![Postales (XIV): Ardillas en la gran ciudad [Charleston] - Viaje por Estados Unidos (1)](/foto/user/424697/img_0772.jpg)
Las verás en muchos espacios verdes, en Nueva York en particular y en Estados Unidos en general. Luego te acostumbras, pero la primera vez que adviertes su presencia entre tanto rascacielos salta tu ánimo con ellas. Sorpresa. Y lo tomas como un agradable regalo de la naturaleza. En mi hábitat hay que irse a un bosque para, con suerte, verlas. En Nueva York se encuentran en parques y zonas despejadas. Abundan en Central Park. Las veo por primera vez en Battery Park, el parque más meridional de Manhattan. Lo atravieso para dirigirme al ferry que me transportará a la Estatua de la Libertad y, ahí, en el manto verde salpicado de los tonos ocres que anuncian el otoño, ahí algo que corretea y salta, movimientos repentinos y rápidos. Alzo la vista y el hilito de movimiento que sube y baja de los árboles. Se paran y siguen. Con la cercanía suficiente para compartir hábitat con los viandantes, en convivencia. Y con la lejanía suficiente para que ellas creen sus propios circuitos. En otras ciudades llegaré a verlas correteando decididas por los cables de los postes telefónicos, en un alarde de fonambulismo sin red. Todavía no trepan rascacielos y nosotros ya no trepamos árboles. Mañana, ¡quién sabe si cambian los roles!



