Me voy caminando desde el homestay hasta el aeropuerto. Son 40 minutos y mola un montón ir viendo bien temprano, como comienza la vida en una ciudad asiática. La gente desayunando lo que nosotros aquí sería nuestra comida de las 14:00, bakeries por todos lados, anda que no le gustan los dulces a los filipinos, tráfico loco, vamos, de pm el paseo.
En ese aeropuerto no me pesaron la mochila. Es pequeño y sencillísimo llegar a la puerta de embarque. Hice escala en Iloilo, allí si me pillaron un mechero. Son muy estrictos con los mecheros.
A las 14:30 ya estoy en el aeropuerto de Panglao. Me piden 500 pesos por llevarme al Guesthouse que está a 5 kms. Anda ya, capaz soy de irme andando. Pero pienso otra opción mejor, salgo del aeropuerto y a los primeros que vi comiendo en un puesto callejero, les dije si me podían llevar. 200 pesos que se quedaron en 150.
El mejor alojamiento que he tenido en todo mi viaje por Filipinas. Tenía de todo, horno, microondas, café gratis, nevera, hervidor, cafetera, lavadora, todo lo que pudieses necesitar. La chica que llevaba eso, era un encanto, encima me dejó la moto por 250 pesos día y medio, joer, estaba encantado.
El sitio, el Lagkaw Homestay, estaba retirado de todo el meollo de Panglao, que allí, si que hay turisteo de fiestorro. Allí me fui nada más salir con la moto, pero duré 15 minutos, no me gustó tantísima gente que había en Alona Beach, que es la playa principal de Panglao.
Me fui a un hipermercado a cargar, y estuve un buen rato conociendo los precios de Filipinas, que no dejaron de asombrarme. Una caja de leche de litro, 2 euros!! Un kilo de tomates , 2 euros! Una botella de ron de 750.cc, 3 euros. Bolsas de patatillas por todo lados, chucherías a mansalva, botes de esos para hervir los noodles,mil clases....Madre del Amor Hermoso!!
Ya se me ha hecho de noche y estoy a más de una hora del Lagkaw. Pero despacito, llego guay. He pillado de todo, hasta tres cervezones y cena, ya que estoy solo en ese paraíso en medio de la naturaleza, bueno, no, al momento llega una pareja en una moto..
Son dos españoles que llevan tiempo viajando por Asia. Nos liamos allí de casque, fueron a por cervezas y cena para ellos también y hasta que no nos bebimos todo, allí estuvimos de charleta muy animada, un encanto de pareja y que aún seguimos teniendo contacto por WhatsApp, un saludo allí donde estéis en este momento.