tenía un aspecto mucho más suntuoso que el edificio que había existido en el mismo lugar anteriormente. Así se creó una de las edificaciones barrocas más espléndidas de Polonia. La impresionante fachada de la iglesia está muy bien expuesta y gracias a ello el templo salta a la vista, a pesar de estar ubicado en una calle estrecha cuya perspectiva estaba antiguamente incluso más cerrada ya que llegaba hasta la muralla municipal. La iglesia cuenta con tres naves. Su interior está ricamente ornamentado. Toda la estructura está coronada con una cúpula apoyada en pechinas decoradas con representaciones de las virtudes cardinales: Prudencia, Templanza, Justicia y Fortaleza.
En la iglesia se hallan sepulcros y epitafios de profesores de la universidad cracoviana, entre ellos la tumba de San Juan Cancio (fallecido en 1473), teólogo, graduado, profesor y patrón de la universidad. Hay muchas leyendas sobre el santo que muestran su sensibilidad por la miseria humana. Dicen que una vez le regaló su abrigo a un mendigo y luego lo encontró de nuevo en su propio armario. En otra ocasión, gracias a su oración una sirvienta recuperó el jarro que había roto. Tradicionalmente, cada año en octubre se lleva a cabo una procesión en homenaje a San Juan Cancio que cuenta con la participación de los profesores universitarios.
Al lado del sepulcro del santo se colocaron lanzas turcas (llamadas "bunchuk"), ganadas durante la victoriosa batalla de Viena de 1683, dirigida por el rey polaco Juan III Sobieski.
En la iglesia se encuentra un testimonio de la valentía de los profesores de la Universidad Jaguelónica: una estatua de Nicolás Copérnicus del año 1823 y, a la vez, homenaje al famoso graduado de esta universidad. El monumento fue fundado en la época en la que las obras del astrónomo se encontraban todavía en el listado de libros prohibidos de la iglesia católica.
Véase también:
• La decoración de estuco esculpida por Baltazar Fontana
• Las policromías ilusionistas (que parecen tridimensionales)
• La pintura de Santa Ana con la Virgen y el Niño del altar principal
• Los órganos barrocos que han conservado su sonido original y se consideran los mejores de esta época en Cracovia
Luego vamos hasta otro de los imprescindibles el Museo Czartoryski siguiendo esta ruta: En la iglesia se hallan sepulcros y epitafios de profesores de la universidad cracoviana, entre ellos la tumba de San Juan Cancio (fallecido en 1473), teólogo, graduado, profesor y patrón de la universidad. Hay muchas leyendas sobre el santo que muestran su sensibilidad por la miseria humana. Dicen que una vez le regaló su abrigo a un mendigo y luego lo encontró de nuevo en su propio armario. En otra ocasión, gracias a su oración una sirvienta recuperó el jarro que había roto. Tradicionalmente, cada año en octubre se lleva a cabo una procesión en homenaje a San Juan Cancio que cuenta con la participación de los profesores universitarios.
Al lado del sepulcro del santo se colocaron lanzas turcas (llamadas "bunchuk"), ganadas durante la victoriosa batalla de Viena de 1683, dirigida por el rey polaco Juan III Sobieski.
En la iglesia se encuentra un testimonio de la valentía de los profesores de la Universidad Jaguelónica: una estatua de Nicolás Copérnicus del año 1823 y, a la vez, homenaje al famoso graduado de esta universidad. El monumento fue fundado en la época en la que las obras del astrónomo se encontraban todavía en el listado de libros prohibidos de la iglesia católica.
Véase también:
• La decoración de estuco esculpida por Baltazar Fontana
• Las policromías ilusionistas (que parecen tridimensionales)
• La pintura de Santa Ana con la Virgen y el Niño del altar principal
• Los órganos barrocos que han conservado su sonido original y se consideran los mejores de esta época en Cracovia
Al salir de la Iglesia a la izquierda por Świętej Anny hasta Jagiellońska a la izquierda hasta Szczepańska, que da a la plaza Szczepánski donde se encuentra el Palacio de Bellas Artes (visita sólo exterior)

Este magnífico edificio Art Nouveau en Plac Szczepański es la sede de la Sociedad de Amigos de las Bellas Artes, la organización de este tipo más antigua de Europa Central, que data de 1854. Construida en 1901, su sede fue el primer edificio Art Nouveau de Cracovia, pero la fachada también exhibe elementos del modernismo, simbolismo y neoclasicismo; Inspirado en los antiguos templos griegos, el monumental edificio transmite su función como templo moderno para el culto al arte. Los bajorrelieves dorados que envuelven el exterior representan los altibajos del proceso creativo y fueron ejecutados por el famoso "padre del simbolismo polaco" Jacek Malczewski. Los bustos de los contribuyentes más famosos de las artes de Polonia, con Jan Matejko al frente y al centro en el lado de Plac Szczepański, llenan los nichos de la fachada, y la gran cabeza de Apolo corona la entrada principal
Luego a la derecha hacia Rynek Główny/Szczepańska hasta girar a la izquierda por Świętego Jana y todo recto llegamos al Museo de Czartoryskich (Muzeum Książąt Czartoryskich)

Horario: lunes cerrado; martes - domingo de 10.00h-18.00h
Ticket: PLN 60, estudiantes de 7 a 26 años - PLN 1
El ticket es válido para todas las exhibiciones en el MNK Czartoryski Museum: Palace, Monastery, Gallery of Ancient Art.
Martes: gratis
Ticket: PLN 60, estudiantes de 7 a 26 años - PLN 1
El ticket es válido para todas las exhibiciones en el MNK Czartoryski Museum: Palace, Monastery, Gallery of Ancient Art.
Martes: gratis

La colección más valiosa de Polonia y una de las más valiosas de Europa. La dama con un armiño de Leonardo da Vinci o el paisaje con el buen samaritano de Rembrandt van Rijn, así como muchas otras obras maestras no solo de la pintura, sino también de la escultura, la artesanía, el ejército, las artes aplicadas, se pueden ver en 21 salas de exposiciones, en dos plantas del renovado Palacio del Museo de los Príncipes Czartoryski. El itinerario por los 21 salones del Museo comienza en el Podest, que muestra dos pinturas monumentales de lienzo de género de Jan Piotr Norblin. Más adelante, hay, por ejemplo, habitaciones dedicadas a la familia Czartoryski, que llevarán a los visitantes a las habitaciones que muestran la historia de Polonia.
Visitar el segundo piso comienza con el Salón de Antigüedades y luego pasa a la sala dedicada al arte renacentista. Y desde allí, puedes ir a la habitación donde se muestra la Dama de Leonardo da Vinci.
La dama del armiño (La dama con l'ermellino) es un cuadro del pintor renacentista italiano Leonardo da Vinci, realizado hacia 1490.1 La modelo ha sido identificada como Cecilia Gallerani, retratada cuando era la amante de Ludovico Sforza, duque de Milán y cuando Leonardo estaba a su servicio. El cuadro es uno de los cuatro retratos femeninos pintados por Leonardo, siendo los otros La Gioconda, el retrato de Ginevra de Benci y La Belle Ferronière.
La pintura fue adquirida a finales del siglo XVIII por el príncipe Adam Jerzy Czartoryski y desde entonces ha permanecido en posesión de esa familia, que desde 1876 lo exponía en el Museo Czartoryski de Cracovia (Polonia). Desde diciembre de 2016 la obra es propiedad del gobierno polaco, tras su adquisición a los herederos de la familia Czartoryski.
Identidad y simbolismo
Desde finales del siglo XIX, los expertos han querido ver identificada a una jovencísima Cecilia Gallerani, quien, al poco tiempo de instalarse en la corte de Ludovico Sforza en Milán, se convirtió en la amante favorita del duque. Además, Cecilia fue una de las pocas mujeres con las que Leonardo estableció una amistad cercana.
Cecilia Gallerani nació en 1473 en el seno de una familia sienesa que no pertenecía a la nobleza. Su padre, Fazio Gallerani, trabajaba en la corte de Milán como embajador de Florencia y su madre, Margherita Busti, era hija de un abogado. Cuando Cecilia llegó a la corte de Milán, a principios de 1489, tan sólo tenía 15 años, y se convirtió inmediatamente en la amante preferida del duque hasta su matrimonio con Beatriz en 1491. Cecilia era conocida por su belleza y sus grandes dotes, especialmente para la literatura y la música. Fue llamada «Musa» y «Donna docta», e incluso fue comparada con destacadas mujeres de la Antigüedad clásica, como Aspasia de Mileto, esposa de Pericles, o Axiotea, alumna de Platón.
Durante el tiempo que residió en la corte de Sforza, Cecilia practicaba el latín, escribía poemas en italiano, mantenía conversaciones de teología y participaba en otras actividades de la humanista corte, como asistir a tertulias filosóficas. En torno a 1490, Ludovico encomendó a Leonardo da Vinci un retrato de la joven, siendo uno de sus primeros encargos como pintor oficial de la corte. No obstante, al poco tiempo de terminar el retrato, cuando Cecilia tenía 17 años, quedó embarazada de Ludovico. Su hijo, llamado Cesare, nació el 3 de mayo de 1491, unos pocos meses después de la boda entre el duque y Beatriz.. Aunque Ludovico intentó mantener a Cecilia unos meses más en la corte, finalmente fue casada con Ludovico Carminati de Brambilla, conde de Bergamino. Cecilia se convirtió en condesa Bergamino Visconti y como regalo de su hijo Cesare, el duque envió a los dos al palacio de Carmagnola, residencia de Carminati. El 26 de abril de 1498, la duquesa de Mantua, Isabel de Este, solicitó el préstamo del retrato a Cecilia para compararlo con las obras de Bellini. Tres días más tarde, Cecilia accedió a la petición y envió el retrato desde Milán, siendo devuelto casi un mes más tarde. Isabel se enamoró de la pieza e hizo todo lo posible por conseguir que Leonardo la retratase, objetivo que nunca alcanzó; tuvo que contentarse con un dibujo a pluma del maestro (París, Museo del Louvre). Cecilia Gallerani siguió conservando el retrato hasta su muerte en 1536, a la edad de 63 años.
Visitar el segundo piso comienza con el Salón de Antigüedades y luego pasa a la sala dedicada al arte renacentista. Y desde allí, puedes ir a la habitación donde se muestra la Dama de Leonardo da Vinci.
La dama del armiño (La dama con l'ermellino) es un cuadro del pintor renacentista italiano Leonardo da Vinci, realizado hacia 1490.1 La modelo ha sido identificada como Cecilia Gallerani, retratada cuando era la amante de Ludovico Sforza, duque de Milán y cuando Leonardo estaba a su servicio. El cuadro es uno de los cuatro retratos femeninos pintados por Leonardo, siendo los otros La Gioconda, el retrato de Ginevra de Benci y La Belle Ferronière.
La pintura fue adquirida a finales del siglo XVIII por el príncipe Adam Jerzy Czartoryski y desde entonces ha permanecido en posesión de esa familia, que desde 1876 lo exponía en el Museo Czartoryski de Cracovia (Polonia). Desde diciembre de 2016 la obra es propiedad del gobierno polaco, tras su adquisición a los herederos de la familia Czartoryski.
Identidad y simbolismo
Desde finales del siglo XIX, los expertos han querido ver identificada a una jovencísima Cecilia Gallerani, quien, al poco tiempo de instalarse en la corte de Ludovico Sforza en Milán, se convirtió en la amante favorita del duque. Además, Cecilia fue una de las pocas mujeres con las que Leonardo estableció una amistad cercana.
Cecilia Gallerani nació en 1473 en el seno de una familia sienesa que no pertenecía a la nobleza. Su padre, Fazio Gallerani, trabajaba en la corte de Milán como embajador de Florencia y su madre, Margherita Busti, era hija de un abogado. Cuando Cecilia llegó a la corte de Milán, a principios de 1489, tan sólo tenía 15 años, y se convirtió inmediatamente en la amante preferida del duque hasta su matrimonio con Beatriz en 1491. Cecilia era conocida por su belleza y sus grandes dotes, especialmente para la literatura y la música. Fue llamada «Musa» y «Donna docta», e incluso fue comparada con destacadas mujeres de la Antigüedad clásica, como Aspasia de Mileto, esposa de Pericles, o Axiotea, alumna de Platón.
Durante el tiempo que residió en la corte de Sforza, Cecilia practicaba el latín, escribía poemas en italiano, mantenía conversaciones de teología y participaba en otras actividades de la humanista corte, como asistir a tertulias filosóficas. En torno a 1490, Ludovico encomendó a Leonardo da Vinci un retrato de la joven, siendo uno de sus primeros encargos como pintor oficial de la corte. No obstante, al poco tiempo de terminar el retrato, cuando Cecilia tenía 17 años, quedó embarazada de Ludovico. Su hijo, llamado Cesare, nació el 3 de mayo de 1491, unos pocos meses después de la boda entre el duque y Beatriz.. Aunque Ludovico intentó mantener a Cecilia unos meses más en la corte, finalmente fue casada con Ludovico Carminati de Brambilla, conde de Bergamino. Cecilia se convirtió en condesa Bergamino Visconti y como regalo de su hijo Cesare, el duque envió a los dos al palacio de Carmagnola, residencia de Carminati. El 26 de abril de 1498, la duquesa de Mantua, Isabel de Este, solicitó el préstamo del retrato a Cecilia para compararlo con las obras de Bellini. Tres días más tarde, Cecilia accedió a la petición y envió el retrato desde Milán, siendo devuelto casi un mes más tarde. Isabel se enamoró de la pieza e hizo todo lo posible por conseguir que Leonardo la retratase, objetivo que nunca alcanzó; tuvo que contentarse con un dibujo a pluma del maestro (París, Museo del Louvre). Cecilia Gallerani siguió conservando el retrato hasta su muerte en 1536, a la edad de 63 años.
También ha sido objeto de controversia el animal, perteneciente a la familia de los mustélidos. Algunos han querido ver una garduña, una comadreja, un hurón o un turón albino, pero la tesis más aceptada es que se trata de un armiño. En el cuadro tiene una función principalmente simbólica: es una alusión tanto a Ludovico Sforza, como a Cecilia Gallerani. Por un lado, el duque era llamado en ocasiones «Ermellino», apodo relacionado con el hecho de que en 1488 le fuese concedida la Orden del Armiño. Por otro lado, el apellido de Cecilia coincide parcialmente con el nombre del armiño (gale). El animal de la pintura tampoco parece exactamente un armiño, sino más bien un hurón blanco, un animal favorito en la Edad Media debido a la facilidad para ser localizado en la maleza espesa. El armiño es un animal salvaje, difícilmente amaestrable, por lo que sería muy difícil haberlo podido utilizar como modelo para un cuadro de Leonardo que era notoriamente lento y reflexivo a la hora de pintar. Por el contrario, el hurón puede ser domesticado, además de ser un animal relativamente fácil de encontrar en la campiña lombarda de la época).
La pintura fue adquirida por Adam Jerzy Czartoryski, hijo de Izabela Czartoryska y de Adam Kazimierz Czartoryski en Italia en 1798 y se integró en la colección de la familia Czartoryski en 1800. La inscripción sobre la esquina superior izquierda de la pintura, LA BELE FERIONIERE. LEONARD D'AWINCI., fue probablemente añadida por un restaurador poco después de su llegada a Polonia. Después de estar escondido en los subterráneos de un castillo, el cuadro fue encontrado en 1939, requisado por los soldados nazis que habían invadido Polonia y enviado al museo del Kaiser Friedrich en Berlín. En 1940 Hans Frank, el gobernador general de Polonia, demandó que se restituyera a la villa de Cracovia, y allí estuvo colgada en sus oficinas. Al final de la II guerra mundial, las tropas aliadas descubrieron la pintura en Baviera. Cuando fue recuperado tenía en un ángulo la huella de un talón. Fue devuelto a Polonia, y en 1991 el gobierno del país acordó su devolución a sus legítimos propietarios, la familia Czartoryski, junto con el resto de su colección histórica, hasta que en 2016 ambas partes llegaron a un acuerdo para la permanencia de todo el conjunto como bien público mediante una compraventa por 100 millones de euros. Se ha mantenido expuesto en el museo de la familia en Cracovia.
Como en otros retratos de Leonardo, la composición implica una espiral piramidal y el sujeto es captado moviéndose mientras gira hacia la izquierda sugiriendo que Cecilia posara como si estuviera escuchando a alguien que está fuera del cuadro. Al mismo tiempo, tiene la imperturbabilidad solemne de una estatua antigua. Una imperceptible sonrisa se sugiere en los labios de Cecilia: para expresar un sentimiento Leonardo prefería sugerir las emociones más que presentarlas de forma explícita.
Esta obra muestra la habilidad de da Vinci al pintar la forma humana. La mano extendida de Cecilia fue pintada con gran detalle. Da Vinci pinta el contorno de cada uña, cada arruga de los nudillos, incluso la flexión del tendón en el dedo doblado.
Los rayos X revelan que anteriormente había pintada una ventana sobre la derecha de la dama; de ahí la luz tan intensa y el efecto de los reflejos que hoy vemos.
Como en otros retratos de Leonardo, la composición implica una espiral piramidal y el sujeto es captado moviéndose mientras gira hacia la izquierda sugiriendo que Cecilia posara como si estuviera escuchando a alguien que está fuera del cuadro. Al mismo tiempo, tiene la imperturbabilidad solemne de una estatua antigua. Una imperceptible sonrisa se sugiere en los labios de Cecilia: para expresar un sentimiento Leonardo prefería sugerir las emociones más que presentarlas de forma explícita.
Esta obra muestra la habilidad de da Vinci al pintar la forma humana. La mano extendida de Cecilia fue pintada con gran detalle. Da Vinci pinta el contorno de cada uña, cada arruga de los nudillos, incluso la flexión del tendón en el dedo doblado.
Los rayos X revelan que anteriormente había pintada una ventana sobre la derecha de la dama; de ahí la luz tan intensa y el efecto de los reflejos que hoy vemos.
En la película The Monuments Men se ve cómo es rescatada esta obra al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas Aliadas descubrieron la pintura en la mansión de Frank en Baviera.
Después de la visita, en 1’ caminado llegamos a la Puerta Florian (Brama Floriańska)

Antiguamente, por la Puerta de San Florián accedían a la ciudad los reyes, los vencedores de batallas, los diplomáticos y los huéspedes ilustres que visitaban Cracovia. Hoy en día, la Puerta de San Florián es un símbolo de la ciudad que da la bienvenida a los turistas.
Desde la Edad Media era una de las siete puertas que conducían a la ciudad. Su custodia le fue encargada al gremio de los peleteros. El nombre de la puerta viene de la advocación de la Iglesia de San Florián en Kleparz, pero también se le llamaba Porta Gloriae, es decir Puerta de la Gloria, porque era aquí donde comenzaba el principal camino real que llevaba hacia Wawel (Via Regia o Vía Real). La Puerta se menciona ya en documentos municipales del año 1307; su parte más antigua de piedra se remonta probablemente a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV. Después de la construcción de la Barbacana (finales del siglo XV), las dos edificaciones fueron unidas mediante un pasillo fortificado llamado "cuello". Después de la destructiva invasión sueca del siglo XVII se le añadió a la Puerta un yelmo nuevo de estilo barroco, conservado hasta hoy.
La Puerta de San Florián, de 34,5 m de altura, supone hoy en día una bella coronación de la perspectiva de la calle Floriańska y de la Vía Real. Resulta difícil creer que en los años 1901-1953 pasaba por aquí una línea de tranvías de vía estrecha. Cada vez que un tranvía pasaba por debajo de la puerta tenía que plegar su pantógrafo...
Merece la pena ver:
• El águila de la dinastía de los Piast según el diseño de Jan Matejko (desde el lado de los Planty)
• El bajorrelieve que representa a San Florián, de estilo rococó (desde la calle Floriańska)
• El altar clásico (de principios del siglo XIX) con una copia tardo-barroca de la imagen milagrosa de "La Virgen María de la Arena"
Y luego llegamos a la Barbacana 
Visita exterior, ya que a esas horas no se encuentra abierta al público.
Lunes a domingo de 10:30-17:00 (abril a octubre).
Adultos: 16 PLN; Reducida: 12 PLN

Visita exterior, ya que a esas horas no se encuentra abierta al público.

Adultos: 16 PLN; Reducida: 12 PLN
La perla de las fortificaciones cracovianas. La Barbacana, uno de los edificios más espléndidos de la arquitectura militar medieval de Europa, resistió todos los ataques. La defensa de la Barbacana se convirtió en leyenda porque resistió al ataque del ejército enemigo con... ¡un solo tiro!
Esta monumental edificación gótica, de una estructura muy original, fue erigida en los años 1498-1499 para proteger la parte norte de las fortificaciones de Cracovia, el único punto que no contaba con ninguna defensa natural. La Barbacana estaba unida a la Puerta de San Florián mediante el llamado cuello, es decir, un pasillo fortificado. En su interior, el edificio estaba prácticamente vacío, para que ─en caso de peligro─ pudieran caber muchas tropas dentro. Se convirtió en leyenda la historia de Marcin Oracewicz, pasamanero (los pasamaneros fabricaban cinturones, flecos, galones, etc.) que logró resistir el ataque del ejército ruso en 1768 con un solo tiro. Según se cuenta, el artesano cargó su escopeta con un botón de su abrigo y le dio un tiro mortal al general ruso, Panin.
En el siglo XVI en la Barbacana tenían su sede los establos municipales. Debido a cambios en el arte militar, la Barbacana perdió su función original; a principios del siglo XIX estuvo incluso en peligro de ser desmontada. Afortunadamente evitó el destino de la mayoría de las fortificaciones de Cracovia y fue derribado solo el cuello que la unía a la Puerta de San Florián.
La de Cracovia es una de las tres barbacanas góticas que han sobrevivido hasta el día de hoy (junto con la de Carcassonne en Francia y de Görlitz en Alemania), pero sin duda es la más grande y la mejor conservada.
La Barbacana en números:
• 3 m de grosor de sus murallas;
• 24,4 m de diámetro interior;
• El foso que antaño rodeaba la edificación: 24 m de anchura y 3 m de profundidad
• Tiene 2 puertas: una desde el lado de Kleparz y otra desde el lado de la Puerta de San Florián; delante de las puertas había puentes levadizos;
• 7: es el número de torrecillas que rodean la Barbacana;
• 130: son las aspilleras que fueron repartidas por la muralla del edificio.
Esta monumental edificación gótica, de una estructura muy original, fue erigida en los años 1498-1499 para proteger la parte norte de las fortificaciones de Cracovia, el único punto que no contaba con ninguna defensa natural. La Barbacana estaba unida a la Puerta de San Florián mediante el llamado cuello, es decir, un pasillo fortificado. En su interior, el edificio estaba prácticamente vacío, para que ─en caso de peligro─ pudieran caber muchas tropas dentro. Se convirtió en leyenda la historia de Marcin Oracewicz, pasamanero (los pasamaneros fabricaban cinturones, flecos, galones, etc.) que logró resistir el ataque del ejército ruso en 1768 con un solo tiro. Según se cuenta, el artesano cargó su escopeta con un botón de su abrigo y le dio un tiro mortal al general ruso, Panin.
En el siglo XVI en la Barbacana tenían su sede los establos municipales. Debido a cambios en el arte militar, la Barbacana perdió su función original; a principios del siglo XIX estuvo incluso en peligro de ser desmontada. Afortunadamente evitó el destino de la mayoría de las fortificaciones de Cracovia y fue derribado solo el cuello que la unía a la Puerta de San Florián.
La de Cracovia es una de las tres barbacanas góticas que han sobrevivido hasta el día de hoy (junto con la de Carcassonne en Francia y de Görlitz en Alemania), pero sin duda es la más grande y la mejor conservada.
La Barbacana en números:
• 3 m de grosor de sus murallas;
• 24,4 m de diámetro interior;
• El foso que antaño rodeaba la edificación: 24 m de anchura y 3 m de profundidad
• Tiene 2 puertas: una desde el lado de Kleparz y otra desde el lado de la Puerta de San Florián; delante de las puertas había puentes levadizos;
• 7: es el número de torrecillas que rodean la Barbacana;
• 130: son las aspilleras que fueron repartidas por la muralla del edificio.
Enfrente de la Barbacana, por su lado exterior, podemos ver por fuera otro Palacio de Bellas Artes (Akademia Sztuk Pięknych im. Jana Matejki)

La Academia de Bellas Artes Jan Matejko (abreviada como ASP) es una institución pública de enseñanza superior en el centro de Cracovia. Fue inaugurada en 1818, por lo que es la academia de bellas artes más antigua de Polonia, y cuenta con plena autonomía desde 1873.
Inicialmente, la Academia de Bellas Artes se llamaba Escuela de Dibujo y Pintura (Szkoła Rysunku i Malarstwa) y era una subdivisión del Departamento de Literatura de la Universidad Jagellónica. En 1873 fue reconocida como una institución independiente de enseñanza superior y renombrada a Escuela de Bellas Artes (Szkoła Sztuk Pięknych). El primer director de la Academia fue el pintor Jan Matejko, quien introdujo a otros artistas de renombre para impartir clases. El edificio principal, diseñado con un estilo neoclásico por Maciej Moraczewski, fue construido en 1879 en la que hoy se conoce como Plaza Matejko. Tras la muerte de Matejko en 1893, Julian Fałat ocupó el puesto de director de la escuela entre 1895 y 1909. Fałat le proporcionó una nueva dirección al contratar como instructores a artistas asociados con las filosofías artísticas contemporáneas, tales como Teodor Axentowicz, Jacek Malczewski (el padre del simbolismo polaco), Jan Stanisławski, Leon Wyczółkowski, Konstanty Laszczka, Józef Mehoffer, Stanisław Wyspiański, Wojciech Weiss y Józef Pankiewicz, entre otros. También renombró la Escuela a Academia de Bellas Artes. En el centenario de su fundación, en 1979, la Academia volvió a cambiar de nombre para honrar a su fundador y primer presidente, Jan Matejko.
Inicialmente, la Academia de Bellas Artes se llamaba Escuela de Dibujo y Pintura (Szkoła Rysunku i Malarstwa) y era una subdivisión del Departamento de Literatura de la Universidad Jagellónica. En 1873 fue reconocida como una institución independiente de enseñanza superior y renombrada a Escuela de Bellas Artes (Szkoła Sztuk Pięknych). El primer director de la Academia fue el pintor Jan Matejko, quien introdujo a otros artistas de renombre para impartir clases. El edificio principal, diseñado con un estilo neoclásico por Maciej Moraczewski, fue construido en 1879 en la que hoy se conoce como Plaza Matejko. Tras la muerte de Matejko en 1893, Julian Fałat ocupó el puesto de director de la escuela entre 1895 y 1909. Fałat le proporcionó una nueva dirección al contratar como instructores a artistas asociados con las filosofías artísticas contemporáneas, tales como Teodor Axentowicz, Jacek Malczewski (el padre del simbolismo polaco), Jan Stanisławski, Leon Wyczółkowski, Konstanty Laszczka, Józef Mehoffer, Stanisław Wyspiański, Wojciech Weiss y Józef Pankiewicz, entre otros. También renombró la Escuela a Academia de Bellas Artes. En el centenario de su fundación, en 1979, la Academia volvió a cambiar de nombre para honrar a su fundador y primer presidente, Jan Matejko.

Después de dar todo este paseo fuimos hacia el apartamento y en la plaza Mały Rynek, aprovechando que había varias casetas de artesanía y otras de comida nos sentamos a comer unos buenos y baratos bocadillos, y contemplar la plaza y sus alrededores iluminados por la noche con una animada vida nocturna.