Hacemos el Chek out y nos vamos al aeropuerto de Incheon con tiempo mas que suficiente, preferimos aburrirnos que llegar con la hora justa ya que la distancia es importante y habíamos tenido algún que otro atasco importante en la ciudad, el medio de transporte utilizado nuevamente el UBER fueron 38€.Precio.
Lo primero es el tema de la devolución de VAT de aquellos artículos de los que no nos habían hecho la devolución directamente en los comercios, con los ticket validados en las maquinas correspondientes pasamos por el mostrador de control tuvimos que enseñar los artículos correspondientes, la devolución nos la hicieron en wons que luego gastamos en una cafetería.
Algo a tener en cuenta, si habéis comprado alguna reproducción en un museo o tienda oficial, como era nuestro caso, hay que pasar por la oficina correspondiente la office of Cultural Heritage Appraisal, en la que comprobaran que realmente es un objeto exportable y no una antigüedad, medirán y fotografiaran todo y después precintan el embalaje y la bolsa o maleta en la que lo llevéis. No olvidéis hacerlo porque si no en los controles de seguridad os echarán atrás, a nosotros nos comprobaron los precintos. Vereis indicado donde está.

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Una vez hechos todos los trámites, facturamos, y a la puerta de embarque. Nos esperaban unas cuantas horas de vuelo, todo tranquilo hasta llegar a Helsinki.
Como teníamos una escala larga había programado aprovechar y ver un poco la capital finlandesa, pero nuestro gozo en un pozo, ya que cuando aterrizamos nos encontramos con que llovía a cantaros y hacía 12 grados, nuestra ropa no era la mas adecuada para estar pateando las calles con ese clima, y no nos merecía la pena ir a la ciudad para estar metidos en una cafetería, por lo que decidimos quedarnos en el aeropuerto aunque fueran bastantes horas.
Unas cuantas horas después con sus paseos correspondientes por tiendas, y algún café que otro embarcamos con destino a Madrid, vuelo tranquilo, hay que pensar en las vacaciones del año que viene.