Una vez que aterrizamos, nos recoge el minibus para llevar las maletas al hotel. Y como son las 16:00, aún no hemos comido y el mercado empieza a cerrar sus puestos a las 18:00, le proponemos al guía que cancele el almuerzo en el restaurante y que pida unas pizzas y nos las comemos por el camino. De esa forma podremos ver el mercado en su esplendor.
Soltamos las maletas en la recepción del hotel, vamos a recoger la comida y directos al mercado.
Merkato
En el corazón de Addis Abeba, el Mercado de Merkato se alza como uno de los espacios más emblemáticos de la capital etíope y uno de los mercados al aire libre más grandes de África. Merkato surgió como un punto central de comercio para productos locales y regionales, creciendo hasta convertirse en un laberinto de pasillos, tiendas y patios abiertos que atraen a comerciantes y compradores de toda Etiopía.
Una parte del Mercado la vemos desde el minibus y otra la hacemos andando. Es un auténtico caos moverse por allí. Lo primero que hace nuestro guía es buscar a un guardia de seguridad para que vaya por detrás del grupo para que ninguno de nosotros se pierda, y posiblemente para espantar a los carteristas de turno. Aquí hay áreas especializadas: especias y hierbas aromáticas, café, artesanías, textiles, alimentos locales…
Algunas personas del grupo compran souvenirs, y a otros nos recomiendan que el café lo compremos mejor en otro lugar. Mientras que los interesados en comprar una camiseta de la selección de fútbol, nos tocará esperar a que nos lleve a un centro comercial el domingo en el que podremos regatear en varias tiendas. Puesto que aquí solo vemos camisetas de los jugadores más famosos a nivel internacional y no encontramos las que buscamos.
Recorrer el Merkato es también una experiencia sensorial, donde los olores, colores y sonidos de la ciudad se entrelazan, y cada puesto refleja la historia y las tradiciones del país.



Misa en la Catedral Medhanealem
Llegamos al hotel, nos dan las habitaciones y nos vamos directos a la Catedral, pues el otro día nos dijeron que se podía visitar antes de las 19:00. Al llegar está cerrada pero están oficiando misa en el exterior. Es curioso ver como van pasando con incienso por la zona de los feligreses.

Y posteriormente se acercan a nosotros para integrarnos en la ceremonia.

Cena
Compramos unas pulseras de bolas de madera con una chapa con el mapa de África. en la puerta de la catedral. Algunos compran café en un supermercado y regresamos al hotel para cenar. Pedimos pollo a la plancha con arroz cocido.