Amanece un nuevo día y toca aprovechar la jornada lo máximo en la mañana de este sábado. Dado que el check-out del hotel es a las 10:00 es buena hora para levantarse sin prisas, desayunar, hacer la maleta y salir a visitar la ciudad hasta las 16:00 cuando marcharé al aeropuerto.
Como no podría ser de otro modo me despierto a la hora de siempre y me voy a desayunar para no pillar el mogollón de los que apuren a última hora. Todavía está el comedor tranquilo y puedo estar a mis anchas. Me sirvo unas raciones generosas de todo un poco y me lo tomo con calma.

Tras hacer la maleta y disfrutar de la última ración de chorros en sedestación dejo la habitación y la llave en recepción, me guardan la maleta y la mochila en consigna hasta que vuelva luego a por ello y me echo a las calles de la ciudad de Frankfurt am Main.
Frankfurt am Main es una ciudad financiera y comercial del estado de Hesse en Alemania. Es la quinta ciudad más poblada del país tras Berlín, Hamburgo, Múnich y Colonia. Aunque la capital administrativa del länder de Hesse es Wiesbaden, Fráncfort tiene una importancia económica mayor tanto en el estado como en Alemania y la Unión Europea. Cada año acoge la Frankfurter Buchmesse, el evento editorial mundial o feria del libro más importante a nivel de negocios y visibilidad. A destacar que aproximadamente el 52% del área urbana se compone de espacios verdes, parques y jardines botánicos y que no hay que confundirla con Frankfurt an der Oder, otra ciudad alemana perteneciente al estado de Brandeburgo, a orillas del río Óder y en la frontera polaco-alemana.
Rodeo la zona de la estación y le doy el penúltimo adiós a la inmensa estructura que supone este edificio ferroviario y que he pisado de continuo durante todos los días de este viaje.

La ruta prevista de la jornada de hoy es la siguiente:
. El Spiderman de Taunustrasse.
. Kaiserstrasse.
. Goetheplatz.
. Estatua de David y Goliat.
. Galeria Kaufhof.
. Centro comercial Zeil.
. Porcelain Bear House.
. Hühnermarkt.
. Casa de la Goldene Waage.
. Römerberg.
. Eiserner Steg.
. Museo Städel.
. Liebieghaus.
Los baños públicos que se pueden encontrar en la ruta son los siguientes:
- TOILET – Roßmarkt – Al lado de la Goetheplatz.
- Toiletten MyZeil - Zeil 106.
- Öffentliche Toilette - Markt 15A
Como comenté anteriormente ya he estado un par de veces en Frankfurt y he visto lo más relevante por lo que en esta ocasión me centré en descubrir otros rincones desconocidos u olvidados sin desdeñar alguno ya visitado para volver a pasar por allí.
Me adentro en Taunustrasse para visualizar el primer punto de interés del día: Los Spider-Man ocultos de "Mainhattan".
Hace años un artista colocó figuras del hombre araña a tamaño real en rincones y fachadas de edificios de oficinas y viviendas para rendir homenaje a la ciudad de Nueva York. Y es que Frankfurt recibe el apodo de “Mainhattan” por sus rascacielos junto al río Meno, recordando al famoso perfil neoyorquino.
Concretamente, en la esquina de Taunustrasse y Elbestrasse, encima del comercio Tipbet, se halla una de estas figuras del trepamuros en acción. Hay que ir mirando para arriba un rato hasta dar con Spidey pero se encuentra en la esquina de ambas calles por lo que al final no tiene pérdida al ser de un buen tamaño.

Mientras hago las fotos de rigor sucede uno de los momentos más delicados de todo el viaje. Me explico: son como las 10:00 de la mañana de un sábado cualquiera y todo debería estar muy tranquilo pero ha sido adentrarme en Taunustrasse y darme de bruces con la realidad de los alrededores de la Estación Central. Suciedad por doquier, gente tirada por el suelo en un estado lamentable, una mezcla de olores entre residuos humanos orgánicos y licorazo y un ambiente muy sórdido. Si el otro día volví espantado al hotel ahora me estoy horrorizando de lo que estoy viendo. Voy sorteando como puedo mendigos, drogadictos, gente alcoholizada, prostitutas y demás y cuando ya cojo Elbestrasse para irme de la zona me encuentro ante una verdadera batalla campal porque no menos de veinte personas andan a la gresca con lanzamiento de botellas incluido. Pies para que os quiero mientras en ese momento hacen su irrupción varias furgonetas de la Polizei a sirena limpia con dotación antidisturbios. No me quedo a contemplar lo que sucede porque no paro de correr hasta que llego a Kaiserstrasse. Aquí el verdadero Spiderman sí que hubiera hecho falta de verdad.
Mientras recupero el paso y racionalizo lo ocurrido no doy crédito a este sucedido. Que a plena luz del día esta zona de una de las ciudades más importantes de Alemania se encuentre en este estado de degradación no me cabe en la cabeza. La vieja Europa degenerando a ojos vista.
Retomo el relato recorriendo una de las avenidas más famosas de Frankfurt, la Kaiserstraße, que conecta el centro de la ciudad con la Estación Central (Frankfurt Hauptbahnhof). Fue construida a finales del siglo XIX y destaca por su bella arquitectura neobarroca y neorrenacentista.

Merece mucho la pena irse deteniendo a contemplar los diversos edificios por la decoración exterior que despliegan. Poco a poco me acerco a la Willy-Brandt-Platz donde aparece con todo su esplendor la panoplia de rascacielos de la ciudad.
Desde aquí son reconocibles los siguientes mamotretos:
- Eurotower: Mide 148 metros y fue la sede histórica del Banco Central Europeo.
- Commerzbank Tower: Alcanza los 259 metros (299 metros con antena) y es uno de los edificios más altos de Alemania.
- Main Tower: Mide 200 metros de altura y destaca por su fachada de cristal y su mirador panorámico.
- Opernturm: Mide 170 metros de altura y está ubicado en la zona de la Ópera.
- Global Tower: Mide más de 108 metros y destaca por su característico tono bronce.
Me dirijo al símbolo del Euro, de 14 metros de altura y 50 toneladas de peso, que está en la plaza junto la Eurotower porque la imagen con los edificios al fondo siempre es resultona.

Continúo camino rodeado de edificios enormes hasta llegar al siguiente hito del recorrido, la Goetheplatz.
La Goetheplatz debe su nombre al célebre escritor Johann Wolfgang von Goethe. La estatua de bronce en su honor inaugurada el 22 de octubre de 1844, convirtió a Frankurt en la primera ciudad del mundo en erigir un monumento público en honor al poeta.
Johann Wolfgang von Goethe (1749–1832) fue un famoso escritor, poeta y dramaturgo alemán, principal representante del Clasicismo de Weimar y considerado el escritor más grande e influyente de la lengua alemana. Su obra ha ejercido una profunda influencia en el pensamiento literario, político y filosófico del mundo occidental desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad.

Ligando su figura con la de Bonaparte hay que reflejar la entrevista que hubo entre ambos en la ciudad de Erfurt en 1808, cuando el ejército francés ocupaba parte del territorio prusiano en el marco de las guerras napoleónicas. Napoleón era un gran admirador de la obra de Goethe y éste, por su parte, veía en el emperador al hombre que había logrado poner orden tras el caos de la Revolución francesa. Tras la conversación, impresionado por la personalidad y la mente del escritor, se dice que Napoleón pronunció ante los presentes la famosa frase: «¡Voilá un homme!» («¡He aquí un hombre!»). Poco después del encuentro, Napoleón le concedió a Goethe la cruz de la Legión de Honor, una condecoración que el escritor lució con orgullo durante el resto de su vida.
La mejor obra dramática de Goethe es sin duda el Fausto, que ha pasado a ser una obra clásica de la literatura universal.
Al llegar a la plaza me encuentro que hay una Feria de la Ciencia y aquello está lleno de carpas con experimentos científicos y familias asistiendo al evento. Hay mucha gente pululando por allí y me habría quedado un rato si hubiera sido capaz de entender algo porque estos saraos me gustan. Luego contemplo la estatua de bronce de Goethe y la panorámica con los rascacielos de fondo es de destacar.
La visita a Frankfurt continúa y ello será narrado en la siguiente y trepidante etapa.