Un nuevo día en Vietnam y hoy sí, hemos conseguido descansar bien, reponemos fuerzas con un desayuno más que suficiente que tenemos incluido en el hotel y salimos a la calle principal y desde allí pedimos un GRAB que nos lleve a Trang Ang, que se encuentra a once kilómetros de la ciudad. Fue rápido, eficaz y muy económico, en poco más de 15 minutos estábamos allí, el viaje hasta el embarcadero fueron 135.000 DONGS.
Fuimos a la taquilla y allí nos preguntaron qué ruta de las tres que ofrecen nos gustaría realizar y escogimos la segunda. Todas valen el mismo precio y el recorrido que escogimos nosotros, duró poco más de dos horas y media, aunque en el folleto que te dan, marcan los tres recorridos en una duración de tres horas. Nosotros atravesamos cuatro cuevas y nos bajamos en tres paradas para poder observar los templos. Las dos entradas fueron 500.000 DONGS
Pese a que son poco más de las ocho de la mañana, no tiene nada que ver con ayer en Tam Coc, hay muchísima gente y muchísimas barcas en el rio. Más tarde nos dimos cuenta que era sábado y había mucha gente local conociendo este lugar, mucho turismo de interior.

Como habíamos elegido el itinerario 2 y el 90% de la gente escogía el número tres, (te mandan esperar justo antes de embarcar hasta que juntan 4 personas que coincidan en la misma ruta) nos tocó esperar 5-10 minutos hasta que nos emparejaron con dos chicas vietnamitas simpatiquísimas, que nos fueron traduciendo todo lo que decía nuestra remera y nos sacaban fotos siempre con una sonrisa. Íbamos sentados delante y ellas detrás y no quisieron intercambiar en ningún momento los asientos a pesar de que se lo ofrecimos.

El paisaje nos recuerda bastante al de ayer, pero sigue siendo muy bonito, yo creo que tiene más limestones que Tam Coc. Poco después de salir, llegamos a nuestra primera cueva, atravesamos sus sesenta metros y un ratito más tarde, la primera parada, Thanh Cao Son Temple, allí bajamos y nos dieron diez minutos para curiosear por el templo y los alrededores. Se ve rápido.



Continuamos el paseo en bote, llegamos a la segunda cueva, que tiene doscientos cincuenta metros, nos toca esperar nuestro turno para entrar.



Alcanzamos la tercera cueva, 320 metros e inmediatamente después la segunda de las paradas, Suoi Thien Temple


En general, después de unos cuantos días y otros cuantos templos, nuestra percepción es que nos gustaron más en su momento los templos de Thailandia, aquí nos parecen un poco sobrecargados, mucha comida, mucha ofrenda.
Trang An es patrimonio de la Humanidad, su lema es “donde la gente, la naturaleza, la cultura y el patrimonio se unen como uno solo y dicen que es el lugar más bonito que visitar en Ninh Binh.



No lo había mencionado, pero esta ruta está plagada de gente en busca de su recuerdo, con mucha profesionalidad, eso sí.


Y ya para acabar, atravesamos nuestra última cueva y llegamos al Hanh Cung Vu Lam Temple, Templo budista que es muy visual porque se encuentra en medio del rio, rodeado de montañas y sólo se puede llegar a él en bote.

Acabamos el recorrido en la parte trasera del muelle desde el que salimos y nos despedimos de nuestras compañeras vietnamitas. Particularmente nos hemos quedado satisfechos con la visita y con la duración, nuestros traseros agradecen no pasar más tiempo sentados.
Vamos hacia la salida para buscar un GRAB, pero antes de salir nos ofrecen un taxi a Tam Coc por 130.000 DONGS, más barato que el trayecto de GRAB anterior, así que aceptamos. Descartamos ir a la pagoda de Bai Dinh o Hoa Lu, ya teníamos cubierta nuestra cuota de templos y pagodas. Preferimos estar a nuestro aire y disfrutar de un día relajado que para eso estamos de vacaciones.
Una vez realizado los dos paseos en barca, es difícil quedarse con uno sobre el otro, ambos nos parecieron similares en belleza, quizá algo más completo Trang An, pero a nosotros nos coincidió con muchísima gente, por momentos parece que vas en caravana por el rio. En Tam Coc, la paz, el sonido de los remos al entrar en el agua, los pajaritos cantando mientras veíamos a la gente local como trabajaba en el campo nos encantaron. Al final, nuestra opinión es que cualquiera de las dos, valen la pena.
El taxi, nos dejó en el embarcadero de Tam Coc, en todo el meollo. Compramos unas patatas de bolsa y nos fuimos a una terraza cualquiera a disfrutar de unas cervezas fresquitas.
Volvimos a comer al restaurante Thao Beo, donde cenamos ayer, hoy pedimos un arroz frito, un Pho y nuestros rollitos con su salsa de pescado.

Regresamos al hotel a recoger nuestra colada, descansar un poco y liquidar la cuenta que incluía el desayuno del primer día cuando llegamos de madrugada, las bicicletas, alojamiento y transporte a Cat Ba, nos confirma nuestra anfitriona que mañana a las ocho de la mañana tenemos que estar preparados para coger el autobús que nos llevará a conocer unos de los puntos fuertes del viaje, el crucero por la Bahía Lan Hay y Ha Long.
Nos estaba gustando mucho todo lo que veíamos por aquí, así que nos dimos un paseo de dos kilómetros en dirección de nuevo a la pagoda Bich Dong, metiéndonos por caminos que te llevan a unos arrozales muy fotogénicos.

Y acabamos el día repitiendo en el Family Restaurant para cenar, dar una vuelta por la animada calle principal y retirarnos a descansar.
Hemos disfrutado mucho de esta zona de Vietnam que cada vez es menos rural y cada vez es más turístico. Pero merece muchísimo la pena, tiene unos paisajes únicos y espectaculares. Mañana toca desplazamiento hasta la isla de Cat Ba, se acerca uno de los momentos más esperados del viaje.