Llegó un momento en Boracay que nos pareció que era vergonzoso estar tantos días sin hacer nada. En realidad estábamos genial sin dar palo al agua pero hicimos el esfuerzo en hacer almenos una vuelta a la isla.
Nada más cruzar la línea imaginaria que separa tu hotel de la playa encontrarás a chicos locales que te ofrecen básicamente 3 cosas:
- El island hopping
- El Land Tour
- Variantes varias de paseos en barco por la white beach
Nos decidimos por el Land Tour que nos daba una vuelta a la isla. Acordamos la hora de recogida para el día siguiente en nuestro hotel y un precio de 2.000 php a pagar una vez finalizado el tour. La vuelta sería en tuk tuk. Nos pareció bien porque los tuk tuk en Boracay son cómodos y amplios.
Así que a las 9.00 AM nos subimos al tuk tuk. Una cosa que nos dimos cuenta es que casi en todas las paradas te pedían pagar si ibas por libre con tu moto pero al ir con ellos entonces no pagábamos.
La primera parada nos llevó al sur de la isla a una especie de paseillo de maderas sobre el agua para observar unos manglares, claro, viniendo de Siargao aquello nos pareció una caricatura.
La segunda parada fue en la playa oriental de la isla, la playa de Bulabog. Al contrario que en la white beach allí había muchísimos barcos y no era ni de lejos tan bonita. La arena era más gruesa y no tan blanca. Nos dimos una vuelta y seguimos.

La tercera parada fue en Diniwid beach. Era una playa bonita pero estaba un poco dejada y el mar estaba revuelto. La zona derecha de la playa había como un paseo que parecía completamente destruido.

Luego fuimos hacia el norte a una zona rarísima que se llamaba New Coast Beach. Era como una especie de urbanización de lujo. Había edificios altos de apartamentos que parecían bastante nuevos, pero no estaban a pie de playa sino como en unas colinas. También había por allí algún hotel, estos si más cerca de la playa. También hay como un arco natural de roca en la carretera junto al mar que llaman Keyhole.
Por esta zona había una playa muy preciosa donde nos dimos un chapuzon solitario.


Luego fuimos a una playa que fue con diferencia la más bonita de toda la ruta. Se llamaba Ilig-Iligan Beach. Ahí se estaba de lujo en el agua y vimos gente que entraba a hacer esnorkel a un peñasco que había mar adentro. Aquí la cagamos un poco porque estuvimos poco tiempo pensando que la siguiente playa sería aún mejor... pero no fue así.

La última parada fue en Puka Beach. No se si fue que la pillamos en marea alta... o que había demasiada gente...pero no me convenció mucho este sitio. Antes de llegar a la playa hay un montón de paradas de gente vendiendo cosas y en la playa hay varios letreros para posar y hacerse fotos donde hay hasta cola. Un horror.
Para bañarse la playa está bastante bien, tiene un color bonito y cubre enseguida.
Hubo una parada que pedimos que se saltará porque ya la veíamos cada día desde el hotel. La de la Roca de Willy en la White Beach donde está la estatua de la Virgen María.
En general el tour estuvo bien. Mereció la pena.