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DÍA 19. Miércoles 10 agosto, Kotor
En nuestro segundo día en la bahía de Kotor, vamos a deshacer nuestro camino para visitar Perast.
Antes bajamos al centro de Kotor y dejamos el coche en el parking, para desayunar en el restaurante de los dueños del apartamento, que incluyen el desayuno en el precio del alojamiento.
Tras un copioso desayuno inglés, cogemos el coche y nos vamos con calma (la carreterita de la costa no permite tampoco ninguna prisa) hacia Perast. Aparcamos el coche y nos damos una vuelta por el pueblo, más bien por la línea costera del mismo, subiendo al campanario De la Torre De la Iglesia.
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (1)](https://i.postimg.cc/yYXvrnV5/20220810-112727.avif)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (2)](https://i.postimg.cc/xTytFg0t/20220810-113222.avif)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (3)](https://i.postimg.cc/FKqZJBZf/20220810-114143.avif)
Varias son las leyendas que acompañan a esta pareja de islas: la isla de la derecha tiene una leyenda ligada a la fe y la tradición marinera:
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La historia se remonta al 22 de julio de 1452. Según cuenta la tradición, dos hermanos pescadores de Perast (uno de ellos con una grave lesión en la pierna) regresaban de faenar cuando vislumbraron algo brillante sobre un pequeño arrecife de rocas que sobresalía apenas del agua.
Al acercarse, descubrieron que era un icono de la Virgen María con el Niño Jesús. Se llevaron la imagen a su casa y, a la mañana siguiente, descubrieron dos milagros: el hermano herido se había curado por completo de su dolencia y la pintura había desaparecido misteriosamente de la casa, volviendo a aparecer exactamente sobre la misma roca del mar.
Desde entonces, los marineros locales hicieron un juramento (fašinada) y comenzaron a construir la isla piedra a piedra de una forma muy particular: cada vez que un barco regresaba con éxito y a salvo de una travesía por el mar, la tripulación arrojaba una roca en ese punto específico de la bahía. Para acelerar el proceso, también se llenaban con piedras los barcos viejos o los navíos enemigos capturados, hundiéndolos deliberadamente sobre el arrecife para crear una base sólida.
Al acercarse, descubrieron que era un icono de la Virgen María con el Niño Jesús. Se llevaron la imagen a su casa y, a la mañana siguiente, descubrieron dos milagros: el hermano herido se había curado por completo de su dolencia y la pintura había desaparecido misteriosamente de la casa, volviendo a aparecer exactamente sobre la misma roca del mar.
Desde entonces, los marineros locales hicieron un juramento (fašinada) y comenzaron a construir la isla piedra a piedra de una forma muy particular: cada vez que un barco regresaba con éxito y a salvo de una travesía por el mar, la tripulación arrojaba una roca en ese punto específico de la bahía. Para acelerar el proceso, también se llenaban con piedras los barcos viejos o los navíos enemigos capturados, hundiéndolos deliberadamente sobre el arrecife para crear una base sólida.
la isla de la izquierda en —el islote de Sveti Đorđe (San Jorge)— guarda una historia mucho más trágica y romántica. En la cultura popular se la conoce como la leyenda de los Romeo y Julieta de Perast:
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La historia se sitúa a principios del siglo XIX, durante las guerras napoleónicas, cuando las tropas francesas ocupaban la bahía de Kotor.
Un joven oficial del ejército francés, llamado Ante Slović (un soldado de origen croata de la isla de Lošinj), estaba destinado en la fortaleza vecina y solía visitar el pueblo de Perast. Allí conoció a una joven lugareña, Katica Kalfić. Los dos se enamoraron profundamente y prometieron casarse en cuanto terminara la guerra.
El trágico cañonazo
En 1813, la población local de Perast se rebeló contra la ocupación francesa. Desde la fortaleza del islote de San Jorge, se ordenó a la artillería disparar un cañonazo hacia el pueblo para sofocar la revuelta. El encargado de prender la mecha y apuntar el cañón fue, por desgracia, el propio Ante.
Al ver el impacto en el pueblo, los combates cesaron. Ante, preocupado, remó de inmediato hacia la orilla de Perast para buscar a su amada. Al llegar, se encontró con una escena devastadora: la única bala de cañón que se había disparado contra las casas había impactado de lleno en la vivienda de Katica, matándola al instante.
El ermitaño de San Jorge
Destrozado por la culpa y el dolor, Ante abandonó el ejército francés. Cuando el cuerpo de Katica fue trasladado al cementerio del islote de San Jorge, él decidió acompañarla para siempre.
Se convirtió en monje eremita y se quedó a vivir en la abadía de la isla, asumiendo la tarea de cuidar su tumba. Cuenta la leyenda que, durante años, Ante encendía todas las noches un cirio sobre la sepultura de Katica para que pudiera verse desde la costa de Perast. Los lugareños, conmovidos por su dolor, le llevaban comida en barca para que sobreviviera.
Una mañana, los vecinos de Perast notaron que el cirio no se había encendido. Al remar hacia el islote, encontraron a Ante muerto sobre la tumba de su amada. En su mano llevaba una nota pidiendo ser enterrado allí mismo, junto a ella.
Hoy en día, se dice que el susurro del viento entre los altos cipreses de la isla de San Jorge es el lamento eterno de los dos enamorados.
Un joven oficial del ejército francés, llamado Ante Slović (un soldado de origen croata de la isla de Lošinj), estaba destinado en la fortaleza vecina y solía visitar el pueblo de Perast. Allí conoció a una joven lugareña, Katica Kalfić. Los dos se enamoraron profundamente y prometieron casarse en cuanto terminara la guerra.
El trágico cañonazo
En 1813, la población local de Perast se rebeló contra la ocupación francesa. Desde la fortaleza del islote de San Jorge, se ordenó a la artillería disparar un cañonazo hacia el pueblo para sofocar la revuelta. El encargado de prender la mecha y apuntar el cañón fue, por desgracia, el propio Ante.
Al ver el impacto en el pueblo, los combates cesaron. Ante, preocupado, remó de inmediato hacia la orilla de Perast para buscar a su amada. Al llegar, se encontró con una escena devastadora: la única bala de cañón que se había disparado contra las casas había impactado de lleno en la vivienda de Katica, matándola al instante.
El ermitaño de San Jorge
Destrozado por la culpa y el dolor, Ante abandonó el ejército francés. Cuando el cuerpo de Katica fue trasladado al cementerio del islote de San Jorge, él decidió acompañarla para siempre.
Se convirtió en monje eremita y se quedó a vivir en la abadía de la isla, asumiendo la tarea de cuidar su tumba. Cuenta la leyenda que, durante años, Ante encendía todas las noches un cirio sobre la sepultura de Katica para que pudiera verse desde la costa de Perast. Los lugareños, conmovidos por su dolor, le llevaban comida en barca para que sobreviviera.
Una mañana, los vecinos de Perast notaron que el cirio no se había encendido. Al remar hacia el islote, encontraron a Ante muerto sobre la tumba de su amada. En su mano llevaba una nota pidiendo ser enterrado allí mismo, junto a ella.
Hoy en día, se dice que el susurro del viento entre los altos cipreses de la isla de San Jorge es el lamento eterno de los dos enamorados.
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (4)](https://i.postimg.cc/MK89Dg8Y/20220810-112558.avif)
Acuarela sobre la leyenda de Ante y Katica
Mientras lo vemos, vamos observando a los helicópteros apagafuegos que están luchando contra varios incendios que rodean la bahía, uno justo encima del pueblo.
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (5)](https://i.postimg.cc/3xz4j5sH/IMG-3059.jpg)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (6)](https://i.postimg.cc/J7jqGKBL/20220810-123424.avif)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (7)](https://i.postimg.cc/hvR12Q66/20220810-123148.avif)
Justo al lado del parking, hay una mini playa, en la que nos situamos y nos damos un cortísimo baño, pues apenas 10 minutos después empieza a llover, y nos toca refugiarnos en el coche en el parking.
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (8)](https://i.postimg.cc/Z5XBPtGn/IMG-3070.jpg)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (9)](https://i.postimg.cc/bvbG3VP2/IMG-3072.jpg)
Como vemos que no tienen pinta de escampar, decidimos ir volviendo al apartamento, para comer allí y hacer la siesta.
Al levantarnos de la siesta, nos vamos a Kotor a dar la última vuelta y a cenar.
Recorremos sin prisa toda la ciudad, callejeando por las plazas, todos los rincones y la muralla.
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (10)](https://i.postimg.cc/T3BLjMZB/20220810-203508.avif)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (11)](https://i.postimg.cc/Hkr87sPf/20220810-203843.avif)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (12)](https://i.postimg.cc/CxRnfL63/20220810-204019.avif)
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (13)](https://i.postimg.cc/nrpPSWQ4/20220809-230149.avif)
Natalia se come un helado y como no tenemos nada de hambre, decidimos irnos a cenar más tarde al apartamento y preparar las cosas para mañana salir ya hacia Albania.
Al irnos ya hacia el alojamiento, las llamas estaban tan cerca que daba hasta miedo:
![DÍA 19. Kotor (2º día) - Valencia-Croacia en coche! [2022] (14)](https://i.postimg.cc/gkS6J64V/20220810-205024.avif)
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