Toca “día de transición”. Tenemos por delante dos vuelos, y llegaremos a nuestro destino final (Krabi) a media tarde, así que nos tomamos el día con calma y nos preparamos para las horas muertas de los aeropuertos. Durante la noche hemos cargado las baterías de nuestros aparatitos de entretenimiento (una DS y una maquineta de Sudokus) y ya estamos preparados…
Hasta las 9:30 no nos vienen a buscar así que madrugamos menos que de costumbre y desayunamos incluso más tranquilos que otros días. He llegado a la conclusión de que una de las maravillas de este mundo es poder desayunar tranquilamente… A mí por lo menos es una cosa que me encanta, ¡qué placer!
Nos despedimos de Carlos y Vicky, ya que ellos vuelven a Bangkok a estar allí dos días más y luego nos encontraremos en Krabi ya que van a estar en el mismo hotel que nosotros. También nos despedimos de nuestra gran habitación de más de 50 m2…
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A las 9.30 nos están esperando puntuales. ¡Qué raro se nos hace que no sean Chad Chai y Ti!. El avión sale puntual a las 11 y una hora después aterrizamos en Bangkok. Tenemos unas 4 horas de espera que las pasamos dando vueltas por ahí, jugando, comiendo, …. Cogemos el otro vuelo sin complicaciones y sobre las 17:30 aterrizamos en el aeropuerto de Krabi.
En el aeropuerto nos está esperando un tal José (así se hacen llamar todos), que viene con un conductor y nos llevan hasta el hotel. Durante el trayecto (una media hora) nos ofrece excursiones. Cogemos la información y le decimos que no sabemos lo que vamos a hacer y que ya lo miraremos tranquilamente (en parte era verdad y en parte queríamos contrastar precios con agencias locales, siguiendo los consejos del foro). La verdad es que teníamos claro que queríamos hacer alguna excursión, pero tampoco nos iba la vida en ello, ya que a estas alturas del viaje lo que más apetecía era descansar y relajarnos.
La primera sensación que tenemos al pisar la calle es que aquí hace un calor insoportable .
El hotel está en Ao nang, se llama Sala Talay y está bastante bien. Es moderlo y la habitación tiene un tamaño razonable. Se quedan un poco escasos con el gel y el champú y algún día tuvimos que pedir más, pero por lo demás ningún problema…. Tiene dos plantas. Las habitaciones de la planta baja tienen salida directa del balcón a la piscina. Nosotros no tenemos la suerte de estar en una de ellas, pero tampoco nos quejamos. En la terracita nuestra también se está muy bien y se ven puestas de sol muy bonitas. El hotel está justo enfrente de una playa en la que casi nunca hay nadie.
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Nos instalamos tranquilamente, nos relajamos, disfrutamos de la terraza, investigamos el aire acondicionado, nos damos una buena ducha y como ya son cerca de las 21h. salimos a dar una vuelta y cenar algo, que yo tengo hambre. Javi sigue con las tripas regular así que seguirá tirando de arroz blanco…
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Nada más salir del hotel vemos un restaurante con una terraza que tiene buena pinta y nos metemos ahí mismo. Javi se pide arroz con verduras y yo me pido unos sandwiches con ya no me acuerdo qué y nos bebemos unos Sprite. Creo recordar que pagamos por todo entre 300 y 400 Baht. Aquí en la playa se ven precios algo más caros que en el resto del país para la comida. También es cierto que en general se ven muchos más restaurantes internacionales, pizzerías, … y eso se paga…
Tras la cena paseamos hacia el centro. En Ao nang hay como un paseo marítimo que es la calle principal. Nuestro hotel está en un extremo del paseo, en un lugar que ya no hay tiendas ni nada, pero en 10 minutos andando estás en el mismo centro y en 2 minutos ya empiezan a aparecer tiendas y esas cosas. Nos llama la atención la cantidad de sastres que hay en el paseo. La mayoría parecen hindús. En todos hay dependientes en la puerta que te invitan a entrar. Nos cruzamos todo el paseo tranquilamente curioseando restaurantes, bares, tiendas, chiringuitos, y un poco las agencias de excursiones, aunque no contratamos ninguna porque estamos un poco cansados así que decidimos que mañana improvisaremos….
Cuando llegamos al final estamos reventados y decidimos coger un tuk tuk para volver al hotel. Aquí los tuk tuk son distintos, ya que llevan el “acople” para los pasajeros en el lateral de la moto, no detrás como los que habíamos visto hasta ahora. Aquí la tarifa del tuk tuk parece fija, ya que no aceptan el regateo. Nos cuesta 40 Baht por persona (total 80 Baht). Son algo más incómodos que los otros, bajo nuestro punto de vista y hay que ponerse bien equilibrado, ya que parece muy fácil que basculen hacia delante.
Otra cosa curiosa de estos tuk tuk es que parecen una fiesta, me explico… Muchos van adornados con lucecitas de colores, espumillones de navidad, bolas colgadas… Es genial. Esos Thais son la pera limonera!!!!
Antes de ir a dormir nos tomamos una cervecita en la terraza del hotel tranquilamente. Ay, ¡¡¡¡¡¡¡¡qué bien se está de vacaciones!!!!!!!!!
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