El aeropuerto de la India no es complejo, pero tiene unas medidas de seguridad muy agresivas.
Teníamos el vuelo a las 7 de la mañana y llegamos al aeropuerto a las 4.
Controles que se pasan:
- En el taxi. Te pueden parar pero no nos pararon
- En la entrada a la terminal. Se te puede ir fácilmente 10 minutos. te comprueban que tengas "algo" con los nombres de los pasajeros. Puede valerte el correo de confirmación si no tienes la tarjeta de embarque.
- Esperar maletas. En nuestro caso con airIndia, un caos. Una cola tremenda de más de una hora.
- Entrada a inmigracion. te piden la tarjeta de embarque.
- Inmigracion. te sellan el visado.
- Control de seguridad.
- Luego dos controles antes de entrar en el avion.
Cómo nos veían nerviosos con lo que estaban tardando, un empleado del aeropuerto nos saco de la cola y nos llevo a otra sin gente ( a cambio de una propina, claro)
Finalmente, salimos no con mucho tiempo en la puerta de embarque, pero nosotros somos un poco axfisias con las horas de llegar al aeropuerto.
La entrada de visados en Nepal es muy rápida. Nosotros ya teníamos el registro, por lo que pagamos en efectivo en € y nos dieron de cambios las primera NPR.
El cambio ya no es tan sencillo como las INR, que sólo había que quitarle dos ceros.
En este caso, hay que quitarle dos ceros, y calcular mentalmente 2/3.
por ejemplo, 1000 NPR, son unos 6.66€
Pronto nos damos cuenta que Nepal es diferente. Muy limpio, tráfico ordenado. Hasta guardias de tráfico regulando semáforos de 5 minutos en rojo. Muchas motos, sin tuktuk, mucho coche, pero bastante más tranquilo que la india. Nos parecio según llegar algo muy parecido al ambiente de Vietnam.
Nos alojamos en el Daali hotel. Un hotel muy bueno, diría que hasta lujoso para mi, con un precio de 87€ por dos días para los tres.
En ese momento, nos empieza a pasar factura el estómago. Mi hija empieza con fuertes retortijones y se tiene que quedar en en el hotel.

Yo aprovecho para hacer la primera inmersión al centro. Y sí. Impresionan los edificios altos, calles estrechas, otro mega mercado, y cada poco, un templo.

Luego ya por la tarde, intentamos dar un paseo, pero mi hija aún continuaba enferma, por lo que aprovechamos los que podíamos salir a tomar algo por el barrio de Thamel.

Teníamos planificadas bastantes visitas, por lo que nos tocó reajustar el viaje para pasar más días en Kathmandú, pero ya a la vuelta.