A las 8,30 suena la alarma. No Hemos dormido muy allá, ya que estamos algo nerviosos con el viaje y la llegada a la India nos da cierto respeto.
Por suerte, ayer arreglamos el tema de los billetes del avión de la ida. Ya que nos hicieron un cambio y no lo habíamos aceptado, así que no sé si hubiéramos podido facturar y hacer el check in.
Salimos del hotel y seguimos la ruta de coger el metro y el autobús para llegar al aeropuerto.
Al llegar a la avenida América, teníamos que coger el autobús, pero pensábamos que era en la calle. Así que salimos de la estación pero al llegar a la parada y entrar a coger un café para desayunar, el chico nos dijo que era en la estación subterránea. Así que nos tocó volver a bajar y por suerte llegamos en tiempo a coger el bus, que solo pasa cada cuarto de hora.
Al aeropuerto llegamos con unas 2 horas y media de antelación, más que suficiente para facturar la maleta, pasar los controles y esperar a que abrieran la puerta de embarque.
El avión despegaba en hora así que de momento todo iba correcto. Sin embargo el problema fue al llegar a Estambul, donde nada más bajar y entrar en la terminal, vimos que nuestro vuelo a Delhi llevaba 2 horas de retraso.
El rato de espera se nos hizo largo, pero lo fuimos haciendo más ameno paseando, viendo las tiendas y descansando en las nap zone, donde hay unos asientos que parecen hamacas y son perfectas para dormir.
Sin más retraso, a las 10 hora turca, estábamos en el avión ya embarcados para el vuelo. Pero una tormenta en Estambul hizo que estuviéramos casi 1 hora esperando para despegar.
Las características del vuelo eran bastante mejorables comparado con el anterior de turkish; ya que la comida era propia de la India, así que picaba todo y luego no nos dieron ni mantas ni almohadas ni nada.
Con algo de retraso, sobre las 7:20 aterrizábamos. Pasar los controles fueron muy rápidos ya que apenas había gente así que sobre las 8 estábamos ya afuera, con el chofer.
Nada más coger el coche, vimos que la conducción iba a ser bastante caótica. Un continuo sonido de claxon sonando, para avisar que los coches se van a adelantar, para pedir precaución a las motos, las cuales van zigzagueando y muchas sin casco.
Nuestro primer destino fue la Indian Gate, una puerta que se construyó como conmemoración y homenaje de los soldados muertos durante la I Guerra Mundial.

Después, fuimos a cambiar dinero, pero estaba cerrado el sitio. Así que fuimos a visitar el templo de akdarham. Con la mala suerte de que también estaba cerrado así que cambiamos de plan y terminamos visitando Raj Ghat el lugar donde fue incinerado Ghandi. El sitio inspira mucha tranquilidad, ya que hay una música sonando, y además casi todo son gente local visitándolo.
Aquí ya nos piden las primeras fotos, ya que los europeos somos extraños para ellos.


Tras una breve parada, vamos a ver el Lotus Templo, un edificio que se asemeja a la opera de Sidney. Entramos incluso a visitarlo, pero no hay nada en su interior. Es un espacio diáfano así que solo tiene su atractivo por fuera.

Como no hemos desayunado, vamos a comer, a un sitio que nos recomienda el conductor. Ahí probamos los primeros platos típicos, pero les decimos que no pique.
Ya con el estómago lleno, el chofer nos dice que vamos a ir a Agra. Así podremos visitar algún lugar y veremos el atardecer al otro lado del río, viendo el Taj Mahal.
En el trayecto, caen varias siestas ya que hemos dormido poco en el avión; mi novia nada y yo apenas unas 3 horas. Al menos tendremos energía suficiente para aguantar la tarde.
Tras unas 3 horas de viaje, a las 4 y media llegamos a Agra, y en primer lugar vamos a visitar el baby Taj Mahal, un mausoleo donde está enterrado un emperador. Además, sirvió el lugar para inspirarse cuando construyeron el taj mahal.


Cuando salimos de aquí, nos dirigimos al mehtab garden, un lugar situado al otro lado del río, desde donde hay una privilegiada vista del Taj Mahal.

El guía nos estuvo contando algún dato sobre el y además, nos hizo un montón de fotos. Se nota que están más que acostumbrados a esta labor, por lo que se saben los mejores ángulos, poses etc.

Al terminar la visita de este lugar, nos quiso llevar a una tienda para comprar ropa especial para la visita de mañana, ya que íbamos a entrar al complejo a ver el amanecer.
Sin embargo, ya habíamos preparado lo que ponernos, así que le dijimos que no era necesario y así podíamos descansar más en el hotel, ya que estábamos cansados de todo el viaje. Así sobre las 6 y media estábamos ya en la habitación descansando y aún nos fio tiempo a darnos una vuelta por las tiendas de alrededor y comprar algún regalo.
Al final cenamos en el hotel, así estábamos más tranquilos y no teníamos que desplazarnos en coche.
La cena, como no había elección, fue una auténtica prueba, ya que teníamos que comer lo que nos servían: nos sacaron como unas pequeñas fuentes con diversas cosas; sopa, verduras, lentejas y arroz. Solamente este último plato no picaba, pero al final te acostumbras por lo que no queda otra opción y se puede comer sin problema.
Como estábamos ya en el hotel, sobre las 21:30 estábamos con la luz apagada, preparados para dormir y poder despertarnos a las 5:00, ya que teníamos intención de estar a las 6 como muy tarde dentro del Taj Mahal... ¡Vaya día nos espera!

Gastos del día
- metro de Madrid: 5,90
- desayuno en av América: 9
- Autobús línea 200: 3
- pago chofer mitad de servicios: 100
- comida 1er día: 18,42
- entradas Baby Taj Mahal y jardines: 1350
- cena en el hotel 9,89 (950)
- regalos: 27,50 (2500)
