Nos levantamos más tarde de lo que nos hubiera gustado (10:00) porque teníamos que recuperarnos del día anterior. Desayunamos y nos fuimos primero a ver el centro histórico.
Primero bajamos del apartamento y vimos la Puerta de San Florián, la cual ya habíamos visto desde la ventana de nuestro apartamento puesto que la teníamos al lado.

Después compramos unas berlinas típicas para las niñas (Paczki) y fuimos a la Plaza del Mercado donde vimos La Lonja de los Paños, la Basílica de Santa María, la Torre del Antiguo Ayuntamiento...

De ahí nos fuimos a la Iglesia de San Pedro y San Pablo.

Y ya terminamos en el Castillo de Wawel, la catedral de Wawel y el Dragón que escupe fuego por la boca.

Después de esto nos fuimos al barrio judío a seguir con nuestro recorrido.
Cogimos un Bolt y nos fuimos al punto más lejano de nuestra ruta: El Puente del Padre Bernatek.

Lo cruzamos, hicimos unas fotos y nos fuimos al siguiente punto: La Plaza Héroes del Gueto.

Y ya nos fuimos a ver algunas sinagogas: La sinagoga vieja (a esta entramos) y la Sinagoga Remuh.

Como teníamos reserva a las 14:30 en el Restaurante Pod Baranem y ya se hacía la hora, decidimos irnos a comer.
Este restaurante tiene prácticamente toda la carta con opciones sin gluten, por eso lo elegimos. Pedimos platos típicos de Polonia: Sopa de pollo con fideos, pollo salteado y patatas para las niñas. Pato, bigos, pierogi, borschtsch con croqueta para nosotros. Vino, cerveza sin gluten, agua, zumos de arándanos, tarta de fresa y tarta de ponche de huevos...y unos chupitos. Total 125€. Para todo lo que comimos lo vi genial.

Cuando terminamos nos fuimos a ver los mercadillos navideños y ya se ahí al apartamento a dormir, aunque de camino aún compramos un Obwarzanek.

