DÍA 8. BERLIN
Y por fin: BERLÍN!!!
Hoy salimos hacia Berlín, y en previsión de más atascos, madrugamos y tras comprar desayuno en el mega supermercado que hay bajo del hotel, ponemos rumbo a la capital, a la que llegamos sorprendentemente pronto. Sobre las 12 poco ya estamos en Berlín. Localizamos el hotel de la cadena B&B en la zona de Alexanderplatz y dejamos el coche en un parking del centro comercial Alexa, que nos va a costar 25€ por día, pero es la única opción razonable y cómoda.
Tras dejar el coche, nos vamos a hacer otro free tour que salía de la puerta del ayuntamiento antiguo, el Rotten Rathaus a las 3 y media (llamado el Ayuntamiento rojo, por su color de ladrillo rojo).
El ayuntamiento está situado en la famosa Alexanderplatz, donde está también la famosa Fernsehturm, la torre de televisión de 368 m de altura inaugurada en 1969, construida en plena época comunista, con un edificio de arquitectura retro-futurista. Y el archifamoso reloj de las horas del mundo,
Nuestro guía, Roger, nos lleva cruzando a la isla de los museos, hasta la catedral (Berliner Dom), construida por el káiser Guillermo II sobre la capilla del palacio real (databa del s. XV) y completamente reconstruida tras los bombardeos de la II G.M. en fecha muy reciente,
Cruzamos el rio para coger la avenida Unter den Linden, vemos el Palacio de la Guardia Nueva (Neue Wache), edificio de corte neoclásico construido entre 1816 y 1818 donde en su interior alberga una conmovedora escultura: Madre con hijo muerto de Käthe Kollwitz, también llamada La Pietá Kollwitz. Expuesta al sol, lluvia y nieve por una apertura en su techo, simboliza el sufrimiento de los berlineses durante la Segunda Guerra Mundial.
Cruzamos a la plaza Bebelplatz, antigua plaza de la Opera. La Bebelplatz es célebre por ser el lugar en el que se llevó a cabo la quema de libros el 10 de mayo de 1933, llevada a cabo por miembros de las camisas pardas y las Juventudes Hitlerianas y donde se sitúan a ambos lados de la plaza, una de las facultades de la Universidad Humboldt y la catedral de Santa Eduvugis, la iglesia católica más antigua de Berlín.
En el centro de la plaza hay un monumento subterráneo que conmemora la quema de libros del 33, consistente en una pieza de cristal sobre el suelo de la plaza y por el cual pueden observarse estantes de libros vacíos en el subsuelo. A un lado hay una placa con una cita del autor Heinrich Heine con una frase de 1817 que dice:
"Das war ein Vorspiel nur, dort wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen."
“Eso sólo fue un preludio, ahí en donde se queman libros, se terminan quemando también personas”
Después nos dirigimos a la plaza de las dos iglesias gemelas (Gendarmenmarkt plz), donde a cada lado del Konzerhaus Berlín, están ambas iglesias: la Französischer Dom (la iglesia francesa) construida para los hugonotes franceses en 1701 y la Deutscher Dom (la alemana) construida para los luteranos y calvinistas alemanes, ambas construidas en el s. XVIII y ambas prácticamente destruidas durante la guerra y reconstruidas entre los 70 y los 80, aunque la alemana fue finalmente adquirida por el gobierno alemán quien la desacralizó y la reabrió dándole ahora un uso como Museo del Bundestag, mostrando la historia del parlamentarismo alemán.
Nos dirigimos después caminando hacia el famosísimo punto de control Charlie, también llamado Checkpoint Charlie por su nombre en inglés, fue el más famoso de los pasos fronterizos del Muro de Berlín entre 1945 y 1990. Se encontraba en la Friedrichstraße y abría el paso a la zona de control aliada con la soviética, donde actualmente se unen los barrios de Mitte y Kreuzberg. Solo se permitía usarlo a empleados militares y de embajadas de los aliados, extranjeros, trabajadores de la delegación permanente de la RFA y funcionarios de la RDA.
La denominación Charlie procede del alfabeto fonético de la OTAN y es su tercera letra. Checkpoint Alpha era el paso por la autopista en Helmstedt, Checkpoint Bravo el paso de autopista en Dreilinden.
Nos encaminamos hacia la calle donde está el distrito de las cancillerías, pasando por delante de la exposición permanente llamada “Tipografia del terror”, donde antiguamente se situaba el cuartel general de la Gestapo que visitaremos más adelante y el macro edificio de la antigua sede de la Luftwaffe en Wilhelmstraße,

Para posteriormente acercarnos hasta el parking donde se supone que estaba el bunker de Hitler. De aquello hoy en día solo queda un panel informativo, ya que se encargaron los rusos de borrar toda huella dinamitando todo el bunker y convirtiendo la zona en un parking para evitar que en el futuro pudiera convertirse en un lugar de peregrinación. Actualmente se trata de una de esas localizaciones con las que el gobierno alemán no sabe muy bien que hacer, pues aunque forma parte de su historia, tratan de darle poca visibilidad. Sin embargo, se ha convertido en parada obligada de todos los tours por lo morboso del tema.
Justo al lado se sitúa el monumento al holocausto llamado El Monumento a los judíos de Europa asesinados (en alemán, Denkmal für die ermordeten Juden Europas),
También conocido como Holocaust-Mahnmal o Monumento del holocausto, es un monumento que recuerda en Berlín a los judíos víctimas del holocausto. Forma parte del desarrollo de la cultura del recuerdo por parte del gobierno alemán, como una manera de hacerse responsable por los crímenes que dejaron los regímenes totalitarios en el país.
Está situado una manzana al sur de la Puerta de Brandeburgo y fue diseñado por el arquitecto Peter Eisenman y por el ingeniero Buro Happold. Se trata de un campo inclinado de 19 000 metros cuadrados cubierto por una rejilla cuadriculada en la que están situadas 2711 estelas o losas de hormigón. Estas losas tienen unas dimensiones de 2,38 m de largo y 0,95 m de ancho, y varían en cuanto a su altura, desde los 0,2 m a los 4,8 m. De acuerdo con el proyecto de Eisenman, las estelas están diseñadas para producir una atmósfera incómoda y confusa, y todo el monumento busca representar un sistema supuestamente ordenado que ha perdido contacto con la razón humana.
Y para terminar la puerta de Branderburgo.
La Puerta de Brandeburgo es un monumento neoclásico del siglo XVIII, después de reprimir la revuelta popular holandesa y restaurar el poder orangista en los Países Bajos. Es uno de los monumentos más conocidos de Alemania, y fue construida en la ubicación de la antigua puerta de la ciudad en la que comenzaba la carretera que conducía de Berlín a la Ciudad de Brandeburgo.
Está situada en la parte occidental del centro de Berlín, en Mitte, en la intersección de Unter den Linden y Ebertstraße, al oeste de la plaza de París. Una manzana al norte está el edificio del Reichstag, que alberga el Parlamento alemán (Bundestag). La puerta constituye la entrada monumental a Unter den Linden, un bulevar con tilos que conduce directamente al Palacio Real de los monarcas prusianos.
Al terminar, volvimos al parking y deshicimos el camino para hacernos una foto en el checkpoint charlie y volvimos hacia el hotel, parando a cenar en el Currywurst 61 de Alexanderplatz












