¿Qué? ¿estás aún durmiendo o sigues leyendo? Venga, arriba que hoy toca una de las perlas del planning: visitar el castillo de Neuschwanstein.
Desayunamos prontito y en un periquete nos plantamos en la estación central (ya te he comentado que tan sólo dista unos 150 metros de nuestro hotel).
Desayunamos prontito y en un periquete nos plantamos en la estación central (ya te he comentado que tan sólo dista unos 150 metros de nuestro hotel).
Calles de Munich
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Lo primero era comprar la Bayern Ticket en las máquinas expendedoras. Este ticket es un billete para grupos (de hasta 5 personas) que permite ahorrar mucho dinero y utilizar metro, buses y trenes de Baviera (siempre han de servicios de cercanías). Bueno…. aunque lo de cercanías no lo acabo de entender

El Bayern Ticket nos ha costado en abril de 2.014 23 € por la primera persona y 4 € más por cada persona más. Así que por los dos pagamos 27 euritos (el billete ordinario de ida y vuelta hasta Fussen, nuestro destino de este día, costaba alrededor de 52 euros por persona así que el ahorro resulta mucho más que considerable).
Alrededores del ticket center (Neuschwastein – Fussen)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Eso sí, la Bayern Ticket de lunes a viernes tan sólo se puede utilizar a partir de las 9:00. Nuestro tren a Fussen salía a las 8:53 así que, tras sacar la Bayern Ticket fuimos a la taquilla y con mi entrecortado inglés expliqué a la operaria que necesitábamos un billete que cubriese nuestro trayecto hasta la entrada en vigor de la Bayern Ticket (las 9:00). La chica, muy amable, nos facilitó dos billetes de zona blanca por 2,60 euros cada uno. Además, nos facilitó una hoja con el horario de los trenes, el andén desde el que debíamos tomarlo y especificaciones sobre el transbordo a realizar en Buchloe.
Alrededores del ticket center (Neuschwastein – Fussen)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aunque, a decir verdad, todos esos detalles ya los habíamos obtenido previamente de la web de los ferrocarriles alemanes reiseauskunft.bahn.de/ ...ery.exe/hn en castellano y muy práctica. Eso sí, si vais a utilizar la Bayern Ticket a la hora de buscar horarios de trenes en la web no olvideis marcar el check “sólo transporte de cercanías” que son los trenes que entran en el citado bono.
Una de las maneras de subir a Neuschwastein: coche de caballos
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En la estación de Munich subimos al tren, que no iba muy lleno, al contrario de lo que esperábamos para un destino tan demandado y poco después apareció el interventor. Le mostramos los billetes de zona blanca y la Bayern Ticket y les dio el visto bueno. Tan sólo nos indicó la necesidad de poner el nombre de un titular y del acompañante en el ticket.
Inolvidable vista de Neuschwastein desde Marienbrucke
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras dos horas de viaje (incluido transbordo) llegamos a Fussen. Al salir de la estación de tren había dos autobuses esperando ya y que nos llevarían hasta el Ticket Center. Este bus también entra dentro de la Bayern Ticket, así que continuamos ahorrando. Hacía fresco y muchos árboles presentaban nieve en sus ramas, los montes aparecían completamente nevados y ello, con las casas de madera de aspecto tiroles componían una muy bonita estampa. Incluso, de vez en cuando, caían finos copos de nieve.
Marienbrucke
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El autobús nos dejó a unos 50 metros del Ticket Center. Subimos la leve cuesta arriba y vimos la enorme cola que esperaba para comprar las entradas. Afortunadamente, los miembros de este foro solemos estar muy bien informados

*** Imagen borrada de Tinypic ***
Frente a la más que respetable cola que hacían nuestros compañeros de tren, nosotros tan sólo tuvimos a una pareja antes que nosotros. Teníamos como hora tope de recogida de las entradas las 11:45 y lo cierto es que llegamos con tiempo más que de sobra (sobre las 11:15).
Ésta es la página a través de la cual hicimos la reserva de las entradas para el Castillo de Neuschwastain www.hohenschwangau.de/545.0.html Cada entrada nos costó 12 € y se pagan al recogerlas.
Marienbrucke visto desde el castillo
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hasta el castillo de Neuschwastein se puede subir andando (40 min. pone en las señales), en coche de caballos o en bus. Desde casa fuimos con la idea de subir al castillo en coche de caballos. Nos parecía la mejor opción: subir por la carretera de montaña en un carro tirado por caballos y contemplando los parajes alpinos nos tentaba muchísimo. Pero la realidad era bastante menos idílica

*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hacía fresco y como consecuencia, los carros llevaban unos feos toldos verdes para proteger de la temperatura y la eventual nieve. Así que optamos por el menos bucólico pero más rápido bus. Cogimos billete de ida y vuelta, nos pusimos a la cola y tomamos el bus tras unos 15 minutos de espera. Llegamos arriba con tiempo de sobra. Eran en torno a las 11:40 y la visita al castillo la teníamos concertada para las 12:45.
Así que decidimos ir hasta Marienbrucke (el puente desde el que se obtienen unas vistas espectaculares del Castillo). En el mismo punto donde nos dejó el bus vimos un cartel que mostraba el camino hacia Marienbrucke. No hay pérdida, en el cartel indica 10 minutos, pero en 5 minutos ya estábamos en el puente.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El puente tiene una ubicación espectacular, a muchos metros sobre el desfiladero del Pollät y la cascada. Parece que el puente fue un regalo de cumpleaños de Maximiliano II a su esposa, muy aficionada a los paseos montañeros.
Bueno, llegó el momento de contemplar la famosa vista del castillo. Si te soy sincero, yo tenía la leve sospecha de que me iba a defraudar. Había visto yo tantas veces el castillo en infinidad de fotos…el castillo nevado, el castillo con los bosques rojos en otoño, el castillo soleado…. Además casi todas las fotos más conocidas de Neuschwastein son de frente, desde una perspectiva distinta a la que se ve desde Marienbrucke. Así que allí me planté yo, en el puente helado dispuesto a llevarme un pequeño chasco….. y me quedé pasmado un buen rato ante el espectáculo

*** Imagen borrada de Tinypic ***
El viento soplaba con fuerza en el desfiladero y la sensación de frio aumentaba. Pero yo seguía clavado en el puente, sacando fotos y disfrutando de la vista. El piso del puente estaba helado (nieve prensada) y me extrañó no ver ningún patinazo en el rato que estuvimos. Mi mujer salió del puente para buscar refugio del maldito viento, pero yo no me quería marchar de allí. Finalmente, busqué parapeto, froté bien las manos para que recuperasen algo de calor y volví otro buen rato al puente (no te rias, que leyendo en casita no pasarás frio, no….). Marienbrucke es uno de esos sitios de los que cuesta un monton marcharse.
Caminando hacia Neuschwastein
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Finalmente fue el reloj el que nos echó de allí en vez de el frío. Las agujas avanzaban y se acercaba la hora de nuestro turno para visitar el castillo. Descendimos hacia el punto donde nos había dejado el bus y desde allí hacia Neuschwastein. Junto a la parada del bus parte el camino para quien quiera bajar andando hasta el Ticket Center. Anteriormente, al subir en bus vimos a algunos insensatos que bajaban andando por la carretera de los buses (nada recomendable!!).
Hohenschwangau
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Camino a Neuschwastein encontramos en un recodo del camino unas vistas increibles del castillo Hohenschwangau, castillo neogótico que mandó construir Maximiliano II (padre de Luis II, el Loco). El castillo se presentaba ante nosotros con un telón de fondo de montañas nevadas y un lago a cada lado del edificio. Otra postal a añadir a nuestra memoria.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y pasito a paso y foto a foto, llegamos a Neuschwastein. El camino es francamente precioso e ir viendo aparecer el castillo entre los árboles proporciona estampas de cuento. Cada billete lleva la hora especificada de la visita así como el número del turno correspondiente. Junto a los tornos de entrada hay un par de grandes pantallas que indican el número de cada turno puntualmente. Cada grupo estará formado por unas 30 personas (calculado a ojo y días después). Cada visitante lleva una audioguía en el idioma solicitado al hacer la reserva y el guía acompañante se limita a activar la audiogúia en los puntos concretos.
No es un cuento, es Neuschwastein

Por fin entramos en el castillo, para muchos producto de un delirio, para otros, de una ensoñación

Desde el mirador
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Durante la visita no está permitido hacer fotos y es por ello que no hay imágenes del interior en el diario. Al contrario de algunas opiniones leidas en el foro y en otras webs, a mí sí me resultó interesante la visita. Hay estancias como la Sala del Trono o la cámara dedicada a la leyenda de Lohengrin en las que parece que uno puede llegar a percibir parte de la locura de aquel rey que sólo habitó 172 días en este castillo, hasta ser derrocado y encontrado muerto tan sólo dos días despues en circustancias aún no aclaradas. Acabada la visita hay un balcón del castillo desde el que hacer fotos espectaculares del castillo de Hohenschwangau y sus alrededores o del Marienbrucke.
Salimos de Neuschwastein y frente a la entrada principal vimos un mirador en el que la gente obtenía buena perspectiva de la frontal del castillo y para allá nos fuimos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Además de para admirar las vistas y los paisajes, este día me sirvió para admirar la dureza del pueblo nipón. Hacía un frio considerable y a nuestro lado pasaban japoneses en sudadera, japonesitas con short y finas medias e incluso te juro que ví a un chico con tan sólo una fina americana sobre una camiseta, unos vaqueros y ¡¡mocasines sin calcetines!! Enorme la capacidad de sufrimiento del pueblo nipón o simplemente, cuestiones de la filosofía zen

Hohenschwangau
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Era hora de emprender el descenso y tomamos el bus hasta el ticket center. Llegamos y nos dimos cuenta que desde las inmediaciones del ticket center también se ve Neuschwastein (a la subida, como quedaba a nuestra espalda y con la emoción, ni nos enteramos). Decidimos subir hasta el castillo de Hohenschwangau que está allí mismo, sólo hay que subir unos tramitos de escaleras. No teníamos intención de entrar, tan sólo de curiosear. Pasamos el torno de acceso a los jardines y estuvimos un ratito. Al ir a salir de nuevo por el torno, éste nos impedía el paso y tuvimos que salir (como el resto de visitantes) por la salida que te desvía hasta el lago y te hace dar una vuelta considerable. Es un dato que conviene que tengais presente si vais con el tiempo justo para coger el bus.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde allí muy ufanos hasta la parada del bus que nos llevaría hasta Fussen y una vez allí coger el tren camino a Munich…. Pero resulta que el bus acababa de pasar y el siguiente no pasaba hasta 40 minutos después. Un fallo por nuestra parte (o culpa del maldito torno de Hohenschwangau y la vuelta que nos hizo dar!!). Tenedlo en cuenta. Cuando llegueis desde Fussen, mirad los horarios de los buses de regreso para no perder tiempo a lo tonto. Aprovechamos la espera para comernos los bocatas que llevamos preparados. Llegó el bus y nos dejó en Fussen.
Fussen (Reichenstrase)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La mayoría de la gente marchó derechita a la estación donde el tren ya estaba a punto de salir. Nosotros optamos por ir a dar una vuelta por Fussen para conocer el pueblo. Desde el bus habíamos visto el emplazamiento de la oficina de turismo y para allá nos fuimos. Nos dieron un folleto en castellano que nos sirvió de guía para dar una vuelta rápida por la pequeña localidad. Enfilamos por la calle que partía justo frente a la oficina de turismo, Reichenstrase y que coincide con la antigua ruta romana Vía Claudia Augusta. Calle tranquila a esa hora de la tarde (en torno a las 16:00), con edificios elegantes y bastantes comercios y cafeterías. Al fondo la calle se anchaba en una plaza donde destacaba la fuente Stadbrunnen.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Sobre los edificios de la plaza se erguía orgulloso el edificio del Hohse Scholoss, antigua residencia de los príncipes de Ausburgo. Nos acercamos hasta este castillo pero no hicimos ni intento de entrar (ya habíamos hecho el cupo de castillos ese día). Al lado del castillo vimos el monasterio de St Mang. Al doblar una esquina apareció una curiosa fuente ante nosotros y con una aún más curiosa decoración. Reprentaba a un hombre con un laud. Es la fuente de los artesanos de los laúdes, y es que al parecer en el siglo XV tuvo mucha importancia en la economía de esta ciudad el hecho de que se establecieran en ella muchos luthieres de laúdes y violines.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Como puedes ver, toda la fuente estaba decorada con huevos de pascua (de plástico, eso sí). Nos entretuvimos en alguna tienda y desembocamos en la Schrannenplatz, que fuera en su día el mercado de cereal de la ciudad.
Schrannenplatz
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Se acercaban las 17:05 (hora del próximo tren) y marchamos hasta la estación. El viaje de regreso tuvo un leve contratiempo: teníamos que hacer transbordo en Buchloe para seguir hasta Munich pero algó pasó en la vía y no era factible ese viaje. Nos dijeron que quienes fuésemos para Munich debíamos tomar un tren hasta Ausburgo y desde allí hasta Munich. Así que llegamos a las 20:00 h, 45 minutos más tarde del horario previsto.
Fussen
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nada mejor para pasar el mal trago del retraso que un buen trago de cerveza muniquesa

*** Imagen borrada de Tinypic ***
Las cerveceras son lugares donde los muniqueses van a beber pero también a comer, y en ocasiones y dependiendo de la hora a la que llegues, parece como que no es de recibo ocupar una mesa para tomar un par de cervezas, cuando hay gente esperando para cenar. Nunca nos dijo nada ningún camarero pero son cosas nuestras….. En el bar podíamos tomar a gusto las cervezas que quisiésemos sin pensar en nada más. Pedimos un par de cervezas dunkel y estaban muy, pero que muy buenas.
Detalle de un posavasos y comedor del piso inferior
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Lo prometido es deuda. Vamos brevemente con las helles, weitzenbier y dunkel que te he comentado antes. Diría yo que son los tres tipos de cerveza más consumidos en Munich (aunque hay otros). La helles es la cerveza más clara, la más semejante a la que habitualmente consumimos por aquí, la weitzenbier es algo más oscura y se carácteriza por elaborarse con trigo además de con cebada. La dunkel es muy oscura y según percibimos, menos consumida que las otras dos por los muniqueses, aunque a nosotros nos gustó y mucho. Ah y por cierto… si no especificas lo contrario, lo habitual es que te sirvan cervezas de 0,5 litros.
Weisses Bräuhaus
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Pero dejemos de lado las cervezas y sigamos con las cerveceras…. Fuimos a cenar a Weisses Bräuhaus, en la calle Tal, cerca de Marienplatz. Esa noche aprendimos definitivamente la lección que habíamos empezado a comprender en Hofbräuhaus: si hay mucho ajetreo en el comedor no hay que esperar a que el camarero te indique mesa. Es mejor buscar un par de huecos en cualquiera de las mesas corridas y esperar a que te atiendan y así lo hicimos, nos sentamos junto a una señora y su hijo veinteñero. En Weisses Bräuhaus tienen carta en castellano y de ella inmediatamente me llamó la atención la manera casi poética en la que describían cada una de las cervezas que ofertan.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ya verás, ya…. Yo me pedí una Scheneider Weisse Tap6 Unser Aventinus (que la carta describía como “profunda y muy fuerte, para los grandes momentos junto a la chimenea”) y mi mujer una Scheneider Weisse Tap1 Meine Blonde Weisse (descrita en la carta como “vivificante como un baile de viento en verano”…. serán horteras estos alemanes…..

*** Imagen borrada de Tinypic ***
Si te quieres pedir tu algo mientras estás leyendo el diario, avisa, que te invitamos. Por cierto, estaba todo riquísimo y las cervezas, excelentes. Y la segunda que me tomé, también
