Lunes 23 de febrero de 2026, tengo el vuelo con Ryanair a las 16:05 con llegada a las 18:45 (49´99€ ida/Vta), uno de los últimos ya que en marzo la compañía irlandesa abandonará el aeropuerto de asturias por sus desavenencias con el gobierno, tasas etc.


Llego a roma con antelación, 18:20, y como en la asignación aleatoria (y gratuita) de asientos me ha tocado la fila 2, que es como si fuera emergencia:


desembarco muy rápido y me da tiempo a coger el Terravision de las 18:45, cuando yo tenía para el de las 19:30 pero puedes subirte a otro anterior o posterior sin problema.

Siempre pasamos por delante de San Juan de Letrán
Al salir del bus, caminando por Termini de camino al hostel, el Legend ( 51€ por 3 noches + 15€ de tasa turística en habitación compartida de 4), veo señales que me recuerdan uno de los motivos principales del viaje, si bien ese San Sebastián lo tenemos en el Thyssen de Madrid

Ya lo he cogido más veces porque es económico y esta cerquita de la estación, una estación, por cierto, que se encuentra toda en obras por afuera y por la aledaña Piazza del Cinquecento.

Todo lujos
Son las 20h y estoy en Roma, ¿me quedo en la habitación? NI DE COÑA


Majestuoso, impresionante, es mi décima vez en Roma y no me canso de verlo

Me siento frente a él, mi mente divaga hasta tiempos remotos, mando fotos a la familia...es un lugar evocador.

Me acerco también hasta el Arco de Constantino, erigido en 315 para conmemorar la victoria de Constantino I el Grande en la batalla del Puente Milvio, el 28 de octubre de 312. Su altura es de 21 metros, con 25,9 metros de ancho y 7,4 metros de profundidad.

Fue el último arco de triunfo construido en Roma durante la Antigüedad


Hace una noche estupenda en Roma
Una hora y algo después regreso al hotel invirtiendo el camino, me toca descansar, guardar cosas en la taquilla y preparar la mochila para mañana porque cojo el tren de las 06:26 am a Nápoles.