Este día y como todos los demás lo íbamos a dedicar básicamente a estar en la playa, por recomendación de Miki la dueña del hotel que tanto ella como su pareja Alberto nos dieron consejos e indicaciones con muchos detalles y paciencia, pasamos la mañana en la playa de Mojacar, justo delante del Restaurante Neptuno que fue también el que nos recomendaron.
La playa estaba bastante despejada de gente, y se podía decir que estuvimos casi solos. La playa es de arena, con algunas zonas de piedras pequeñas redondeadas.
Comimos en ese restaurante (ver comentarios en el Apartado 1º) y después fuimos a la Playa del Sombrerico por recomendación de Miki, buscando una playa tranquila y donde hacer snorkel. La playa en sí, no nos gustó demasiado, está al lado del Castillo de Macenas, aunque más al Sur el Google indica otra playa con el mismo nombre, nos dijeron que esa información era incorrecta. Resumiendo, la playa era de arena pero se nota que no se limpia y había bastante basura, los coches y campers llegan hasta la misma arena, hay un chiringuito con una pinta alternativa, y al ser poco concurrida es lugar donde aprovechan para soltar a los perros para que disfruten del agua y lo que haga falta.
Playa del sombrerico a 7 km. de Mojacar
Desde aquí y a 1 km. al sur está la Torre del Pirulico, una de tantas atalayas que se construyeron en la costa almeriense siglos atrás para vigilar la costa. La pista de tierra se puede transitar en coche con cuidado. Las vistas ya al atardecer desde aquí son encantadoras. Con las fotos y el viento tan bueno que corría desde el mar, acabamos la tarde y nos dirigimos al hotel. Tocaba buscar cena y tomar algo, y lo hicimos en uno de los bares que hay delante de la iglesia a base de tapas sin mucho que destacar.Torre del Pirulico, a 1 km. de la playa del Sombrerico
Vistas de la costa al sur de la Torre del Pirulico al atardecer


