Al día siguiente volamos a Cairns y con el coche que ya habíamos reservado nos dirigimos hacia Cape Tribulation. Las carreteras por las que transitamos en Australia eran de un solo carril en cada sentido de la marcha y en algunas zonas, normalmente subidas, se podía encontrar un carril adicional, también es cierto que la densidad de población es muy baja y probablemente no necesitan carreteras más amplias.

No tuvimos demasiada suerte porque sólo llegar empezó a llover y así estuvo prácticamente todo el tiempo que estuvimos por esa zona.


Tampoco había demasiada gente, claro que el mes de agosto no es temporada turística para los australianos, allí pasamos la tarde del día que llegamos y al día siguiente, un par de noches, caminamos por los senderos que están perfectamente señalizados y por la playa, totalmente virgen sin ninguna edificación... pero aunque hubiera hecho un sol alucinante tampoco creo que hubiéramos encontrado demasiada gente bañándose, por todas partes había señales de alerta sobre la posible presencia de medusas gigantescas (supongo que en verano) y de cocodrilos.


Los rótulos de la carretera avisaban de la presencia de casuarios, de hecho aunque parece que los hay, estos no son muy numerosos y no se dejan ver así como así.

Combinado Australia y Nueva Zelanda por libre