Lo siguiente es reservar la infraestructura que hará posible completar satisfactoriamente el conjunto del viaje:
Transporte a destino.
Partiendo de la base de que se tratarían de vuelos directos Madrid-Frankfurt las opciones eran Iberia, Air Europa y Lufthansa. Luego era conjugar horarios para no llegar demasiado tarde el primer día, el martes, y poder aprovechar el último día, el sábado, con vuelo de regreso más tardío.
Por precio y horario cuadró mejor la oferta de Air Europa con llegada a Frankfurt a la ida a las 17:55 horas y salida de regreso a Madrid a las 19:10.

Alojamiento.
En cuanto al alojamiento la idea era encontrar algo bueno, bonito y barato cerca de la estación de Frankfurt HBF puesto que sería el punto de partida y regreso de cada jornada. Investigando, los alrededores de la estación no eran muy recomendados por la existencia de suciedad, drogadicción y gente potencialmente problemática. Miré, remiré, abrí el arco y encontré algo asumible muy próximo: el hotel Toyoko Inn Frankfurt am Main Hauptbahnhof en Stuttgarter Strasse, 35 al lado de la salida sur de la Estación Central. Para dormir y poca cosa más, puesto que estaría prácticamente todo los días fuera, más que suficiente. No tenía idea de contratar desayuno pero el mismo venía incluido en la reserva por lo que tampoco le iba a hacer ascos.

Luego estarían los desplazamientos ferroviarios y de otra índole que iré comentando en su momento con el fin de ser más didáctico.