Había oído hablar de la India. O la odias, o la Amas. Yo aún no sabría qué decir. Es todo muy intenso. Demasiado intenso.
Había leído las recomendaciones de viaje. El hotel me había mandado un aviso. OjO con los taxistas, que te dicen que está la ciudad cortada, que te llevan a una agencia falsa de información, y que te convencen para que les compres allí todo.
Yo siempre pensé que nunca me pasaría a mí. Como me va a pasar eso a mí… pues me pasó. Como no tenemos ni idea de momento, negociamos un precio de 10€ (1000 INR) con el taxista, que resulta que no era un taxista, pero que llama a sus colegas para que te lleven. Pues bien, nos lleva, todo bien.
Pero de repente, antes de llegar al Hotel, hace un giro raro y se mete en una calle llena de gente sin hogar, con una valla gigantesca de obras, y nos dice que no puede pasar, que nos tiene que llevar a lugar para que consigamos un permiso para pasar. Nos disparó todas las alarmas. Pero estábamos atrapados. El chofer me pide el teléfono del hotel, y llama. Se ponen del Hotel y nos dice que está cerrado y que no tienen nuestra reserva. que raro que me diga eso el del hotel. Yo le vi marcar los números que le dije.
Finalmente, a dos calles, nos baja delante de una “oficina de información” y nos hace pasar a una especie de agencia de viajes, donde nos esperaban para darnos el nuevo hotel.
Pero ya me lo sabía, había leído sobre ello. Y se habían equivocado de pardillo.
Según entro en la “agencia de información” Les comento que esto es un secuestro, y que voy a llamar a la Policía. Yo también se simular llamadas falsas. O que me llevan al hotel inmediatamente. Inmediatamente, tras “simular” un enfado tremendo, me pongo a llamar a la policía imaginaria con mi teléfono. La situación cambia radicalmente, nos sacan rápido de la agencia nos meten en un TukTuk, nos dicen que el tuktuk nos lleva gratis a la puerta de nuestro hotel. Y Así fue. Encima el del TukTuk nos ofrece un precio para llevarnos todo el día por la ciudad… pero vamos a ver... si estabas compinchado con el taxista y con la “agencia de información”- Si lo llego a saber, cómo lo supe después, voy en metro, tardo menos, voy más seguro, y encima me ahorro dinero.
Finalmente llegamos a nuestro hotel, en un callejón de la Main Bazar, y por supuesto, no habían recibido ningún tipo de llamada nuestra, y nos estaban esperando para darnos nuestra habitación.
El hotel elegido es Casa Central. 34€ habitación triple. Es un hotel de media categoría, pero barato y muy limpio. Está en un callejón que da miedo meterse si eres nuevo en la India, pero al final son solo 20 metros y llegas al hotel. Muy bien situado del metro, en plena Main bazar. Nos dieron una habitación para al menos 4 personas, con dos cuartos de baño y dos aparatos de aire acondicionado. Todo perfecto.
Tras ducharnos del viaje rápido, salimos ya a media mañana a pasear por el Main Bazar.
Nuestro objetivo del día era el Fuerte Rojo de Delhi y el Jama Masjid. Pero resulta que el Fuerte rojo cierra del 15 de Julio al 15 de agosto por el día de la independencia de la India. Por lo que nos ahorramos una visita y nos aclimatamos mejor.
Así que para empezar damos un paseo por el main Bazar, hasta la zona de restaurantes. Y comemos ya en uno con buenas reseñas.
Allí empieza nuestro problemas con la comida. El Picante. Era un vegetariano bastante bueno en mi opinión, pero toda pica. Así que a comer mucho arroz y poco de lo que pica. Los precios para comer tres en restaurantes locales y poco turisticos nunca sobrepasan los 1000 INR (10€) para tres personas.
Los precios en general son baratos, unos 20 céntimos una botella de agua fría. La ropa tirada de precio. Es más barato comprarte una camiseta que pasar por la lavandería.
Negociamos el precio sin saber mucho de un TUKTUK que nos lleva a Jama Masjid, donde nos hacen pagar dinero (sólo a nosotros, el resto de la gente entra gratis) y nos prestan vestimentas adecuadas. En muchos sitios de la india hay que ir bien tapado para visitar los documentos.

Como hacía mucho calor, nos resguardamos del sol, vi a gente en el suelo echando la siesta… y claro… yo también. ¡Al suelo a dormir!

Descubrimos que a mi no, pero a mi mujer muchas señoras le pedían hacerse fotos juntas.
Tras la visita, y un paseo por un mercado increíble, primero de ruedas, luego de telas, luego de carne y con animales vivos… llegamos a un metro y volvemos al hotel a descansar, que hace calor, y pasamos toda la tarde ya en Main Bazar.

Decidimos volver en metro. El proceso de compra es sencillo, en la taquilla, o maquina (nosotros compramos siempre en taquilla) y vale unos 20 céntimos por persona. El metro es muy moderno, fresco, rápido y seguro. Es sin duda la mejor manera de moverte del delhi.
En esta zonadel main Bazar hay bastantes restaurantes occidentalizados, con pizzas, hamburguesas y comida “normal” no picante si sabes pedirla.

Al volver el hotel cambiamos dinero en euros que llevábamos, y apalabramos un buen precio (30€ la habitación del hotel) para nuestro regreso a la capital y el taxi de nuestro siguiente día para la estación de trenes. Fue una negociación porque el hombre nos dejo 10€ sin pagarnos (excusando el cambio) pero lo entiendo porque le habíamos hecho una reserva para dos noches para varios días después.
La primera sensación de Delhi es que es una ciudad muy ruidosa, caótica, sucia y con miles de personas que quieren venderte algo, pero a la vez nos dio sensación de seguridad. Al menos en las zonas en las que nos movimos.
Nos vamos a dormir pensando que hemos estado viviendo en un capítulo de Bob Esponja, donde todo es intenso y absurdo. Tan intenso que acabas agotado.