27 de agosto de 2025. Petrovac y Sveti Stefan
Nos levantamos sin prisas y nos preparamos para salir hacia el sureste del país y, además, pegarnos un chapuzón en alguna de las playas de la zona. El planteamiento inicial fue el que aparece en el siguiente mapa

Ruta: Alojamiento - Petrovac - Sveti Stefan - Budva - alojamiento.
La idea fue ir en coche hasta el punto más alejado y después ir regresando parando tantas veces como quisiéramos. La carretera es la E65/E80. Pero para recorrer los escasos 40 km entre el alojamiento y Petrovac tardamos más de 1h30' y, luego, para regresar desde Sveti Stefan al alojamiento, unos 30km, tardamos casi 2h30'
Lo que, normalmente se debería hacer en 2 horas ida y vuelta, nosotros lo hicimos en 4 horas
Para llegar a Petrovac fuimos por la carretera E65/E80 hasta este desvío


Y siguiendo esa carretera se llega a una rotonda y pasada ésta, a mano derecha, hay un descampado utilizado como parking. Ahí dejamos el coche sin tener que pagar nada, a escasos minutos de la playa y, lo más importante, cuando fuimos a recoger el coche, todavía estaba y en perfectas condiciones 
Petrovac (en montenegrino: Петровац) es una pequeña localidad costera situada dentro del Municipio de Budva. Está situado entre las ciudades de Budva y Bar. Tiene una playa arenosa de 600 metros de largo, repleto de sombrillas y hamacas de pago casi por completo, y es un popular destino turístico. A pesar de eso es una localidad que me gustó. Hay más gente local, no es muy grande, el malecón o paseo marítimo es muy bonito y se come bastante bien y a buen precio.

Parking - Playa - Castillo - Restaurante en el paseo - Iglesia Santo Tomás - Parking
Al haber tanto atasco en la carretera cuando llegamos ya era hora de comer; pero antes paseamos un rato por el malecón donde hay un montón de tiendas de souvenirs y artículos para la playa y bares y restaurantes. La gente que no quiere pagar por la sombrilla y la hamaca colocan sus toallas a la sombra de los árboles del malecón y van entrando y saliendo del agua.

Paseando por el malecón se llega, en uno de sus extremos, al Castillo o Tvrđava Castello. Que ofrece vistas panorámicas del mar Adriático y la costa montenegrina. Actualmente, el antiguo castillo ya no se asemeja a una estructura defensiva, y en su interior alberga un bar. Sobre el muelle de Petrovac, en el siglo XVI, los venecianos construyeron una fortaleza, después de la cual todo el lugar recibió el nombre de Kastel Lastva rebautizado como de Petrovac desde 1919. En la fortaleza se encontraba una guarnición veneciana permanente. Había almacenes ubicados para acomodar el vino y otros productos que se exportaban desde allí en barcos. Alrededor de la fortaleza, los venecianos construyen el Lazareto, un edificio sanitario, que se utilizaba principalmente como alojamiento de cuarentena para los marineros. El Fuerte y el Lazaret forman una parte reconocible del paisaje de Petrovac.





Después de comer al lado del mar subimos andando por las intrincadas calles de Petrovac hasta dar con la Iglesia ortodoxa de Santo Tomás o Црква Светог апостола Томе Es una iglesia ortodoxa serbia, construida en el siglo XIX, es un ejemplo destacado del estilo arquitectónico de la época con un interior decorado con frescos que narran historias bíblicas y rodeada de un pequeño cementerio.

De ahí ha recoger el coche y poner rumbo a la siguiente parada, Sveti Stefan. Es decir, tomamos la E80 en dirección hacia Kotor y a unos 15km desde Petrovac se encuentra esta localidad. Durante el trayecto pudimos observar que, a medida que nos acercábamos, habían coches aparcados en las cunetas de la carretera. También hay parkings "privados" para que dejes el coche a cambio de unos 2€/hora. Nosotros decidimos entrar hasta el Parking Sveti Stefan. Eso sí, 4€/hora (pagas en la caseta a la salida y cualquier fracción de hora equivale a una hora entera); pero parking con plazas limitadas, vigilancia y una inmejorable situación.

Lo primero que hay que comentar, cosa que no sabíamos cuando planteamos llegar a Sveti Stefan, es que el acceso a la isla lleva cerrado desde 2021 por un litigio entre el gobierno de Montenegro, que decidió hacer público el acceso a la isla, y el grupo Aman que gestiona la isla.A pesar de eso, pasamos un buen rato en la playa disfrutando de esas preciosas aguas.

La primera mención a Sveti Stefan se describe en 1442 como un fuerte cerca de la costa desde el cual Paštrovići (región y tribu antigua de Montenegro), dirigido por el voivoda (Gobernador) Radič contuvo a las fuerzas de Esteban Vukčić Kosača (noble bosnio de la época anterior a los otomanos) en su ofensiva sobre Zeta (principado que abarcaba el actual Montenegro). Según la leyenda, las fortificaciones de la ciudad se construyeron tras el saqueo de Paštrovići sobre los barcos turcos amarrados frente a Jaz durante el asedio de Kotor en 1539. El asentamiento fue arrasado poco después, durante la cuarta guerra turco-veneciana. Tras continuas súplicas de Paštrovići, la República de Venecia finalmente aceptó reconstruir el lugar durante el siglo XVI. Originariamente, la isla con su fortaleza, albergaba a doce familias. Durante el siglo XIX, la población ascendió hasta 400 personas. Más tarde, todos los edificios fueron adquiridos por el gobierno yugoslavo y se convirtieron en un gran hotel durante el periodo comunista. En la década de 1950, las autoridades expulsaron a los ciudadanos de la isla y se convirtió en un resort exclusivo frecuentado por altas celebridades de todo el mundo. Entre los años 1960 y 1980, Sveti Stefan se convirtió en un lugar popular para celebridades. Entre los que han pasado tiempo en el lugar se encuentran Marilyn Monroe, Willy Brandt, Bobby Fischer, Boris Spassky, Sophia Loren, Carlo Ponti, Monica Vitti, Ingemar Stenmark, Kirk Douglas, etc. Una de las cuatro iglesias del monasterio de Praskvica fue convertida en casino por los comunistas. El resort fue descrito como "lugar de ocio en el Adriático de los años 1970 en una península con un pequeño acceso a tierra". También se celebraron reuniones políticas, incluso partidos de ajedrez, atrayendo a jugadores profesionales como Boris Spassky y Bobby Fischer. Sin embargo, la disolución de Yugoslavia en los años 1990 llevó el complejo al declive. Tras la independencia de Montenegro en 2006, el gobierno propuso recrear el antiguo encanto de la isla. Gracias a fondos internacionales, comenzaron a realizarse proyectos para su reconstrucción. El contrato fue ganado por Aman Resorts en 2007. El 29 de mayo de 2008, Sveti Stefan se cerró por renovación y las obras terminaron en 2009. Este año el istmo reabrió se nuevo y se cedió, junto con el centro turístico de Miločer y la playa de Kraljičina, por un periodo 30 años a Aman Resorts manteniendo el antiguo encanto exterior. El 13 de julio de 2010, durante el Día Nacional de Montenegro, el tenor italiano Andrea Bocelli dio un concierto en el resort para celebrar el aniversario del hotel. El complejo ganó el premio a Hotel del Año de la Guía Gallivanter en 2010. En julio de 2014, el tenista Novak Djokovic se casó aquí.

Luego del baño y el relax en la playa (por cierto, a ambos lados de la pasarela que une tierra con el complejo de Sveti Stefan hay suficiente espacio libre para poner las toallas sin necesidad de pagar; eso sí, son guijarros, pero no muy grandes) recogimos el coche y la primera intención era parar en Budva; pero, entre que era ya tarde, que tiene mucha pinta de ciudad de verano de masas y el horrible atasco hacia Kotor, decidimos armarnos de paciencia y regresar al alojamiento al que llegamos a más de las 20:30h
Visto lo visto, podríamos haber hecho una parada en Budva para, como mínimo acercarnos a su ciudadela, ver alguna de sus Iglesias y escultura famosas, recorrer el paseo marítimo y pasear por su casco antiguo. Así que otra cosa pendiente.