Nuestro primer día en Siargao comienza con una maravillosa ducha al aire libre entre vegetación; una auténtica maravilla. Al salir de la cabaña nos acercamos a la playa, que está a unos pasos. Teníamos muchas ganas de ver este rinconcito con la luz del día; es realmente precioso. En frente se encuentra la piscina y junto a ella, el pequeño restaurante. En este pequeño hotel eco no hay desayuno incluido, pero su restaurante elabora platos deliciosos como pudimos comprobar anoche en la cena. Nos dan el menú de desayunos y decidimos quedarnos, en una mesita junto a la piscina. Hay platos dulces, salados, vegetales y frutas. Realmente nos cuesta elegir pues hay varios que nos llaman la atención.
- Soultribe: zumo, 2 ice-coffee con leche, tostadas de aguacate y tomate, bowl de avena, chia y chocolate con vainilla, miel y frutas.
Sin duda, un desayuno espectacular y enérgico para empezar bien el día. Tal y como habíamos acordado, desde la recepción llaman a nuestro tuk tuk, que alquilamos por 22€ para 1 día. Al llegar, le pido al chico que me enseñe a conducirlo; no es difícil, pero siento que voy con mucha prudencia y al ir tan despacio y sin conocer el camino, no nos va a cundir el día. La chica de la recepción me propone contratar también un guía-conductor que nos lleve en el mismo tuk tuk por 15€ más y aceptamos.
Nosotras tenemos muy clara la ruta que queremos hacer y se la decimos al conductor, que nos va parando en los lugares indicados, dejándonos el tiempo que necesitemos. Realmente es comodísimo hacerlo así. Las paradas de hoy son:
Coconut Trees View Deck: impresionante mirador de palmeras. Paramos en la carretera y disfrutamos de las vistas de este palmeral.
Maasin Bridge River Swing: se puede visitar simplemente la parte terrestre o hacer un recorrido por el río en kayak hasta la llamada «Laguna Secreta». Nosotras elegimos esta opción y nos parece un recorrido chulísimo. La entrada de las dos nos cuesta 1€ y el paseo en barca 9€. Además, nos hacemos fotos y videos con dron por 6€ y nos quedamos con un recuerdo super especial.
Magpopongko Rock Pools and Flats: estas famosas piscinas naturales, son visitables durante la marea baja, por lo que preguntamos al conductor si es el momento adecuado y nos indica que sí. De hecho, no se recomienda acercarse en el caso de que el nivel del agua esté demasiado alto, ya que puede ser algo peligroso. La entrada a las piscinas cuesta 2€/persona. Al llegar comprobamos que se trata de un lugar muy turístico. Hay muchos puestos, pequeños restaurantes y vendedores de cocos. Además, la playa ubicada junto a las piscinas también es muy bonita y es posible bañarse.
Nosotras optamos por ir a las piscinas naturales, donde hay gente, pero según vamos llegando al fondo, hasta la famosa roca de las fotos, se está cada vez mejor. Nos damos un baño y regresamos a la zona de la playa y al tuk tuk para seguir la ruta.
Pasamos por Pacífico, un pueblo con cada vez más protagonismo gracias al surf, donde no paramos, y también por el pueblo de Burgos, donde paramos en unos puestos a comprar un tentempié para comer.
Tras parar en Little Hawai y hacer algunas fotos, nos dirigimos a la playa de Alegría, posiblemente la mejor playa de la isla. Aquí nos damos un baño y pasamos un ratito.
Queremos ir a Tangbo Beach. otra playa bonita y menos conocida. Para llegar, hay que atravesar un camino entre la selva. Tenemos entendido que el atardecer desde esta playa es muy bonito, pero cuando llegamos, está nublado e incluso chispeando un poco, por lo que decidimos poner fin a nuestra ruta norte y regresar al hotel.
El camino de regreso es más largo pues lo hacemos del tirón y se hace de noche. Le decimos al conductor que nos lleve directamente a General Luna, el pueblo principal, para cenar allí.
Son las 7 de la tarde y se ve muchísimo ambiente en este pueblo, el centro neurálgico y lugar donde se concentran los hoteles y restaurantes. Echamos un vistazo a los que llevo apuntados en mi guía y nos decantamos por:
- Noods wok: wanton dumpling, plato de sushi, pan bao de tartar de atún. 10€.
Un gran acierto; el lugar nos hace sentir como si estuviésemos nuevamente en Japón y la comida está deliciosa.
Al salir, vamos caminando por General Luna y de repente nos encontramos a nuestro conductor en el tuk tuk, que se ofrece a llevarnos al hotel. No nos cobra nada pues realmente tenemos contrato por 24 horas. Nos está encantando Siargao pero es hora de ir a dormir. ¡Mañana más!